El Ejército de Israel informó este jueves haber matado a 60 supuestos miembros del partido-milicia chiíta Hezbolá en bombardeos ejecutados durante las últimas horas contra el sur de Líbano, incluido uno contra la sede de la Alcaldía de Bint Yabal.
El país liderado por Netanyahu reconoció que los centenares de misiles lanzados por Irán sólo lograron impactar bases militares. En tanto, las naciones del G-7 condenaron el ataque y buscan sanciones contra la república islámica.
El analista internacional destacó, además, que el relativo éxito de la ofensiva israelí le ha permitido a Netanyahu posicionarse con la imagen que él siempre ha querido: como el “salvador” del Estado judío.
El Ejército de Israel lanzó este miércoles más de una decena de bombardeos contra los suburbios del sur de la capital de Líbano, Beirut, bastión del partido-milicia chiíta libanés Hezbolá, mientras que han seguido atacando otras zonas del país.
“Continuaremos haciendo todo lo necesario para que los ciudadanos de Israel puedan regresar a sus hogares en paz y seguridad”, ha dicho en unas declaraciones publicadas por el Ejército a través de su cuenta en la red social X.
El presidente Estados Unidos afirmó que el deceso del secretario general de la milicia chií fue “una medida de justicia”. Al mismo tiempo, sostuvo que el objetivo de su país es desescalar los conflictos en Gaza y Líbano.
El ejército israelí anunció que “eliminó” al jefe del movimiento islamista libanés en un bombardeo. Después de horas de silencio, el grupo proiraní ratificó su fallecimiento, calificándolo de “mártir”.
En total, más de 90 mil personas se vieron forzadas desde el lunes a abandonar sus hogares a causa de los ataques del Estado judío, según un recuento de la ONU de este miércoles.
Tras los nuevos ataques en Líbano, el analista internacional asegura que la estrategia del primer ministro de Israel tiene relación con los cuestionamientos internos a su gestión. Además, afirmó que está aprovechando “la incertidumbre mundial”.
La escalada de violencia en la región mantiene en alerta a las principales autoridades mundiales. El alto representante de la Unión Europea para Política Exterior, Josep Borrell, advirtió que “estamos al borde de una guerra total”.
El escenario escaló luego de que entre el 17 y 18 de septiembre explotaran cientos de beepers y walkie-talkies en manos de miembros de Hezbolá, matando a 37 personas. Este viernes Israel bombardeo Beirut, capital del Líbano.
Las autoridades sanitarias de la zona han confirmado también otras 300 personas heridas después de que este miércoles se hayan registrado nuevas explosiones de dispositivos de comunicación, tal y como ya ocurriera con cientos de beepers de Hezbolá.
En un atentado atribuido a Israel el martes 17 de septiembre, nueve personas, entre ellas una niña, murieron en Líbano y 2.800 resultaron heridas en pocos minutos.
El Ejército de Israel confirmó a primera hora del día, que durante las últimas horas se bombardeó dos supuestas “lanzaderas” de Hezbolá en Aita al Chaab y Zabkin.
La representación diplomática señaló que la volátil situación en la zona hace preferible salir del país y a quienes tenían programado llegar a no viajar en este periodo. El Departamento de Estado emitió una alerta a sus ciudadanos en el mundo.
Al menos seis personas murieron y decenas resultaron heridas en enfrentamientos en un campo de refugiados palestinos en el sur de Líbano, según un nuevo balance anunciado por los servicios de auxilio el lunes, en el quinto día de refriegas.
Esta semana se firmó el acuerdo fronterizo entre Tel Aviv y Beirut que, a partir de ahora, delimitará las áreas correspondientes a los enormes yacimientos de gas que subyacen bajo el lecho marino que cubren el agua turquesa del Mediterráneo oriental.