El Centro de Información Palestina (CIP) confirmó la liberación de los cuatro ciudadanos chilenos que permanecían retenidos por las fuerzas de seguridad israelíes. Se trata del exdirigente estudiantil Víctor Chanfreau, el artista Claudio Caiozzi —conocido popularmente como “Caiozzama”—, Ignacio Ladrón de Guevara y Carolina Eltit, quienes integraban la delegación internacional de ayuda humanitaria civil. De acuerdo con datos actualizados de la Cancillería chilena, en total son 429 los activistas que están siendo deportados desde Israel a Turquía, acción que fue articulada directamente con dicho país tras la determinación de la administración israelí en este 2026.
El Ministerio de Relaciones Exteriores de Chile informó que, a través del Consulado en Tel Aviv, logró tomar contacto formal con los cuatro compatriotas que participaron en la flotilla Global Sumud y ratificó que serán trasladados a Estambul durante la jornada de este jueves. El organismo de la diplomacia nacional ha mantenido un canal de comunicación permanente con las familias de los afectados y confirmó que, una vez que aterricen en suelo turco, serán recibidos de forma presencial por la cónsul de Chile en Ankara para coordinar toda la asistencia consular que se requiera.
Por su parte, el equipo jurídico de la organización de derechos humanos Adalah ratificó desde España que las autoridades de Tel Aviv concretaron la excarcelación de la totalidad de los tripulantes civiles que fueron interceptados por la Armada israelí en el mar Mediterráneo, cerca de las costas de Chipre. El inicio de las deportaciones se activó luego de que se difundiera un polémico video publicado por el propio ministro de Seguridad de Israel, Itamar Ben Gvir, donde se observaba a los activistas maniatados, arrodillados y siendo sometidos con violencia por agentes del gobierno de Benjamin Netanyahu. Aquello desató condenas inmediatas de diversos jefes de Estado y forzó la salida de los prisioneros del complejo penitenciario de Ktziot.
La logística de salida de los brigadistas internacionales se concentró en la zona sur del territorio controlado por Israel, bajo una estricta fiscalización internacional. Los ciudadanos extranjeros fueron escoltados hacia las dependencias del Aeropuerto Internacional Ramón, terminal aérea desde donde despegarán los vuelos de repatriación. Los observadores legales de Adalah enfatizaron que el procedimiento se mantiene bajo estricto monitoreo, aunque fueron categóricos en denunciar que la operación militar completa constituyó una flagrante violación al Derecho Internacional, acusando la aplicación de torturas sistemáticas y humillaciones contra civiles pacíficos.
La respuesta geopolítica del gobierno turco
El desenlace de la crisis de la Global Sumud Flotilla y la Freedom Flotilla Coalition gatilló la inmediata intervención del Ejecutivo de Ankara. El ministro de Relaciones Exteriores de Turquía, Hakan Fidan, validó los esfuerzos de sus agencias estatales para asegurar el retorno íntegro y sin contratiempos de sus compatriotas y de los delegados de terceros países afectados por la incursión militar.
Fidan declaró mediante canales formales que el diseño de los vuelos especiales chárter de repatriación aérea está programado para completarse durante la presente jornada de jueves. La autoridad de la cancillería turca remarcó que el Estado no claudicará en su deber de salvaguardar los derechos fundamentales de los ciudadanos en el extranjero ni en su responsabilidad moral de proveer asistencia y amparo hacia la población civil de la Franja de Gaza, reafirmando el apoyo irrestricto de su nación a la causa del pueblo palestino frente al bloqueo.






