A cuatro años de la invasión, el conflicto bélico europeo se estanca en el frente pero transforma el orden global: rearme europeo, revolución tecnológica militar, desgaste económico y un mundo cada vez más fragmentado en bloques.
Las partes destacaron avances técnicos para supervisar un eventual alto el fuego, pero reconocieron que las diferencias políticas y territoriales siguen sin resolverse. No se fijó fecha para una nueva ronda de negociaciones.
El portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, calificó de “irresponsables” estas declaraciones. “El dirigente ucraniano lanza amenazas a diestra y siniestra, lo que parece bastante irresponsable”, afirmó en su rueda de prensa diaria.
Al presidente ucraniano lo acompañarán varios de sus aliados para conversar con el líder estadounidense sobre la cumbre excepcional celebrada con Vladimir Putin y sobre la paz con Rusia.
A pocos días de la cumbre entre Donald Trump y Vladimir Putin, el Ministerio de Defensa ruso afirmó que sus unidades conquistaron las localidades de Nykanorivka y Suvorovo, situadas al suroeste de la ciudad cuartel de Dobropillia, en Donetsk.
Mientras el Kremlin intensifica los bombardeos contra su adversario, el jefe de la Casa Blanca articula una respuesta inédita: los aliados europeos financiarán los sistemas antiaéreos y Washington dispondrá el armamento.
El presidente de Ucrania criticó que países como China “se mantengan al margen” de la guerra en Europa. “No tenemos suficiente presión (…) Las principales potencias no están plenamente involucradas”, cuestionó.
El presidente de Estados Unidos indicó que siempre ha mantenido buenas relaciones con el líder ruso, pero “algo le ha pasado”. “Se están disparando misiles y aviones no tripulados contra ciudades de Ucrania, sin motivo alguno”, denunció.
Tras conversar con sus homólogos de ambos países, el presidente de Estados Unidos sostuvo que las condiciones las “negociarán entre ambas partes, como solo puede ser, porque conocerán detalles que nadie más conocería”.
Según anunció el presidente de Estados Unidos, además de llamar a sus homólogos ruso y ucraniano, también conversará con líderes de la OTAN. “Espero que esta guerra tan violenta termine”, dijo a través de Truth Social.
Los países retomaron el diálogo en Estambul tras dos años de guerra, pero sin acuerdos concretos. Pactaron un intercambio de prisioneros y la presentación de propuestas de alto el fuego, mientras los combates en el frente siguen intensificándose.
Para el presidente ucraniano, la tregua del 8 al 10 de mayo es “un gesto teatral” ante la visita de dirigentes a Moscú por los 80 años del triunfo de la URSS contra Hitler. Kiev pide un “alto el fuego total” como requisito a toda negociación.
Para el presidente de Estados Unidos, el país liderado por Volodimir Zelenski tendrá que resignarse a perder la península. Así, expresó confianza respecto a que Vladímir Putin acepte los términos que le plantea en la negociación.
La portavoz del Ministerio de Exteriores de Rusia, Maria Zajarova, criticó a los líderes del Viejo Continente “que siguen abogando por el apoyo al loco líder del régimen nazi, que ha perdido el contacto con la realidad”.
Este sábado y luego del insólito altercado en la Casa Blanca, el líder estadounidense insistió en que su par de Ucrania no está interesado “en lograr la paz” sino en criticar al líder ruso, Vladimir Putin.
El presidente de Ucrania, Volodimir Zelenski, aseguró este domingo que está dispuesto a abandonar el cargo si ello conlleva la paz en Ucrania o la incorporación del país a la OTAN.
A pesar de que mostraron total ineficacia y falta de consenso para exigir a Israel un inmediato alto al fuego en Gaza, los líderes sí lograron vencer el bloqueo impuesto por Budapest, que en la cita planteó las razones de su rechazo al apoyo Kiev.