Durante este jueves diversas organizaciones sindicales se tomaron las dependencias de la sede de la OIT en Santiago. Por su parte la CAT afirma que “es necesario que La Moneda enmiende su error y convoque a una mesa tripartita para elaborar las reformas al código laboral”.
Desde la CUT se acusó al Gobierno de frenar el proyecto por el “chantaje” de algunos senadores. Sin embargo, aseguran que la Reforma no beneficia a los trabajadores. Tampoco consideran un aporte su demora legislativa.
Este martes se discutirá en el pleno del Senado el proyecto, luego de sus conflictivos pasos por las comisiones de Trabajo y Hacienda. El Gobierno se autoimpuso un plazo de 48 horas para ingresar nuevas modificaciones que permitan aprobar uno de los proyectos prioritarios del mandato de Michelle Bachelet.
En el Ejecutivo no cuentan con el respaldo para despachar la iniciativa del Senado. Incluso, parlamentarios de la propia Nueva Mayoría se oponen al proyecto. La dilación podría generar una convocatoria a paro de la CUT.
Diputados de la Nueva Mayoría se comprometieron ante la CUT a rechazar cualquier modificación sustancial al proyecto por parte del Senado, lo que fue leído como una forma de presionar a la Cámara Alta. “Yo no voy a actuar bajo ningún tipo de advertencias”, señaló el senador de la DC Manuel A. Matta.
A más de un año de su presentación, expertos realizan un balance del camino legislativo que ha recorrido el proyecto, el que ha estado, a juicio de los consultados, marcado por los retrocesos en materia de derechos laborales, además del “fuego amigo” que ha torpedeado la iniciativa, según la CUT.
La sede provincial de la multisindical señaló que es necesario transparentar el estado de la crisis a los trabajadores, a puertas que se presente la nueva norma que regulará la producción del recurso.
Se trata de una instancia integrada por distintos representantes formada en 2014, la que entregó este viernes a los ministros del Trabajo, Ximena Rincón, y de Hacienda, Rodrigo Valdés un informe final de conclusiones, el que fija como meta bajar a un 3,5 por ciento el porcentaje de asalariados que viven en situación de pobreza en un plazo de 10 años.
Una hermética jornada de discusión realizó la comisión de Trabajo para abordar las indicaciones del Gobierno. Los puntos más polémicos, referidos a las modificaciones que se podrán hacer durante períodos de huelga, fueron desestimados por los senadores de la Nueva Mayoría. No obstante, la ministra Ximena Rincón aseguró que éstas podrían reponerse en la discusión en Sala. El Ejecutivo busca despachar la iniciativa antes del 31 de enero.
A partir de las 19 horas sesiona la comisión de Trabajo del Senado para votar las indicaciones de la Reforma Laboral, en una sesión doble que comenzó pasado el mediodía. Oficialismo y oposición reconocen la complejidad de la tramitación, ante las evidentes pugnas internas de la Nueva Mayoría en la materia, más aún con plazos acotados que se estrechan cada vez más.
En conversación con Radio Universidad de Chile, la diputada comunista apunta a aquellos que han presionado “en función de quedar en mejor chance con los grandes empresarios”. Además envió un mensaje al Senado, donde se encuentra el proyecto: “No queremos más cocinas entre cuatro paredes”.
Diputados oficialistas que integran la Comisión de Trabajo, fustigaron a la derecha por el anuncio de acudir al Tribunal Constitucional para impugnar la Reforma Laboral. Asimismo, los parlamentarios sostuvieron que “lo más probable” es que la iniciativa deba ser revisada en comisión mixta, ante las indicaciones ingresadas por el Gobierno, lo que podría entrampar aún más su legislación.
El dirigente de la CUT criticó la actitud que ha tenido el Ejecutivo en el marco de la Reforma Laboral y apuntó hacia los parlamentarios que han presentado indicaciones a la iniciativa. “El Gobierno ha abierto ventanas para que los empresarios metan sus manos en los bolsillos de los chilenos”, indicó.
Los cuestionamientos a las indicaciones ingresadas por el Gobierno a la Reforma Laboral crecen entre las organizaciones sindicales. A las declaraciones de la CUT en orden a que se ha roto el diálogo con el Ejecutivo, desde la CGTP calificaron como “golpe blanco” del empresariado las modificaciones.
Los trabajadores centraron sus críticas en el debilitamiento de la huelga a través del descuelgue pero, por sobre todo, del reemplazo encubierto que significa la figura de las “adecuaciones necesarias”.
Si bien este jueves harán oficial su postura frente a las modificaciones ingresadas, desde la CUT sostuvieron que “el Gobierno se vuelve a equivocar al poner a los trabajadores en su contra”, y plantean que es cada vez más factible que la iniciativa deba ser revisada en comisión mixta.
Este miércoles la Nueva Mayoría discutirá la postura del oficialismo y Gobierno frente a la Reforma Laboral. Al mismo tiempo se ingresarán las indicaciones en la Cámara Alta. Desde la CUT advierten que no aceptarán fórmulas alternativas de reemplazo o descuelgue.