Al límite del plazo que tenía para hacerlo, el Coordinador Eléctrico Nacional remitió vía carta y publicó en su sitio web el Estudio de Análisis de Falla (EAF) sobre el apagón que el pasado 25 de febrero afectó a varias regiones de nuestro país.
En el documento de 398 páginas se hace una cronología de los hechos, partiendo por la comunicación realizada por la empresa ISA Interchile, en que informó al Coordinador que tenía un problema con uno de los esquemas de protección de la Línea Nueva Maitencillo-Nueva Pan de Azúcar, la cual habría sido desactivada.
Esto, señalaron desde ISA Interchile, no significaba riesgos para la operación de la línea, dado que la protección de respaldo estaba operando normalmente. Sin embargo, a las 15:13 horas, el personal de la empresa reinició el esquema de protección que tenía problemas y, a continuación, intentó resincronizar la función desactivada sin dar aviso al Coordinador. Lo anterior, ocasionó la desconexión total de la línea.
El informe detalla la hora exacta en que la operación del personal de Isa Interchile terminó originando la falla: 15:15:41.363 horas del martes 25 de febrero. En ese momento, intentaban normalizar el canal de comunicaciones de la función diferencial de línea (87L) del sistema de protecciones N°1. Una acción que fue ejecutada sin ser informada previamente al Centro de Despacho de Carga (CDC) “ni hubo una solicitud de autorización vía la respectiva solicitud de trabajo, no existiendo por lo tanto un permiso de trabajo con el Coordinador”, detalla el documento.

Javier Torres/Aton Chile
Desde el Coordinador Eléctrico además aseguraron que de haberse solicitado autorización para arreglar el esquema de protección que estaba fallando, el mismo Coordinador habría tomado medidas para no poner en riesgo el sistema, como bajar el nivel de carga. Por todo lo anterior, el informe concluye que el origen de la falla está en una “incorrecta operación” por parte de ISA Interchile.
Fallas en el proceso de recuperación
El Estudio de Análisis de Falla además entrega antecedentes sobre cómo se propagó la falla hasta producir el apagón total en el Sistema Eléctrico Nacional (SEN), pese a los recursos de mitigación disponibles en la red.
Inmediatamente después de ocurrido el problema, el sistema formó dos islas eléctricas: una en la zona norte y otra en el centro-sur, las que no pudieron mantener su estabilidad y terminaron en un apagón total. La primera isla logró sostenerse durante cuatro minutos, pero colapsó “producto de elevadas tensiones que provocaron la desconexión sucesiva de instalaciones de generación y consumo”. La segunda, que abastecía a Santiago, “colapsó a los cinco segundos aproximadamente desde la separación del SEN al no ser posible controlar la caída de la frecuencia eléctrica con los recursos de control de contingencia existentes”.

El informe identifica deficiencias en la respuesta de los recursos de mitigación, entre los que se encuentran esquemas de desconexión automática de consumo y generación, así como el desempeño de algunas centrales generadoras durante el evento.
Finalmente, se entregan detalles de cómo se aplicó el Plan de Recuperación del Servicio y las dificultades que se enfrentaron durante su implementación, debido a fallas en el Sistema Scada de Transelec y otras empresas.
Sobre aquello el reporte señala que “las maniobras del Esquema de Recuperación de Servicio (ERS) correspondiente a preparar la topología del sistema para iniciar con la recuperación, en algunas zonas se demoraron en su ejecución debido principalmente a la pérdida de telecontrol de las instalaciones. Lo anterior, significó que se tuvo que destinar gente para ir a terreno o bien coordinar con personal en terreno para poder llevar a cabo su ejecución de forma manual y/o presencial”.
De acuerdo al Coordinador Eléctrico, el Plan de Recuperación de Servicio (PRS) “se vio retrasado principalmente por la pérdida de las señales Scada de la empresa Transelec S.A., además de pérdida de comunicaciones con el CC de Transelec, el cual funciona como Centro de Operación para la Recuperación de Servicio (COR) en varias áreas, e incluso zonas completas definidas en el Estudio PRS”.





