Irán ataca bases clave y advierte con destruir plantas de desalinización en el Golfo si Trump cumple su amenaza de bombardear centrales eléctricas en 48 horas.
Irán lanza una ofensiva con misiles y drones contra bases de EE. UU. en el Golfo tras la muerte de Alí Jamenei, dejando víctimas y una tensión regional sin precedentes en la zona.
El presidente estadounidense canceló el encuentro al considerarlo infructuoso ante la falta de avances. Según analistas, el verdadero objetivo del Kremlin habría sido retrasar el envío de misiles Tomahawk a Ucrania.
La avanzada militar rusa en territorio ucraniano, el giro de Trump respecto al conflicto, acusaciones de espionaje y las críticas de la UE por el apoyo inquebrantable de China a Rusia diluyen las alternativas para dar fin a la guerra.
El país de Asía Oriental vuelve a posicionarse en el centro de la atención internacional, esta vez no solo por sus actividades militares, sino también por el fortalecimiento de su alianza con el Kremlin, en un contexto global convulso.
Esto sigue al uso de misiles estadounidenses ATACMS, cuyo uso en suelo ruso fue aprobado recientemente por Joe Biden. Kiev asegura que Rusia lanzó este jueves un misil intercontinental hacia el centro este de Ucrania.
El país liderado por Netanyahu reconoció que los centenares de misiles lanzados por Irán sólo lograron impactar bases militares. En tanto, las naciones del G-7 condenaron el ataque y buscan sanciones contra la república islámica.
“Dios no quiera que yo tenga que tomar la decisión de utilizar estas armas. Pero no tendré duda alguna en hacerlo si nos atacan”, afirmó el presidente bielorruso, Alexandr Lukashenko. La espada de Damocles nuclear vuelve a pender sobre el mundo.
Los misiles balísticos de corto alcance fueron disparados con el lanzador más moderno, que puede, afirmaron las autoridades norcoreanas, realizar un ‘ataque nuclear táctico’ capaz de eliminar bases aéreas enemigas por entero.
A la hora de responsabilidades por la tragedia de muerte y destrucción en el Donbás, esta hay que hacerla recaer, fundamentalmente, sobre los países de Europa bajo la guía de Estados Unidos, que han incrementado la provisión de armas al régimen de Kiev desde el golpe de febrero del año 2014 a la fecha. Ese […]
Últimamente con las personas que me ha tocado interactuar, en distintos contextos, me han manifestado o he observado un desánimo, el que, aunque se disimule a ratos, termina por revelarse. Otras, me han dicho explícitamente que se sienten desanimadas y desmotivadas como nunca. He estado tentada por recomendar algún tipo de terapia, pero ahora tengo […]
El Ministerio de Defensa de Rusia declaró que los reportes sobre la caída de presuntos misiles rusos en territorio polaco son «una provocación deliberada con el fin de una escalada de la situación”.
Corea del Sur respondió al hecho con el envío de 80 aviones de combate, entre ellos F-35A con gran capacidad furtiva. La decisión de Seúl se produce tras haber detectado, según asegura su Ejército, 180 aviones de combate norcoreanos.
Corea del Norte disparó el jueves un misil de largo alcance y dos de corto alcance, provocando la emisión de alertas de ataque aéreo en una isla surcoreana y en regiones del norte de Japón.
Corea del Norte disparó el miércoles más de diez misiles, incluido uno que cayó muy cerca de Corea del Sur, cuyo presidente Yoon Suk-yeol lo denunció como «una invasión territorial de hecho».
Durante una reunión en el Ministerio de Defensa, Vladímir Putin y la cúpula militar rusa endurecieron el tono frente a las maniobras de Estados Unidos y de la OTAN, a la espera de una respuesta de Washington a sus propuestas del viernes 17 de diciembre para garantizar la seguridad inter hemisférica. La acusación rusa contra la Casa Blanca el martes habla de llevar mercenarios al este de Ucrania y de desplegar unos 8.000 militares junto a sus fronteras. Pero la advertencia no vino sola: agregó que los misiles hipersónicos rusos “están en modo de combate” y que el resto de su arsenal ha sido modernizado. Será una Navidad en ascuas, como pocas desde la Guerra Fría.
El acuerdo comercial, de aprobarse definitivamente, implicaría un gasto para Chile de 85 millones de dólares. Además, se trataría de la primera venta de armamento de la era Biden quien, al asumir, suspendió todo este tipo de negociaciones en orden a revisarlos detalladamente.