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Año XII, 22 de septiembre de 2020

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Plan Auge: una década de críticas

Diez años cumple el Plan Auge desde su implementación. Pese al tiempo transcurrido, gremios de la salud insisten en que no ha sido un real aporte a la solución de la crisis de la salud pública.

Gonzalo Castillo

  Jueves 30 de julio 2015 20:57 hrs. 





El Plan de Acceso Universal de Garantías Explícitas, conocido como Auge, cumple este mes diez años de existencia, desde que fuera implementado por el gobierno de Ricardo Lagos como una de las grandes transformaciones del sistema público de salud. No obstante, las críticas lo han acompañado desde el inicio, la principal: que no ha representado una verdadera solución a la crisis de la salud pública.

Este sistema de protección contempla garantías establecidas por ley para Fonasa e isapres para 80 patologías, lista que cada tres años -desde 2010- se incrementa para incorporar nuevas enfermedades.

Sin embargo, la ampliación del catálogo que correspondía realizar en 2016 no se realizará, tal como anunció el Ministerio de Salud. La explicación fue que se iba a privilegiar las prestaciones actuales y el trabajo para reducir las listas de espera, uno de los talones de Aquiles de la salud pública.

Si bien, desde el punto de vista de los políticos y de organizaciones gremiales de la salud, el Plan Auge representa un avance en el intento por mejorar las condiciones de la salud pública, critican que en una década de funcionamiento, el Estado no haya sido capaz de transformar de manera profunda el sistema, tal como lo señala Karen Palma, presidenta de la Federación Metropolitana de Funcionarios de la Salud.

“Hoy día hay que sentarse y pensar en realmente, con las características de desigualdad que tiene nuestro país, con todo lo que significa eso. Hay que ver cuál es el modelo que necesitamos y cuáles son los recursos que se necesitan para este cambio estructural, cuáles son los trabajadores que se necesitan, los recursos económicos, los sueldos, etc., y pensar un rediseño del modelo de salud”.

Para Matías Goyenechea, presidente de la fundación Creando Salud, uno de los errores graves que se ha cometido es que no se ha realizado una evaluación sobre su funcionamiento y, especialmente, sobre los resultados concretos que éste ha traído para la población que hace uso del Auge.

El presidente del Colegio de Cirujano Dentistas, Jaime Acuña, señaló que uno de los grandes olvidados por el Auge es el área odontológica, salvo excepciones, considerando los problemas que a nivel nacional existen en materia de salud bucal, y comparó el gasto que el Estado hace en cubrir ciertas enfermedades con el que realiza en las patologías odontológicas.

“Cuando tienes al Estado de Chile, a través de Fonasa, el asegurador público, que en el área médica gasta 400 mil millones de pesos, en el área odontológica gasta 90 millones de pesos, obviamente hay un tema político y técnico, las prioridades están mal instaladas, y ahí es donde nosotros sentimos que el Auge profundizó más la diferencia, y alejó más la odontología de la toma de decisiones”.

Para algunos parlamentarios de la Comisión de Salud de la Cámara hicieron hincapié en el gasto que realizan los hospitales públicos en las prestaciones que realizan, y que ha hecho crecer la deuda de la salud pública, por lo que llaman a que Fonasa a que sincere los valores reales de estas asistencias, para evitar que siga creciendo esta brecha económica, tal como lo señala el diputado de la DC, Gabriel Silber.

“Lo hemos conversado con la directora de Fonasa, hay que sincerar de una vez por todas los aranceles del sector público en términos de hacerlo simétrico con los aranceles que cobra el sector privado. Desde esa perspectiva, siempre el recupero del sector público es muy bajo, y al final del día nos estamos mintiendo entre nosotros mismos, aumentando de manera indirecta la deuda de cada uno de los servicios hospitalarios, cualquiera sea la gestión o gobierno que haya estado al frente de esa decisión”.

En este sentido, uno de los problemas que ha debido enfrentar el Plan es el escenario que año a año le plantean las isapres, que suben de manera unilateral los precios de las prestaciones correspondientes al Auge.  Además, los recursos que reciben las prestadoras de salud privada por este concepto, son sub utilizados por los afiliados a isapres, por lo que gran parte se va a engrosar las utilidades de las aseguradoras.

Otra de las críticas que deslizó el parlamentario de la Falange, tiene que ver con la cantidad de enfermedades que queda fuera de esta lista de 80 patologías Auge, lo que sometería a la población al azar a la hora de enfermarse: “Para decirlo de manera más gráfica, es como decir que el enfermo tuviese su destino de acuerdo a una rueda de la fortuna, si su enfermedad es Auge o no Auge, para saber si el Estado le va a brindar una determinada cobertura o tratamiento como se merece”.

La diputada de la UDI Marisol Turres sostuvo que el Estado, cuando no sea capaz de cumplir con las prestaciones de salud, debe externalizar las prestaciones en el sistema privado de salud, y recordó que esto fue lo que hizo la administración de Sebastián Piñera.

“Si el aparato del Estado no da abasto para poder, efectivamente, cumplir con estas garantías explícitas de salud, lo que debe hacer es comprar servicios afuera, y esa fue la forma que durante el gobierno del Presidente Piñera se pudo disminuir, y casi a cero, porque siempre va a haber algún volumen de ingreso en el Auge, pero se pudo disminuir tremendamente la lista de espera que había en el Auge”.

No obstante, el presidente de la comisión de Salud de la Cámara, Juan Luis Castro (PS), recordó que esta externalización realizada durante el gobierno de Piñera, fue criticada por el hecho que gran parte de las prestaciones que el Estado pagó a instituciones de salud privada fueron a parar a la Clínica Las Condes, institución de la cual fue director el entonces ministro de Salud, Jaime Mañalich.

Finalmente, el presidente del Colegio de Cirujano Dentistas, fue enfático en señalar que el foco del Estado debe estar puesto en mejorar de manera decidida el funcionamiento de la salud pública, sobre todo en la gestión de los recursos que, a juicio de Acuña, deben ser mucho más importantes que los que actualmente desembolsa la administración pública.

“Yo creo que el tema pasa por más salud pública, más fortalecimiento de la red pública. No sé si el tema pasa por una gran reforma de la salud pública, otra cosa es el tema de las isapres, pero en lo que respecta a la salud pública, tenemos temas que se deben resolver: sistemas de financiamiento, sistemas de acceso y sistemas de cobertura, y eso tiene que ver con mejor gestión y mayores recursos”.