Organizaciones de trabajadoras y trabajadores de la salud, entre ellas Fenats, Aprus, Afusalud, Fremesam, Sintracorpa y Ancosalud, junto a asociaciones de usuarios y parlamentarios de oposición, realizaron este jueves una intervención simbólica denominada “Funeral de la Salud Pública” para denunciar la crisis de financiamiento que afecta al sistema público y exigir recursos oportunos para la atención primaria y la red hospitalaria.
Durante la manifestación frente al Ministerio de Hacienda, la dirigenta del Hospital Barros Luco, Brisa Gálvez, atribuyó la movilización a las consecuencias que, a su juicio, ha tenido la disminución del presupuesto destinado al sector.
“La baja del presupuesto en salud nos está llevando a la muerte de los usuarios del sistema. Cuando se reduce el presupuesto se producen recortes de personal, de insumos, aumentan las listas de espera y los pacientes mueren esperando”, denunció.

Gálvez sostuvo que la protesta se realizó frente al Ministerio de Hacienda porque es la cartera responsable de la situación financiera que enfrenta la salud pública. “Entendemos que durante la pandemia éramos héroes y hoy no existe ninguna solución para este problema que enfrenta la salud“, señaló.
Gislena Reyes, presidenta de Fremesam y Confusam Metropolitana señaló “no vamos a permitir que nadie, aunque haya llegado a las urnas con un 60%, destruya la salud pública que construyeron generaciones de trabajadores y trabajadoras de nuestro país”.
“Hoy estamos dando un paso histórico con la conformación de coordinadoras sindicales del mundo hospitalario y de la atención primaria, porque entendemos que la única forma de defender la salud pública es organizándonos, resistiendo y avanzando en unidad”, destacó la dirigenta.

Roxana Guajardo, presidenta de la Apruss del Hospital Sotero del Rio agregó: “Desde el Hospital Sótero del Río rechazamos cualquier recorte presupuestario que ponga en riesgo la atención de las personas y las condiciones de trabajo de los funcionarios. Lo que hoy se presenta como eficiencia fiscal terminará afectando directamente a pacientes y trabajadores“.
Por su parte, la diputada Ana María Gazmuri (AH) calificó la actividad como una primera manifestación frente a lo que describió como una crisis profunda del sistema sanitario. “Estamos frente a una tragedia y al verdadero entierro de la salud pública que pretende este gobierno indolente y deshumanizado, golpeando el corazón de las trabajadoras, los trabajadores y los usuarios del sistema”, expresó.
La parlamentaria destacó que la convocatoria reunió a representantes de la atención primaria y de hospitales como el Sótero del Río, Padre Hurtado y La Florida, en una acción que definió como una coordinación simbólica marcada por el dolor y la preocupación. “Lo que estamos viviendo es trágico y no constituye una metáfora. Hoy los pacientes se están muriendo en las salas de espera”, aseguró.

Gazmuri también vinculó la situación presupuestaria con decisiones económicas del Ejecutivo. “Se está imponiendo un apriete económico para rebajar los impuestos a los más ricos, mientras se estrangula la salud pública. Existe además la sospecha de que detrás de esto hay una intención de avanzar hacia su privatización“, sostuvo.
La diputada añadió que los funcionarios enfrentan una carga laboral que supera su capacidad y que los recursos disponibles son insuficientes para responder a la demanda asistencial. “No se puede hacer más con menos. Los trabajadores están sobrepasados y los recursos no alcanzan“, indicó.
Gazmuri afirmó que la movilización representa el comienzo de un proceso de articulación entre organizaciones sociales y políticas para defender el sistema público de salud. Así, aseguró que construirán “la más amplia unidad política y social (…) con el objetivo de enfrentar a un gobierno de ultraderecha que pretende acabar con la salud pública chilena“.






