Diario y Radio Universidad Chile

Escritorio

Escala la tensión entre Moscú y Washington

Durante una reunión en el Ministerio de Defensa, Vladímir Putin y la cúpula militar rusa endurecieron el tono frente a las maniobras de Estados Unidos y de la OTAN, a la espera de una respuesta de Washington a sus propuestas del viernes 17 de diciembre para garantizar la seguridad inter hemisférica. La acusación rusa contra la Casa Blanca el martes habla de llevar mercenarios al este de Ucrania y de desplegar unos 8.000 militares junto a sus fronteras. Pero la advertencia no vino sola: agregó que los misiles hipersónicos rusos “están en modo de combate” y que el resto de su arsenal ha sido modernizado. Será una Navidad en ascuas, como pocas desde la Guerra Fría.

Luis Hernán Schwaner

  Miércoles 22 de diciembre 2021 17:04 hrs. 
Vladimir V. Putin

“Estados Unidos no tiene aún armas hipersónicas, pero sabemos cuándo podría desarrollarlas. No hay forma de ocultarlo, todo queda grabado”, afirmó Putin, agregando que Washington podría armar a los extremistas ucranianos y empujarlos contra Rusia, contra algunas regiones rusas en particular, “por ejemplo Crimea”, señaló. Por su parte, Serguéi Shoigú, el ministro de Defensa ruso, fue enfático al afirmar que las nuevas armas hipersónicas del Kremlin, como los sistemas Avangard y Kinzhal, pueden esquivar el escudo antimisiles desplegado por Estados Unidos en Europa, específicamente en Polonia y Rumania. Según ha dicho, el 90% del arsenal nuclear ruso ya ha sido modernizado para adaptarlo a este nuevo armamento.

“En el caso de que continúe claramente la línea agresiva de los colegas occidentales, adoptaremos las medidas de represalia técnico-militares adecuadas”, aseveró un sombrío Putin. “Reaccionaremos con dureza a sus medidas hostiles”, subrayó, en referencia a los miembros de la OTAN, agregando que a su nación le asiste “todo el derecho a hacerlo para garantizar la seguridad y la soberanía de Rusia”, dijo. Shoigú en tanto, se comprometió a  triplicar el total de misiles de crucero para 2026. Putin, por su parte, ha señalado que Washington desplegará sus misiles de nueva generación en Ucrania en cuanto estén listos para empujar a Kiev a realizar un ataque.

En su conversación telemática con Joe Biden el 7 de diciembre, Putin anunció la presentación de una propuesta con una serie de garantías para la seguridad internacional, las que fueron publicadas el viernes 17. Estas incluyen la retirada de la OTAN del Este de Europa y que la Alianza Atlántica renuncie a tener vínculos con Ucrania. Propone también reducir los ejercicios militares en las fronteras a máximo una brigada por bando y abordar el despliegue de los misiles en ambos territorios.

Durante la reunión de ayer en el ministerio de Defensa, el líder ruso instruyó a sus generales a reforzar las tropas con armas de precisión guiada y ordenó ampliar la cooperación militar con los países de la “Organización del Tratado de la Seguridad Colectiva”, especialmente con Bielorrusia. Precisamente ambas naciones han incrementado sus ejercicios militares conjuntos en este último año a raíz de las protestas masivas contra el régimen de Aleksandr Lukashenko debido a la acusación de fraude en las elecciones de 2020 y de la crisis migratoria sobre sus fronteras con Polonia y los países bálticos.

“Es cierta la presencia de más de 120 miembros de una empresa PMC contratista estadounidense (PMC = Private Military Company,  o empresas militares privadas proveedoras de servicios de defensa al gobierno estadounidense), los que han sido detectados en las ciudades de Avdiivka y Pryazovske, en la región ucraniana de Donetsk”, afirmó el general, sumando una inquietante constatación: “dichos contratistas están equipando puestos de fuego en edificios residenciales e instalaciones comunales, y entrenando a fuerzas especiales y a grupos radicales”, agregó.

Pero no fue lo único: “Se han enviado reservas de componentes químicos no identificados a las ciudades de Avdiivka y Krasny Lyman para montar provocaciones”, declaró Shoigú, acusando al Ejército de Ucrania de mantener un bombardeo intenso contra la población civil de la zona separatista pro rusa del Donbás. En medio de esta tensa situación, Moscú llevará a cabo dos grandes ejercicios militares el próximo año, dijo Shoigú durante la reunión con Putin, enumerando las nuevas adquisiciones militares rusas para 2022: cinco submarinos, dos bombarderos nucleares, 21 lanzaderas de misiles balísticos y un millar de carros de combate y baterías de artillería, entre otras armas.

El anuncio se hizo en paralelo con la entrega a la Marina rusa de dos nuevos submarinos nucleares, el Novosibirsk, de clase Yasen, y el Príncipe Oleg, de clase Boréi, así como con la prueba de un misil Kalibr lanzado desde otro submarino diésel en el mar de Japón. Porque, pese a la crisis económica, el Kremlin no ha escatimado en gastos e incrementará su presupuesto para los próximos dos años en unos 2.100 millones de euros.

Tras la mencionada reunión, Putin sostuvo conversaciones telefónicas con el presidente de Francia, Emmanuel Macron, y con el canciller alemán, Olaf Scholz, en las que el mandatario ruso propuso celebrar un nuevo encuentro del llamado “Cuarteto de Normandía”, integrado por París, Berlín, Washington y Kiev, con el fin de abordar la situación de Ucrania. Recordemos que la semana pasada, Putin celebró una videoconferencia con el presidente chino Xi Ping. En tanto, el Ejército ruso mantiene a más de 110.000 militares a lo largo de sus fronteras, desde el mar Negro hasta Bielorrusia.

Hay movimiento sobre el tablero de este juego de poder mundial en el que, pese al espíritu de Navidad, no es precisamente Papá Noel quien maneja las piezas.