El fuerte sismo que sacudió Haití el sábado dejó casi mil 300 muertos y 5 mil 700 heridos, así como a miles de personas sin hogar en el suroeste del país o buscando a sus familiares desaparecidos o atrapados bajo los escombros. El principal hospital de la ciudad está desbordado por la afluencia de heridos que requieren tratamiento.
La loza del aeropuerto de Kabul permanece llena de personas que buscan abordar un avión para huir luego que los talibanes ocuparan la sede del gobierno y la capital del país en medio de su arrolladora reconquista.
Para el analista internacional, el abandono del pacto de Doha por parte de los talibanes “significa que la probabilidad, no solamente de que tomen el control político, sino que patrocinen grupos terroristas a nivel mundial aumenta considerablemente”.
La arremetida ha propiciado que el presidente de Afganistán, Ashraf Ghani, abandone el país. Por lo demás, lo único que estarían esperando para ingresar a la capital afgana, es el fin de la evacuación del personal que trabaja en la Embajada de Estados Unidos en ese país.
Equipos de rescate se apresuran a encontrar sobrevivientes del poderoso terremoto que sacudió a Haití este sábado. El saldo: al menos 724 personas en un país pobre y plagado de desastres que aún no se recuperó del arrasador sismo de 2010.
Un terremoto de magnitud 7,2 sacudió Haití el sábado por la mañana, causando muertos y daños en este país caribeño que aún se no recupera del devastador sismo de 2010 y que padece una crisis política y social en medio de la pandemia de covid-19.
En analista internacional y autor del libro Chao Petróleo abordó las complejidades sobre aplicar una disciplina internacional que permita disminuir los gases de efecto invernadero, en cuanto no existe un consenso sobre las responsabilidades y los costos del daño medioambiental.
Cuando el 30 de abril de 1975 el rápido avance del Vietcong colapsó las posiciones survietnamitas tomando por sorpresa a los occidentales que residían en Saigón, tuvo lugar una de las más desesperadas evacuaciones que se recuerden. Masivamente, diplomáticos y personal de apoyo de las embajadas de Estados Unidos y sus aliados, amén de extranjeros de distintas nacionalidades y sus colaboradores vietnamitas se hacinaron en las legaciones para huir de los comunistas. Hoy, en Kabul, Afganistán, la escena se repite: ahora se trata de escapar de los talibanes.
Después de una larga lucha, abandonar la práctica fue un gran alivio, pero queda camino por recorrer. Ni la fuerza aérea y ni la marina la han condenado.
Afganistán está al borde del precipicio y las fuerzas de seguridad de la nación casi se han derrumbado tras la ofensiva talibán, que ha dado a los insurgentes el control de gran parte del país. A continuación, preguntas y respuestas para ayudar a comprender la situación actual.
Sorpresa: el gobierno de Afganistán ha ofrecido al Talibán repartirse el poder a cambio de poner fin a la violencia que azota al país. La causa: el avance arrollador de los insurgentes islámicos ultraradicales que este jueves ocuparon la ciudad de Ghazni, a sólo 150 kilómetros al suroeste de Kabul, décima capital provincial que cae en sus manos en una semana. El ofrecimiento fue hecho en Doha, Qatar, donde ambos bandos participan en unas conversaciones de paz hasta ahora infructuosas.
Rodeado por las más altas cúpulas militares de su país, Jair Bolsonaro contempló con satisfacción acomodado en lo alto del palacio de Planalto, en Brasilia, el desfile de decenas de tanques que el martes (10.08.21.), como por “casualidad” marcharon rodeando el Parlamento y la Corte Suprema de Justicia. Una curiosa e inquietante “casualidad” que se produce “casualmente” cuando el mandatario de extrema derecha busca que el Congreso Nacional cambie el actual sistema de urnas electrónicas por el de voto en papel, con la vista puesta en la elección de 2022 a la que aspira a presentar su reelección.
El pequeño país sudamericano, que está llevando a cabo una enérgica campaña de vacunación, no registró ninguna nueva muerte relacionada con la Covid-19 el fin de semana pasado.
En medio de la pandemia del coronavirus que no deja de avanzar -pese a los esfuerzos internacionales de vacunación-, constatando cómo se incendia hasta Siberia y bajo los efectos del demoledor informe sobre el cambio climático emitido este lunes 9 de agosto por los expertos reunidos por Naciones Unidas, pareciera que el periodismo no tiene cabida para más dramas. Pero sí, debe tenerlo. Porque no es posible no consignarlo, no es posible no continuar asombrándonos de la capacidad humana para generar odio y violencia irracional.
La iniciativa volverá a debatirse este lunes, luego de que durante esta semana no recibió los votos necesarios para ser llevado a una comisión de medio ambiente para modificarlo y facilitar su futura aprobación legislativa.
Este viernes el tribunal electoral de Nicaragua inhabilitó al principal partido opositor que lidera una alianza contra la reelección del presidente Daniel Ortega. Se trata del partido derechista Ciudadanos por la Libertad.
Los devastadores incendios forestales devoraban el sábado superficies récord de bosques en Grecia, por undécimo día consecutivo durante este “verano de pesadilla”, al tiempo que el fuego en la vecina Turquía parecía calmarse.