Según el Servicio Nacional de Migraciones y el INE, la mayoría de las personas extranjeras residentes en el país provienen de Venezuela (38%), seguido por Perú (13,6%), Colombia (10,9%), Haití (9,8%), Bolivia (9,4%) y Argentina (4,3%).
La cifra, publicada por la ONG Caminando Fronteras, representa un aumento del 58% con respecto al año anterior, lo que supone en promedio 30 muertes por día. La organización sostuvo que el reporte representa el “fracaso” de las políticas de rescate.
El eclesiástico subrayó que quienes migran lo hacen por necesidad extrema y pidió un enfoque más inclusivo hacia esta población, asegurando que representan una “riqueza” para el país.
La directora ejecutiva de la organización planteó su preocupación respecto a que la migración se aborde punitivamente y no desde una perspectiva de DDHH. Además, destacó que la regularización normaliza la vida de los migrantes y de las comunidades.
La académica de la Facultad de Derecho de la U. de Chile señaló que la clave detrás del discurso de figuras como Donald Trump, es que dicen explícitamente que la migración es negativa, una estrategia que saben que les trae réditos políticos.
En la Comisión de Gobierno, el subsecretario del Interior afirmó que el Ejecutivo anunció el estudio de este proceso de regularización como un ejercicio de transparencia. Además, detalló que sólo podrán postular las 182 mil personas ya empadronadas.
El parlamentario hizo un llamado “a la tranquilidad, a tomar consciencia y a entender que así se construyen los países también”. “Chile está forjado por las ideas y la fuerza de miles de familias migrantes”, destacó.
Ante la aglomeración que se produjo en el Estadio Víctor Jara, el subsecretario del Interior indicó que “hay personas que deliberadamente han llamado a la confusión”, luego de haber deslizado que el Gobierno evalúa regularizar a los empadronados.
Frente a la iniciativa del Gobierno, la directora del Servicio Jesuita de Migrantes, Waleska Ureta, enfatizó que el Estado debe “pensar en soluciones que permitan gestionar de buena manera la población migratoria que ya está en Chile”.
Hace unos días, la Cámara de Diputados/as aprobó por unanimidad el proyecto que modifica la Ley de Migraciones, con acápites que endurecen y modifican la actual normativa, lo que ha sido criticado por más de un centenar de organizaciones sociales y académicas. Algunas de las modificaciones, como han señalado algunas voces críticas, atenta contra derechos […]
Luego del despacho al Senado de la iniciativa que modifica la Ley N° 21.325, agrupaciones de migrantes y feministas emitieron una declaración en la que señalan que el proyecto consagra medidas en contra de las infancias y mujeres migrantes.
La legislación consigna la revocación de permisos de residencia a quienes cometen faltas reiteradas que atentan contra la convivencia, como riñas, ruidos molestos o venta ambulante. La iniciativa fue aprobada por unanimidad.
Vanessa González, directora de la agrupación, señaló que la iniciativa que modifica la Ley 21.325 les preocupa, debido a que evidencia un retroceso en materia de derechos humanos, además del endurecimiento y criminalización de la migración.
Miembros de la Comisión de Gobierno Interior señalaron que desde La Moneda habían cometido un error al caer en los “caprichos” de la bancada del Frente Amplio. “El Presidente Boric no podía estar legislando para las pataletas del FA”, aseveró la UDI.
Desde la Comisión de Gobierno Interior enviaron una carta a Segpres donde califican la acción como “una grave falta de compromiso con solucionar un enorme problema que mantiene permanentemente activa una crisis que daña la convivencia social”.
La actividad -gratuita y abierta a todo público- busca poner en valor el lugar de la música y la creación en la experiencia cotidiana de las comunidades migrantes como un recurso social que genera identidad, resiliencia y formas de sociabilidad.
El parlamentario aseguró que aunque su sector valora la iniciativa, el proyecto debe ser “limpiado”. A su juicio, los “peligros” acerca de está norma fueron instalados por la derecha y extrema derecha durante la discusión legislativa.