La avanzada militar rusa en territorio ucraniano, el giro de Trump respecto al conflicto, acusaciones de espionaje y las críticas de la UE por el apoyo inquebrantable de China a Rusia diluyen las alternativas para dar fin a la guerra.
Con tropas agotadas y menos armas, Kiev resiste una ofensiva que mezcla avances territoriales y ataques a civiles. Aprovechando la distracción mundial, Moscú presiona al enemigo mientras busca rearmarse urgentemente.
Mientras Irán e Israel se enfrentaban, los ataques rusos contra Ucrania aumentaban. La reciente cumbre de la OTAN reforzó el apoyo a Kiev, pero también reveló divisiones y una estrategia occidental que se redefine frente a la amenaza rusa.
Kiev asestó un golpe estratégico contra Moscú con la operación “Spiderweb”, un hito en el conflicto. Mientras tanto, la segunda ronda de negociaciones en Turquía no logró progresos significativos hacia la paz.
Moscú alista propuestas para un posible alto al fuego, al mismo tiempo que Kiev condiciona su participación a las conversaciones. Alemania estrecha su ayuda militar y un informe revela el rol de Corea del Norte en la guerra.
Bombardeos masivos marcan un nuevo escalamiento del conflicto, en medio de tensiones entre Zelensky y Trump. En paralelo, Europa está en alerta ante avances de armamento ruso y despliegues militares cerca de la frontera de Finlandia.
El presidente de Estados Unidos declaró que el bombardeo “no era necesario” y llega “en muy mal momento”, dada las conversaciones de paz encabezadas por Washington que buscan un alto el fuego entre las partes.
El presidente de Estados Unidos expresó su molestia con su homólogo ruso, al mismo tiempo con el mandatario ucraniano. Por motivos diferentes, pero que le frustran en su intención de poner fin a tres años de conflicto entre Rusia y Ucrania.
“El Reino Unido, junto con Francia y posiblemente uno o dos más, trabajará con Ucrania en un plan para poner fin a los combates, y después discutiremos ese plan con Estados Unidos”, declaró el primer ministro británico, Keir Starmer, a la BBC.
El politólogo argentino señaló que Zelenski “debió haber actuado de una manera racional, como lo han hecho otros gobiernos pasados, entendiendo que no podía ser la puerta de entrada de la OTAN para un ataque en contra de Rusia”.
El analista internacional destacó que la OTAN buscaría frenar a Rusia dentro de sus fronteras para “impedir una expansión mayor”. Por otro lado, abordó las implicancias del triunfo de Donald Trump respecto al conflicto bélico europeo.
Los compromisos adicionales en favor de Ucrania, las interrogaciones e inquietudes sobre las relaciones chino-rusas y los lapsus del presidente Joe Biden marcaron el 75° aniversario de la Organización del Tratado del Atlántico Norte.
Las preocupaciones de Zelenski tienen asidero en el invierno que se avecina, el incierto apoyo de Estados Unidos y el contexto de la guerra en la Franja de Gaza que amenaza con desviar los fondos de ayuda de Ucrania a Israel.
Luego de la confirmación de su deceso en un accidente aéreo, las reacciones y especulaciones a nivel internacional no se hicieron esperar. Y todos apuntan al Kremlin.
“El hecho de que Dinamarca haya decidido donar ahora aviones F-16 a Ucrania conduce a una escalada del conflicto“. Sombría advertencia de Vladimir Barbin, embajador moscovita en Copenhague.
El régimen político-militar de Kiev ha mostrado que está dispuesto a todo, incluso el sacrificio de su población para demostrar a sus curadores occidentales que puede cumplir los planes trazados por Washington y Bruselas. Ello, con el fin de atraer la mayor cantidad de financiamiento, más militar que para beneficio de su población, que incremente […]
Pese a que la OTAN ha reiterado muchas veces que no está en guerra con Rusia, su secretario general -el ex premier noruego Jens Stoltenberg- llegó este jueves a Ucrania en visita sorpresa, la primera que hace al país desde el inicio del conflicto.