A pocos días de que la Comisión de Evaluación Ambiental del Biobío vote el Estudio de Impacto Ambiental del proyecto de tierras raras impulsado por la empresa canadiense Aclara en Penco, organizaciones ciudadanas intensificaron sus acciones para intentar frenar una iniciativa que lleva más de una década buscando instalarse en la comuna.
La vocera del movimiento Penco-Lirquén Libre de Mineras, Camila Arriagada, sostuvo que la comunidad mantiene una fuerte oposición al proyecto y cuestionó tanto sus características técnicas como el respaldo que ha recibido por parte de las autoridades.
“Esta empresa ha tenido varios intentos, por muchos años, de ser evaluada y votada positivamente en la evaluación ambiental. El año 2023 desiste del proyecto anterior, Módulo Penco, por la presión social. Hicimos una consulta ciudadana muy masiva, en donde más de 7 mil personas votaron que no queríamos una minería de tierras raras acá en el territorio”, afirmó.
Según explicó la dirigenta, el proyecto que será sometido a votación este lunes 8 de junio corresponde a una nueva propuesta presentada por la compañía tras el retiro de la iniciativa anterior. Sin embargo, Arriagada reconoció que las expectativas de un rechazo son bajas.
“No tenemos mucha esperanza, la verdad, de que sea rechazado, porque este gobierno ha manifestado su cercanía y el apoyo, además de los acuerdos internacionales que está haciendo con Estados Unidos. Pretenden posicionar a Chile geopolíticamente en el mundo como una puerta abierta a los minerales críticos y al sector extractivo“, señaló.
La vocera explicó que la extracción de tierras raras contempla la remoción de grandes cantidades de suelo arcilloso para obtener lantánidos, minerales utilizados en la fabricación de tecnologías avanzadas. “Para que la gente se haga una idea, de una tonelada de tierra obtendrían alrededor de un kilogramo de lantánidos. O sea, las cantidades de remoción de tierra son muy grandes para obtener este producto”, indicó.
A juicio de la organización, uno de los principales problemas radica en la ubicación del proyecto, cercano a sectores habitados y áreas de valor ambiental. “Si se llegara a concretar esta faena minera, estaríamos a menos de dos kilómetros de esta megaminería en las poblaciones más cercanas, de escuelas, de centros de salud. Eso nos trae mucha preocupación”, sostuvo.
Arriagada también destacó el valor ecológico del sector donde se emplazaría la iniciativa. “Todavía existe y se preserva algo de bosque nativo. Incluso después de los incendios está rebrotando. Hay flora y fauna. Entonces, todo ese sector que se va a intervenir tiene un alto valor turístico, paisajístico y natural, y eso es lo que pretendemos conservar”, afirmó.
La dirigenta agregó que las preocupaciones no solo apuntan a los efectos sobre el suelo y los cursos de agua, sino también a la acumulación de actividades industriales en la zona. “Vemos con mucha preocupación el efecto sinérgico que va a tener toda esta industria”, señaló, aludiendo a la cercanía del proyecto con el relleno sanitario que recibe residuos de diversas comunas del Biobío y a otras iniciativas de infraestructura proyectadas para el área metropolitana de Concepción.

Desde el movimiento sostienen que el proyecto aún presenta observaciones pendientes y falencias que no habrían sido adecuadamente respondidas. “Hay cientos de observaciones ciudadanas que se hicieron apuntando a detalles técnicos y administrativos del proyecto, y varias de ellas no han sido respondidas”, aseguró Arriagada.
La vocera valoró además el trabajo realizado por vecinos y organizaciones durante los últimos años. “Tenemos vecinos y vecinas que se han preocupado muchísimo de estudiar este proyecto para poder hacer una oposición responsable”, afirmó.
“Las herramientas de la institucionalidad ambiental son débiles y no protegen a las comunidades. Hemos visto cómo se ha agilizado la tramitación ambiental. Para la inversión privada es muy fácil, tienen todas las herramientas y las comunidades no“, indicó.
Pese a la inminente votación, la dirigenta aseguró que el movimiento continuará utilizando las herramientas legales y administrativas disponibles en caso de que el proyecto obtenga una resolución favorable. “Existen otras herramientas y recursos, como la invalidación de la Resolución de Calificación Ambiental o las reclamaciones asociadas a las observaciones, que son bastante contundentes”, explicó.
En ese sentido, recordó la experiencia de oposición al proyecto Octopus, iniciativa energética que enfrentó una larga disputa judicial y administrativa en la zona. “Ese también es el llamado a la gente: que, por mucho que nos digan que esto ya está aprobado, no es así. De hecho, eso nos lo vienen diciendo desde hace mucho tiempo”, señaló.
Arriagada llamó a participar de la movilización convocada para este sábado en Penco, en la antesala de la votación. “La comunidad ha alzado la voz y estamos convocando una movilización para mañana, sábado 6 de junio, a las 3 de la tarde. Será una marcha de carácter familiar y comunitario”, indicó.
La manifestación partirá desde la Plaza de Penco y contará con la participación de organizaciones vecinales, gremiales y sociales de la comuna y de otros sectores del Gran Concepción.






