Aunque mantiene la acusación de conspiración para el narcotráfico contra el venezolano, el nuevo documento de la fiscalía redefine al presunto cartel como un “sistema clientelar” y una “cultura de corrupción” que involucra a civiles y militares.
El presidente estadounidense confirmó que su país destruyó un área de embarcaciones venezolanas usadas presuntamente para el narcotráfico, lo que podría constituir el primer ataque terrestre de la campaña militar de la Casa Blanca.
Nicolás Maduro propuso acuerdos de seguridad con países vecinos para luchar contra bandas criminales y narcotráfico, alardeando que su país ya venció a grupos como el Tren de Aragua, al que Estados Unidos designó recientemente como terrorista.
La vocera de La Moneda aseguró que los líderes de la organización criminal ingresaron al país durante la administración de Sebastián Piñera. Y destacó que en 2022 —cuando asumió Boric— se había generado el “mayor peak de ingresos irregulares”.
Aunque el Pentágono únicamente ha confirmado dos ataques de este tipo durante las últimas semanas, el mandatario indicó antes de partir hacia Reino Unido: que “hemos acabado con tres barcos, de hecho, y no dos. Se vieron dos, pero son tres”.
Estados Unidos desplegó un inédito contingente naval y militar sobre el mar caribe, cercano a las costas venezolanas, bajo el pretexto de combatir el narcotráfico. La medida apunta a luchar contra el narco, pero esconde intenciones geopolíticas.
El ministro de Seguridad, Luis Cordero, advirtió que el caso tiene particularidades inusuales y respaldó la tesis del Ministerio Público sobre una posible orden externa en el asesinato del exteniente venezolano.
“El combate al crimen no es sectorial, es una tarea del Estado”, afirmó el ministro Cordero. Por su parte, el director general de la PDI, Eduardo Cerna, aseguró que este apoyo será clave para atacar a la delincuencia “en todas sus manifestaciones”.
El antecedente cobra mayor relevancia dada la ubicación en la que se detectó el tráfico, pues la zona norte del país es conocida por los investigadores como una “puerta de entrada” del crimen organizado internacional.
El investigador del Centro de Estudios de Conflicto y Cohesión Social señaló que el caso del Tren de Aragua “demuestra no solo que el crimen organizado usa el sistema financiero, sino que son maestros en su manipulación”.
El Juzgado de Garantía ordenó la medida contra los miembros acusados de tráfico de drogas, extorsión y secuestro. La fiscalía reveló un entramado delictivo que operaba bajo amenazas a trabajadoras sexuales y camuflaje en plataformas de delivery.
De todas maneras, el diputado presidente de la Comisión de Relaciones Exteriores, señaló que “no es una solución al problema” cortar relaciones con ese país. “Por el contrario, solo nos aleja de los intereses que tiene Chile”, dijo.
Por su parte, el diputado integrante de la Comisión de Relaciones Exteriores, Félix González, destacó el operativo realizado este miércoles, pero mostró preocupación ante la idea de que efectivamente el asesinato haya sido orquestado desde Venezuela.
Un procedimiento internacional coordinado permitió la detención de 30 personas ligadas a esta organización criminal. En el exterior, fue capturado uno de sus principales líderes, vinculado a delitos graves en Chile.
El persecutor a cargo del crimen del exmilitar venezolano expuso que lo que ocurrió con el exteniente “fue un sicariato, pero también una contratación del Tren de Aragua para secuestrarlo y asesinarlo”.
Gendarmería presento una querella por Ley de Seguridad Interior del Estado contra 18 reos del Tren de Aragua, tras los incidentes ocurridos en el Recinto Penitenciario Especial de Alta Seguridad.
La máxima autoridad del Ministerio Público reconoció que corresponde “hacer una autocrítica” respecto a la decisión que cambió la medida cautelar de prisión preventiva a cinco miembros del Tren de Aragua por arresto domiciliario.