A través de un comunicado de Cancillería, el Ejecutivo rechazó la ofensiva conjunta de EE.UU. e Israel, así como las represalias de Teherán, reafirmando su compromiso con la resolución pacífica de conflictos.
Frente a la ofensiva conjunta de Israel y EE.UU. en territorio iraní, el exsubsecretario de Defensa, Gabriel Gaspar, señaló que el principal peligro para nuestro país radica en la interrupción del suministro petrolero global.
La ofensiva constituyó la respuesta de Teherán a la operación militar conjunta que Washington y Tel Aviv iniciaron durante la mañana de este sábado.
Teherán denuncia una masacre en la provincia de Hormozgán, mientras Netanyahu y Trump confirman una operación militar a gran escala destinada a derrocar el régimen de la República Islámica.
El gobierno iraní denunció que la ofensiva viola el derecho internacional y decretó el cierre del espacio aéreo tras las explosiones registradas en varias ciudades. Washington declaró que la operación busca “eliminar amenazas inminentes”.
Washington y Teherán hablan de avances en Ginebra, pero el despliegue militar más grande en décadas y evacuaciones masivas anticipan un posible choque. La ventana diplomática de está noche podría ser la última oportunidad para evitar hostilidades.
La visita de Narendra Modi a Israel marca un giro histórico que reconfigura el equilibrio regional. Entre comercio, defensa y corredores logísticos, ambos países consolidan un eje que desafía a Irán, Pakistán y China, pero no está exento de riesgos.
En su mensaje ante el Congreso, el mandatario exaltó la operación en Caracas como una gesta heroica, celebró nuevos lazos petroleros con Venezuela y lanzó duras advertencias nucleares a Irán, además de reactivar su ofensiva contra la inmigración.
Irán, Israel y EE.UU. viven horas críticas: negociaciones nucleares en curso, ultimátum de 10 días y un despliegue militar sin precedentes en Medio Oriente. El riesgo de una guerra que impacte la economía global crece día a día.
El presidente de EE.UU. dijo esperar evitar el uso de la fuerza contra Irán y seguir dialogando sobre un acuerdo nuclear. Mientras Washington refuerza su presencia militar, Teherán advirtió que atacará bases y buques estadounidenses si hay agresión.
Mohammad Akbarzadeh, un alto responsable de las fuerzas navales de los Guardianes de la Revolución, amenazó con bloquear el estrecho de Ormuz, un punto clave de paso del transporte de gas licuado y petróleo procedentes del Golfo.
Atacar Irán requeriría combinar los medios de la Fuerza Aérea y los de la Armada, como en el ataque de junio de 2025 contra las infraestructuras nucleares. El inicio de la ofensiva podría ser competencia de la USAF con sus bombarderos furtivos B2.
Tras amenazas cruzadas, el mandatario estadounidense asegura que su postura disuasoria evitó ejecuciones masivas de manifestantes, aunque no descarta el diálogo.
Ante la posibilidad de una intervención estadounidense en Irán, el gigante asiático sopesa cada declaración que hace. Esta parte del mundo es central para la arquitectura de sus intereses estratégicos y Pekín es un amigo de la República Islámica.
La República Islámica enfrenta protestas masivas y represión brutal, mientras la tensión con Israel y Estados Unidos escala. Movimientos militares, amenazas cruzadas y una región sin amortiguadores acercan el escenario a un conflicto bélico.
El analista internacional advirtió que, pese a que el régimen iraní está más debilitado que antes, la represión es intensa. Organizaciones de DD.HH. cifran en más de 2 mil 500 fallecidos.
Las protestas comenzaron el 27 de diciembre en el Gran Bazar de Teherán en relación con el desplome de la moneda nacional, el rial, pero han derivado en movilizaciones generalizadas contra la clase política en las principales ciudades del país.