En Sudáfrica se desarrolla el décimo cuarto Congreso Mundial Forestal, organizado por la Organización de Naciones Unidas para la Alimentación (FAO). La reunión pone el acento en la necesidad de que los gobiernos, el sector privado y la sociedad civil impulsen la inversión en los bosques como un elemento clave para el desarrollo sostenible. Sin embargo, organizaciones socioambientales latinoamericanas están levantando una fuerte crítica al planteamiento del organismo.
Los pobres y los habitantes de zonas rurales consumen más alimentos altos en calorías y en grasas, excediendo los límites máximos recomendados. También comen menos pescado, lácteos y verduras. Como consecuencia, sufren de mayor obesidad. Son los resultados del estudio encargado por el Ministerio de Salud a la Universidad de Chile que muestra los cambios en los hábitos alimentarios de la población chilena.
El estudio de una muestra de cuatro países de América Latina, arrojó la conclusión que existe un alto incumplimiento del salario mínimo relacionado tanto con variables económicas y la debilidad de las instituciones encargadas fiscalizar
La Oficina de la Organización de Naciones Unidas para la Alimentación (FAO) reconoció la labor de la región en la disminución del hambre en la población. Sin embargo, la situación en otras latitudes es disímil: 1 de cada 9 personas padece hambre en el mundo.
Mientras la Organización de Naciones Unidas para la Alimentación (FAO) reafirma su voluntad de erradicar el hambre antes del año 2025, autoridades de Gobierno y expertos en nutrición abordan distintas aristas del propósito mundial.
Expertos, organizaciones y autoridades internacionales advirtieron que el escenario será dramático para el país y pidieron que las autoridades enfrenten la situación: “Solo hay estudios, no políticas públicas ni recursos asignados”, dicen.
El programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente presentó un estudio donde advierte un avance progresivo de la degradación de suelo, fenómeno que podría alcanzar las 900 millones de hectáreas en el mundo de aquí a 2050, una superficie comparable a la extensión de Brasil. Los expertos advierten riesgos industriales y alimenticios. En Chile, la crisis hídrica se suma a los factores.
Pese a la masiva incorporación femenina a la fuerza de trabajo en las últimas décadas en la región, las brechas de género persisten. Desigualdades de género son consecuencia directa de las perspectivas tradicionales sobre el lugar y el papel que deben ocupar las mujeres en la sociedad, basadas en prejuicios y discriminaciones.
Según la FAO, América Latina y el Caribe están logrando una de las metas más importantes que han señalado las organizaciones internacionales: la erradicación del hambre y la subalimentación. Chile lidera los buenos índices en la materia, pero al mismo tiempo encabeza el negativo ranking de la que parece ser la enfermedad nutricional del próximo ciclo, la obesidad.
Se suman los llamados por un sistema sostenible y equitativo en el Día Mundial de la Alimentación establecido por Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) que se celebra hoy. En tanto, en nuestro país se firma la ley que crea un ministerio especializado Agricultura, Alimentos, Pesca y Recursos Forestales, mientras las organizaciones campesinas apuntan a la necesidad de poner el acento en la soberanía alimentaria.
Una serie de iniciativas que buscan disminuir los niveles de obesidad en la población se comenzarán a discutir en el Parlamento. A la ya aprobada “Ley Super8”, se suma el proyecto sobre publicidad de los alimentos y la institucionalización del programa Elige Vivir Sano. Si bien expertos valoraron las iniciativas, parlamentarios indican que es necesario materializar un “cambio cultural”.