Un escenario cruzado por amenazas de impugnación en el Tribunal Constitucional enmarca la antesala a la votación, donde el oficialismo podría ganar, pero sin los votos del centro político y el socialismo democrático.
El biministro Claudio Alvarado calificó como una “confusión” el quiebre de las negociaciones por la megarreforma y aisló a las bancadas de izquierda que promueven el rechazo total en la Cámara Alta.
En la víspera de que expire el plazo para ingresar enmiendas en Hacienda, las huestes oficialistas intensificaron sus gestiones para amarrar los votos del Socialismo Democrático.
Representantes de ChileMujeres, ComunidadMujer, Fundación Ronda y desde el Senado valoraron las indicaciones del Ejecutivo que establecen una cotización del 0,3% compensada con el seguro de cesantía, coincidiendo en que la iniciativa erradicará una discriminación histórica.
El ministro del Trabajo, Tomás Rau, detalló el diseño técnico que se ingresará a la Comisión de Educación del Senado, el cual libera a las pymes de la obligación de proveer el servicio y compensa el financiamiento con el seguro de cesantía para no encarecer los costos de contratación.
El parlamentario del Frente Amplio criticó el diseño del proyecto gubernamental, apuntando a un sesgo “ultralibertario” del ministro Quiroz y acusando una falta de compensaciones fiscales que arriesga profundizar la desigualdad.
Salvar el pellejo propio, amenazas de la derecha de recurrir al TC para frenar las reformas clave, propaganda para instalar a Ricardo Lagos como el próximo candidato de la Nueva Mayoría forman parte del movimiento restaurador criollo.