La contracción de 1,2% en la actividad económica durante abril abrió nuevas dudas sobre la capacidad de recuperación del país. Economistas alertaron el deterioro de la minería, el bajo dinamismo interno y el impacto del desempleo en el consumo.
Las conclusiones del IFP del primer semestre presentadas por el Gobierno abrieron una intensa controversia política y económica luego de que Hacienda advirtiera inconsistencias en los cálculos de la administración anterior.
Las cifras revelaron una caída de 0,1% y confirmó un débil arranque para la economía chilena en 2026. Los economistas advirtieron de un crecimiento cercano al 2%, con estancamiento y efectos acotados del plan de reconstrucción del Gobierno.
El documento entregado al Presidente Boric busca proyectar a Chile en un escenario global de alta demanda minera, pero también abre un debate sobre inversión, territorios, medioambiente y el modelo de desarrollo que el país quiere seguir.
Mientras el titular de Agricultura instó a no sacar conjeturas, economistas señalaron que la preocupación no debe estar en los impuestos que se aplicarían a las importaciones agrícolas, sino que en la guerra comercial desatada entre EEUU y China.
Una de las propuestas contempladas es rebajar el impuesto de primera categoría de un 27% a un 25% e incentivar la inversión, sin embargo, para ello el ministro de Hacienda explicó que es necesario contrarrestar con otras formas de recaudación.
Ante la inminente llegada del líder republicano a la Casa Blanca, el alza del dólar es uno de los efectos más evidentes. Así, el docente de la U. Chile destacó la relevancia de fortalecer la moneda local y desarrollar un crecimiento más potente.
Los últimos datos publicados sobre la inflación, según las voces expertas, indican que podría crecer aún más, afectando principalmente al ciudadano de a pie. ¿Cómo evolucionarán las causas globales de esta situación y qué soluciones a nivel local permitirían enfrentar este fenómeno? Dos preguntas fundamentales para el gobierno que asumirá en marzo próximo.