La delegación de Teherán aterrizó en Pakistán con 70 expertos, condicionando cualquier avance al cese de la ofensiva en Líbano y al fin de las sanciones económicas.
Sus declaraciones se producen horas después de que las fuerzas israelíes anunciaran la muerte del “secretario personal” del líder del grupo paramilitar, Naim Qasem, en medio de una ofensiva que deja más de mil 500 muertos
La tregua en Medio Oriente se desmorona antes de consolidarse. Sin consenso real, con ataques en curso y tensiones energéticas en aumento, el alto al fuego aparece más como una pausa inestable que como un camino hacia la paz.
Desde el Líbano hasta el Cáucaso y el Golfo, el conflicto bélico en Medio Oriente amenaza el comercio global, la energía y la estabilidad financiera, elevando el riesgo de una desequilibrio internacional prolongado.
La organización llamó a todas las partes involucradas en el conflicto a respetar el derecho internacional humanitario y proteger a la población civil, en medio de operaciones militares que se extienden por más de diez países de Oriente Medio.
Nuestro corresponsal en Beirut nos cuenta el desplazamiento masivo de civiles en las zonas afectadas por los bombardeos israelíes, mientras la clase política libanesa protesta por la entrada de Hezbolá en la guerra.
Tras la entrada en vigor del alto el fuego después de dos meses de guerra abierta, el partido chiita se atribuye la victoria, mientras que el Estado hebreo y los rivales de la organización islamista en Líbano señalan su derrota.
El portavoz de Seguridad Nacional de la Casa Blanca, John Kirby, destacó las “constructivas” conversaciones con las distintas partes que ha mantenido el enviado especial Amos Hochstein.
La intensificación de los ataques de las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) sobre posiciones vinculadas a Hezbolá ha provocado la ola de evacuaciones forzadas, en su mayoría personas que huyen de la zona sur del país de Oriente Medio.
A solo un día de los ataques lanzados contra Teherán, que según las autoridades iraníes solo causaron “daños limitados”, las Fuerzas de Defensa israelíes afirmaron que eliminaron a 70 “terroristas de Hezbolá” y 40 enemigos en Jabaliya.
Sin aportar pruebas, el Estado hebreo aseguró que el lugar acogía centros de comando de Hezbolá. Se espera que el ataque genere la llegada de una multitud de personas a Beirut, donde ya hay miles que pernoctan en las calles o playas de la ciudad.
Los bombardeos contra la periferia sur de Beirut, bastión del movimiento chiita libanés, se producen al día siguiente de que el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, acusara al grupo proiraní de tratar de asesinarlo.
Entre los fallecidos del ataque aéreo hay doce mujeres y dos niños, según la ONU. Desde el inicio del conflicto de Israel contra Hezbolá, por primera vez Aïtou, localidad de mayoría cristiana, es objetivo de disparos provenientes del Estado hebreo.
El jueves, la fuerza de Paz de la ONU acusó a Israel de disparar “repetida” y “deliberadamente” contra sus posiciones. Desde entonces, cinco cascos azules han resultado heridos, al menos dos por acción de fuerzas israelíes.
Esto afectaría a una veintena de poblaciones del sur de Líbano. Desde Naciones Unidas consideran indicios de que Israel podría estar cometiendo un crimer de guerra al no garantizar la seguridad a la población gazatí desplazada por el conflicto.
La manifestación arrancó durante la mañana de este sábado 5 de octubre en el frontis del GAM, en el contexto de una convocatoria mundial. Esto, en medio de la agudización del conflicto armado en Oriente Medio.
Uno de los más destacados asesores de la Casa Blanca sobre el conflicto en Oriente Próximo desmintió categóricamente que Estados Unidos diera su aprobación a Israel para invadir el sur del Líbano, tal y como lo han informado durante esta semana.