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Año XIV, 20 de mayo de 2022

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Desaceleración económica se usa como excusa para desahuciar los cambios

Las últimas cifras económicas dadas a conocer por el Gobierno, han puesto en la palestra el debate sobre la necesidad de enfocarse en las reformas que se están tramitando, incluso moderando algunas de ellas, como es el caso de la Reforma Laboral, actualmente en el Senado, y revisar otras ya promulgadas como la Tributaria. En este contexto, organizaciones sociales han manifestado su inquietud sobre el futuro del proceso constituyente ante el creciente cuestionamiento emanado desde la derecha, parte del oficialismo y el empresariado.

Gonzalo Castillo

  Miércoles 8 de julio 2015 14:40 hrs. 
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El ministro de Hacienda, Rodrigo Valdés, este lunes señaló en la Comisión Mixta de Presupuesto que el crecimiento económico del país proyectado para 2015, no sería ya del 3,6 por ciento inicial, sino que sólo de un 2,5 por ciento, y hoy en declaraciones realizadas al Financial Times, sostuvo que “sin crecimiento sería imposible aplicar el programa de reformas”.

Estas señales dadas desde el Ejecutivo, han servido de respaldo a la oposición, algunos miembros del oficialismo y el empresariado para emplazar al Gobierno a que morigere las reformas estructurales que ya se han impulsado, como es el caso de la Tributaria, Educacional y Laboral, y que aquellas que se están planteando a mediano plazo, como es el caso del proceso constituyente podría no ver la luz.

Desde la Alianza, la ex candidata presidencial Evelyn Matthei, señaló en entrevista con el canal 24 Horas, que la situación económica está muy mala que el bajo crecimiento redunda en desempleo, que las Pymes no venden, han cerrado negocios, “lo que significa que una mujer, jefa de hogar, que pierde el trabajo y no sabe cómo alimentar a sus hijos”.

La ex senadora gremialista aseguró que es el Gobierno el principal responsable de este panorama económico, e indicó que la serie de reformas realizadas por el Ejecutivo, y sobre todo la incertidumbre que genera el proceso constituyente, serían la tormenta perfecta en materia económica para el país.

“Cuando tú tienes un escenario que es complejo, desde el punto de vista internacional, y a eso le agregas una Reforma Tributaria horrorosamente mal hecha, una Reforma Laboral que es un desastre, y además le pones encima una reforma constitucional donde nadie ha dicho qué es lo que quieren sacar, qué es lo que quieren poner, y además cómo se va a hacer, entonces la verdad es que esta es la tormenta perfecta”.

Estas declaraciones se suman a las que hace algunas semanas manifestó el presidente de la Sofofa, Hermann Von Mühlenbrock quien señaló que las posibles modificaciones a la Carta Fundamental proyectadas se “deben congelar, porque es más brava y va a producir mucho más incertidumbre”.

El economista del Instituto Libertad y Desarrollo, Francisco Klapp también manifestó su preocupación sobre las cifras macroeconómicas presentadas por el Gobierno, lo que se suma al último Imacec publicado que llegó a un 0,8 por ciento, y si bien señaló que existen factores externos que explicarían en parte esta situación, considera que son los internos los que determinarían en mayor medida el curso económico actual.

Klapp, además se sumó a la visión de Matthei con respecto de la nueva Constitución, expresando su inquietud ante la posibilidad de que en una nueva Carta Magna se cuestionen elementos como el derecho de propiedad y otras normas sobre las cuales se ha cimentado el sistema económico actual.

“Yo creo que hay que tener cuidado cuando se hacen estos anuncios tan grandilocuentes. Todas las otras normas están construidas sobre esta Constitución, entonces si, por ejemplo, el derecho de propiedad cambia significativamente, todo lo que está construido, todos los contratos que tenemos, todas las inversiones que son hechas mirando a futuro tienen cierta duda razonable que se les introduce”.

Quienes desechan estas percepciones, argumentan que el desempleo en Chile continúa alrededor del 6 por ciento, tal como señala el INE, el comercio ha obtenido ganancias durante este año por 5 mil 600 millones de pesos, la banca alcanzó 400 millones de dólares en ingresos, y la inversión extranjera directa recibida por nuestro país se empinó por sobre los 13 mil millones de dólares.

Desde el mundo las organizaciones de trabajadores y estudiantes criticaron estos cuestionamientos al proceso de reformas, y particularmente al proceso constituyente, tal como lo manifestó la presidenta de la CUT, Bárbara Figueroa, quien aseguró que el debate por una nueva Ley Fundamental será la que marcará los destinos del proceso de transformación del país.

“Estamos en curso con la Reforma Educacional, ya está aprobada la Reforma Tributaria, estamos en el debate de la Reforma Laboral, pero sabemos que es el debate sobre la Constitución y el proceso constituyente el que va a marcar los destinos, finalmente de todas estas reformas que se han ido consolidando. Por eso es que sentimos la convicción férrea de que se deba convocar al mundo social, y dar respuesta desde los actores que queremos cambios y transformaciones en este país, para dar un señal no sólo de unidad sino que también de emplazamiento hacia quienes hoy, por la vía de los datos económicos están tratando de detener los avances”.

En conversación con Radio Universidad de Chile, el economista Juan Guillermo Espinosa expuso que la interpretación realizada sobre las últimas cifras macroeconómicas no consideran eventos que han incidido sobre ellas como las inundaciones y aluviones en el norte, o el paro de aduanas de mayo pasado, lo que explicaría la baja en los índices, y de paso criticó que el empresariado se aferre a esto para tratar de frenar reformas como la nueva Constitución.

“Yo diría que el crecimiento acumulado del año, resulta naturalmente de las tendencias más estructurales, pero no tan agudas como las del mes de mayo indican, entonces aquí nos empezamos a aventurar en lo que dice el sector privado, los grandes empresarios, y sobre todo del sistema bancario y financiero, que tienen una capacidad de influir a través de los medios de comunicación de manera mucho más importante que el resto del país”.

El economista de Fundación Sol, Gonzalo Durán criticó el discurso empresarial y de algunos personeros políticos que responsabilizan al Gobierno de la situación económica actual, ya que a su juicio las reformas planteadas son absolutamente moderadas considerando el nivel de desregulación que existe en nuestro país.

El presidente de la Fundación Constituyente XXI, Esteban Silva, en conversación con el programa Semáforo de nuestra emisora, coincidió con Espinosa en el sentido que el gran empresariado y los medios de comunicación afines a ellos son quienes han manifestado su visión negativa sobre el proceso constituyente, con el apoyo de miembros de la antigua Concertación, a juicio de Silva.

“Yo creo que se están sincerando ahora, lo que ha pasado con la nominación del Ministro Burgos y del Ministro Valdés, no es que vuelve la vieja Concertación, porque siempre ha estado, sino que ahora volvió a ser más nítida. Yo tengo la impresión, a propósito del Programa en la coalición de la Nueva Mayoría, porque la derecha está en el suelo, los que opinan en este país es la derecha económica, la derecha empresarial, los poderes fácticos, El Mercurio, la Sofofa, el Icare, esos son los verdaderos políticos que tienen pánico a la democracia y con franqueza a un mecanismo participativo de la ciudadanía”.

Finalmente, Silva fue enfático al señalar que el costo de realizar un proceso constituyente es mínimo, por lo que no cabrían cuestionamientos de tipo económico para llevarlo a cabo, y que Chile pueda contar con una nueva Constitución.