De cara al debate que se dará este miércoles en la Cámara Alta, en entrevista con nuestro medio el senador PPD por La Araucanía criticó que el Presidente Piñera haya anunciado la prolongación del Estado de Excepción como parte de las medidas para enfrentar la situación en la Macrozona Sur.
El titular de la Segpres, Juan José Ossa, advirtió que de no prolongarse la medida se perderían los beneficios que ya se han aprobado, generando duras críticas opositoras. Este miércoles se discutirá el proyecto en el Senado.
A juicio del Director Ejecutivo de Chile 21, Eduardo Vergara, el Gobierno debe entregar la evidencia de que el estado de excepcionalidad sigue siendo inevitable pero, por sobre todo, que medidas como el toque de queda están teniendo un impacto positivo sobre la salud pública y no están siendo usadas solo como tanque de oxigeno para gobernar.
Para el académico del Instituto de Asuntos Públicos de la Universidad de Chile, el toque de queda es una medida facilista que debiese llamar a la reflexión sobre el costo que tiene en la libertad de las personas. Esta y otras medidas implementadas con la excusa del COVID-19, asegura, refuerzan la estrategia que ha tenido el Gobierno para ampliar el campo de acción de las Fuerzas Armadas.
La académica de la Facultad de Derecho de la Universidad de Chile criticó que el Gobierno, con el pretexto de la pandemia, siga insistiendo con una medida que restringe las libertades de las personas. “El modelo de control chino, que a todos les parecía un modelo totalitario espantoso, ahora parece que a los gobiernos democráticos les es muy funcional”, agregó.
Pese a la mejoría en las cifras del coronavirus, el Gobierno descartó modificar el horario de inicio del toque de queda. Sin embargo, esta medida aún sigue causando polémica ya que estaría asociado a medidas represivas y de control.
De todas formas, la autoridad sostuvo que “si las cosas evidentemente van mejorando se puede reconsiderar”.
Gabriela Flores se manifestó “sorprendida” por la decisión de las autoridades sanitarias de mantener la Región Metropolitana en Fase 2 y no establecer cuarentenas en ninguna comuna.
En un reporte del Ministerio de Salud marcado por los anuncios sobre las medidas restrictivas de cara a fin de año, la autoridad sanitaria informó que la RM se mantendrá en Fase 2 al menos hasta el 4 de enero y que desde el 26 de diciembre el toque de queda comenzará a las 22 horas.
Según ha reconocido el propio ministro de Sanidad, la idea del Gobierno, es conseguir apoyos claros, -parlamentarios y autonómicos- que garanticen que en caso de aplicar el toque de queda a nivel nacional dentro de un estado de alarma, este pueda ser prorrogado más allá de 15 días.
Tiendas, bares y restaurantes cerrados, sillas de cervecerías apiladas en las veredas mientras que ciclistas y peatones se apuraban el sábado para llegar a su casa antes de las 21:00, hora del inicio de la primera noche de toque queda en París.
Aunque el Gobierno impuso el toque de queda por la pandemia, ahora que varias comunas del país ya han superado el peak de COVID-19 su aplicación genera dudas. Para muchos, su aplicación ha dejado de ser necesaria y proporcional en muchas zonas del país.
Dicha cifra representa un alza del 32 por ciento, respecto de la cantidad de casos registrados el día anterior.
Jaime Mañalich aseguró que el fallecimiento de un hombre de 80 años es el primer caso en el cual, a pesar de haber hecho todos los esfuerzos médicos, el paciente falleció a consecuencia del virus.
El último toque de queda ocurrió en octubre del año pasado a raíz de la crisis social que aun afecta al país.
La medida se dio en el tercer día de vigencia de una cuarentena general, y tiene como objetivo reforzar el cumplimiento de la misma, la cual un sector de la ciudadanía no venía acatando.
La medida fue adoptada luego de que las autoridades estimaran que ambas regiones alcanzaron “índices de normalidad”.