Mediante un comunicado, ocho partidos y movimientos políticos del país criticaron la política del presidente Sebastián Piñera y su canciller Roberto Ampuero, pues acusan un intento de acabar con el organismo regional que actualmente es presidido por el mandatario de Bolivia, Evo Morales.
Las colectividades políticas aseguraron que se trataría de una consecuencia lógica, toda vez que la contingencia política ha permito que algunas personas descubran irregularidades en sus militancias, o bien, que únicamente se hayan apuntado en ellas para conseguir objetivos como el refichaje o la votación de primarias. El Servicio Electoral coincide en el diagnóstico.
Luego de que algunos partidos manifestaran sus aprensiones respecto de la implementación este año de la elección de gobernadores regionales, el candidato presidencial logró aunar a las colectividades que lo apoyan, las que se comprometieron a sacar adelante a la brevedad la agenda de descentralización.
Un informe elaborado por Chile Transparente reveló que las colectividades promediaron un 2,7 (en una escala de 1 a 7) en cuanto al acatamiento de la nueva ley de partidos. “Los resultados de este índice son malos y preocupantes. Teniendo estándar legal desde octubre de 2016, los partidos debiesen haber ido en masa a publicar información”, afirmó el director del organismo Alberto Precht.
En conversación con Radio y Diario Universidad de Chile el sociólogo y experto electoral, Axel Callis, cuestionó las medidas que ha impulsado el Servicio Electoral en el marco del controvertido proceso de refichaje para los partidos políticos tradicionales.
Se esperaba una alta tasa de abstención. Sin embargo, la cifra superó los pronósticos de los más pesimistas: cerca del 70 por ciento del padrón decidió no votar. Ya se hacen llamados a la reflexión, mientras los independientes cobran fuerza en diversas comunas del país.
A propósito de las rutinas humorísticas festivaleras y las reacciones de molestia entre las autoridades, desde distintos sectores reconocen el derecho ciudadano a criticar a la desprestigiada clase política, aunque con distintos matices. El consenso apunta hacia el valor de la protesta social, la que cada vez adquiere mayor fuerza.
Partidos de pequeña representación parlamentaria acusan que no se les permitió participar de la discusión sobre el reparto de dineros fiscales. En tanto, analistas llaman a crear una fórmula de distribución única, con el fin de trabajar en línea con la transparencia.
En la discusión de la comisión mixta por Ley de Partidos Políticos, el Poder Legislativo decidió un límite para estas transacciones, las que no podrán ser reveladas por el Servel.
Luego de cinco horas de discusión, se solicitó el aplazamiento de la votación hasta la sesión de este miércoles a partir de las 16:00 horas, dejando pendiente el proyecto que fortalece el carácter público y democrático de los partidos políticos y facilita su modernización.
Los expertos también cuestionaron las barreras impuestas a las nuevas colectividades. Sin embargo, representantes de partidos tradicionales destacaron la rigidez de las normas aprobadas en el proyecto que ahora debe seguir su trámite en el Senado.
Cuatro diputados o el cinco por ciento del electorado de la última votación son los requisitos impulsados por la DC y RN, y aprobados por los diputados. La iniciativa tensiona a la Nueva Mayoría, por lo que La Moneda ya trabaja en indicaciones.
La pérdida del escaño en la función de un cargo de elección popular ya es ley, luego de ser promulgada esta mañana por la Presidenta Michelle Bachelet, quien subrayó en el “fuerte entramado legislativo” que se deja para enfrentar los casos de corrupción que remecieron la política. La normativa aún carece de reglamento para su aplicación.
Los representantes del nuevo movimiento buscan “recuperar la autonomía administrativa que alguna vez tuvo el territorio”, convirtiéndose en una nueva forma de reivindicación territorial.
Se acabó la polémica por la palabra revolución. En el documento emanado desde el Servicio Electoral se confirma que Revolución Democrática se puede inscribir como partido, sin cambiar su nombre.
Controversia ha generado la presentación de una indicación a la ley de financiamiento de los partidos políticos, porque si bien el Gobierno ha comunicado que es un regreso a la idea original de reinscribir al 100 por ciento de los militantes para acceder al financiamiento, hay quienes creen que solo sería un maquillaje.
En un contexto de partidos políticos desacreditados, con la Nueva Mayoría y la Alianza generando cada vez menos confianza entre la ciudadanía, aparece un amplio sector formado por grupos diversos y heterogéneos. Pero con algo en común: el rechazo al sistema político y a la clase dirigente.