A casi tres meses de su creación, la nueva región de Chile parece estar lejos de volverse una zona exitosa, pues los indicadores del Censo 2017 la sitúan con tasas de desempleo inferiores a la participación laboral del país, sumado a que la zona arrancó siendo la segunda región con mayor pobreza por ingresos, con un 16,1 por ciento y un 23 por ciento de pobreza multidimensional.
Según datos del instituto emisor las mujeres siguen siendo las más perjudicadas en materia laboral. Mientras que, por regiones, la de Tarapacá es la zona del país que más personas cesantes existen.
La Encuesta de Ocupación y Desocupación del Centro de Microdatos de la Universidad de Chile arrojó como uno de sus resultados destacados el fuerte aumento en la desocupación femenina en el Gran Santiago con un alza del 7,4 a 8,1 por ciento.
Nuevamente la tasa de desempleo registró un alza en el trimestre junio-agosto, superando las expectativas de los expertos. En la región Metropolitana, así como en las ciudades del norte del país la situación es aún más preocupante en donde las cifras bordean el 9 por ciento.
El doctor en Economía, dijo a Radio Universidad de Chile que al analizar las recientes cifras de desempleo que muestran una mayor cesantía, debe tomarse en cuenta el llamado trabajo informal, del cual se he estudiado muy poco.
El ministro de Economía, José Ramón Valente, se mostró satisfecho por la disminución a un 7 por ciento en la tasa de desempleo en el Gran Santiago. Se trata de uno de los números más bajos de los últimos años, según la encuesta de ocupación y desocupación de junio 2018.
Mientras que la tasa de desocupación femenina se situó en 7,7 por ciento, la masculina se ubicó en 6,0 por ciento.
La cifra significa una baja de 0,61 puntos en comparación al trimestre anterior.
Las cifras fueron dadas a conocer este miércoles por el INE. Para la ministra del trabajo y previsión social, Alejandra Krauss, es valorable que pese al alza de 0,3 puntos porcentuales con respecto al trimestre anterior.
El INE informó que los sectores económicos que presentaron un mayor alza de ocupados fueron enseñanza, administración pública y actividades profesionales.
La encuesta realizada a 8 mil 186 personas demostró una contracción en la empleabilidad y un aumento de un 1,7 por ciento en el último año, una de las cifras más altas en los últimos seis años.
El Centro de Microdatos de la Universidad de Chile reveló que la cifra desocupación alcanzó un 8 por ciento en el mes de junio. Ante esto, expertos en la materia aseguran que existe incertidumbre respecto a la resistencia del mercado laboral, tomando en cuenta el momento actual de la economía del país.
El Director del Centro de Microdatos de la Universidad de Chile, Jaime Ruiz-Tagle, informó que en el mes de junio la tasa de desempleo en el Gran Santiago alcanzó un 8 por ciento, lo que equivale a 255 mil 600 personas desocupadas. En comparación con la medición de junio de 2016 (7,6 por ciento) significa un aumento 0,4 puntos porcentuales; con relación al trimestre anterior, la cifra representa un alza de 0,3 puntos.
Otra de las cifras entregadas en la Encuesta de Ocupación y Desocupación en el Gran Santiago de la Universidad de Chile es el aumento en un 15 por ciento del trabajo independiente durante el último año. Esto, ha puesto en debate las precarias condiciones laborales que muchas veces enfrentan los trabajadores por cuenta propia.
Expertos y académicos expresaron su preocupación respecto al estado de la economía chilena, a raíz de cifras que dan cuenta del deterioro del mercado laboral, principalmente en el ámbito de la minería y la construcción, al mismo tiempo que crece el mundo de los trabajadores informales.
Sin posibilidades de políticas contra cíclicas protagonizadas por un Estado que no tiene “un puto peso”, trabajadores temerosos de perder el empleo, por lo que reducen su demanda; empresarios sin la decisión confiar y arriesgar en los muchos proyectos de infraestructura que podrían mejorar la productividad nacional, pareciera que todos estuviéramos colaborando al unísono a que, muy luego, caigamos realmente en “recesión técnica”, paso penúltimo para un desorden social que materialice la profecía autocumplida, últimamente tan repetida: el verdadero desastre institucional.
Bajos salarios y carencia de una protección social son dos puntos claves en el análisis. Frente a ello, los economistas señalan que, durante los próximos meses, el número de trabajadores por cuenta propia podría incrementarse, así como también la inestabilidad laboral.