Con el objetivo de cimentar una agenda económica regional articulada, este 7 y 8 de mayo se llevó a cabo en Río de Janeiro el seminario internacional “Integración Productiva como Respuesta Latinoamericana a la Fragmentación Global”. Esta instancia marcó el inicio formal del proceso técnico y político hacia el Congreso Panamericano 2026, programado para agosto en Montevideo. El encuentro buscó abordar la baja integración comercial de la región —que apenas alcanza un 15%, frente al 60% de la Unión Europea—, proponiendo una transición desde la exportación de materias primas hacia cadenas de valor con mayor complejidad tecnológica.
Organizado por 14 entidades internacionales, el evento congregó a ministros, expertos y parlamentarios de Argentina, Brasil, Chile, Colombia, Guatemala, Paraguay y Uruguay. Entre los asistentes chilenos destacaron el senador Diego Ibáñez, la diputada Irací Hassler, y el exsubsecretario de Relaciones Económicas Internacionales, José Miguel Ahumada.
Durante las jornadas, los participantes analizaron capacidades estatales y la creación de cadenas regionales de valor, coincidiendo en que el crecimiento sostenible depende de avanzar hacia la manufactura avanzada y los servicios digitales.

Hacia una política industrial verde
Uno de los pilares fundamentales del debate fue la oportunidad estratégica que representa la transición energética para América Latina. Los delegados plantearon que una política industrial verde no solo mitigaría el impacto ambiental, sino que también impulsaría la creación de empleos de calidad y una mejor distribución de la riqueza en la región. Este enfoque será central en las directrices que alimentarán la agenda legislativa común de los países presentes para este 2026.
En cuanto a la coordinación estratégica, el trabajo se dividió en mesas especializadas que abordaron el contexto geopolítico, las capacidades estatales y la integración de sectores prometedores, con especial énfasis en el litio y las energías renovables. Asimismo, se profundizó en el concepto de soberanía productiva, enfatizando la necesidad urgente de reducir la dependencia de mercados externos mediante una producción articulada y coordinada entre las naciones del continente.
El Congreso Panamericano, fundado en 2024, busca consolidarse como un espacio de diálogo permanente bajo los principios de solidaridad y soberanía. Tras pasar por Bogotá y Ciudad de México, el seminario de Río de Janeiro constituye el primer hito de un ciclo preparatorio que continuará recorriendo la región.
El siguiente taller de trabajo se realizará en Chile durante junio, donde el eje central será específicamente la política industrial verde. Este encuentro en Santiago buscará reafirmar los compromisos de coordinación efectiva entre los países antes de la gran cita en Montevideo, donde se espera formalizar los instrumentos comunes para la implementación de las prioridades identificadas.






