El desalojo en masa a los secundarios que mantenían tomados colegios que eran sede de votación de las primarias, la multitudinaria marcha obrero estudiantil del miércoles recién pasado y la previa del paro nacional convocado por la CUT son los temas que discutió la Confech en esta jornada, parte de una semana clave para el movimiento estudiantil, marcada por la represión y la ausencia de la ministra Carolina Schmidt.
Con la apertura de un nuevo foco de conflicto con el Gobierno, luego del desalojo de los colegios que son locales de votación, las organizaciones estudiantiles definen posturas para la próxima semana, cuando retome sus actividades la ministra de Educación, Carolina Schmidt.
Estudiantes secundarios y universitarios se tomaron el Ministerio de Educación, la Superintendencia de Pensiones y la casa matriz de Codelco, para manifestar su descontento con las políticas educativas aplicadas por el Gobierno. La ocupación del Mineduc dejó como saldo 63 detenidos y una profunda crítica a la ministra del ramo, Carolina Schmidt, quien previo a una nueva movilización nacional, se encuentra de vacaciones.
El presidente de la FECH, en conversación con Radioanálisis, afirmó que es necesario demostrar que es el movimiento estudiantil el único referente que puede llevar adelante los cambios en educación. “Nosotros seguiremos exigiendo hechos concretos no promesas”, afirmó Fielbaum en una nueva jornada de movilizaciones.
La Intendencia Metropolitana en tanto autorizó uno de los recorridos propuestos por las organizaciones estudiantiles para la marcha de este jueves 13 de junio, que incluirá un tramo por la Alameda. Los voceros llamaron a “no bajar los brazos” durante este segundo semestre y mantener las movilizaciones. Además, aprovecharon de reiterar su desconfianza con las propuestas enarboladas por los candidatos presidenciales de la Concertación.
El rector de la Universidad de Chile, Víctor Pérez, pidió a los dirigentes estudiantiles que se deponga la medida. El vicepresidente Fabián Araneda reconoció que el emplazamiento de la autoridad “es complicado”, pero enfatizó que la ocupación terminará cuando lo decidan los propios estudiantes.
Este miércoles, el Consejo de Presidentes de la FECH resolverá si se mantiene o no la ocupación de la Casa Central. Mediante asambleas, diversas facultades ya han resuelto deponer o ratificar la toma. El proceso se enmarca en la anunciada “radicalización de las movilizaciones”, lo que se comienza a materializar con 19 universidades y cerca de 15 colegios en toma, paro o jornadas reflexivas.
Este miércoles, en un Consejo de Presidentes, los estudiantes de la Universidad de Chile deberán ratificar o rechazar la toma de la Casa Central. Durante este martes se desarrollarán asambleas en las distintas escuelas para, junto con debatir el futuro de la ocupación, definir un paro total de todas las facultades desde el lunes 10 hasta el viernes 14 de junio.
Frente a la Plaza de la Ciudadanía, en la Alameda, se realizó el lanzamiento oficial de las tres candidaturas de Izquierda Autónoma. A la postulación como diputado por Ñuñoa Providencia del ex vicepresidente Fech 2011, Francisco Figueroa, se le suman hoy la del ex presidente Fech 2012, Gabriel Boric por el distrito de Magallanes, y la de Daniela López, ex presidenta Feucen 2011, en Valparaíso.
Este miércoles los estudiantes de la Universidad de Chile deberán ratificar o rechazar la toma de la Casa Central. Durante este martes se desarrollarán asambleas en las distintas escuelas para, junto con resolver el futuro de la ocupación, definir un paro total de todas las facultades desde el lunes 10 hasta el viernes 14 de junio.
Los dirigentes de la Confech anunciaron una nueva marcha y paro nacional por la educación, programado para el miércoles 26 de junio. Esto, a la espera de la respuesta de la Intendencia sobre el trazado de la marcha convocada para el jueves 13 de junio. Los secundarios, en tanto, continúan con las movilizaciones en sus colegios y se calcula que hay una decena de establecimientos en toma a nivel nacional.
Los voceros estudiantiles entregaron un sobre azul y una carta en La Moneda, dando un ultimátum a Sebastián Piñera y evidenciando que este gobierno no entregó respuesta a las demandas sociales por una educación pública, gratuita y de calidad. Los estudiantes advierten que se intensificarán las movilizaciones, a la espera de la marcha convocada para el 13 de junio.
El primer archivo permanente que un movimiento social construye es nuestro. Eso es lo que inauguró la Federación de Estudiantes de la Universidad de Chile. El premio nacional de historia, Gabriel Salazar, dijo que ni siquiera la Central Unitaria de Trabajadores (la CUT) ha construido una memoria histórica de sus luchas. Así resaltó el aporte a la memoria del movimiento social por la educación.
La detención del vicepresidente de la FECH, Fabián Araneda, y la irrupción de Carabineros en el Instituto Nacional y la Escuela de Derecho de la Universidad de Chile marcaron la fallida marcha convocada por las coordinadoras de estudiantes secundarios. Los voceros del movimiento social por la educación pidieron “responsabilidad” de parte del Intendente Metropolitano, Juan Antonio Peribonio, para las futuras convocatorias a movilizaciones.
El vicepresidente de la FECH, Fabián Araneda, fue detenido por personal de carabineros después de la marcha convocada por estudiantes secundarios. FF.EE. además ingresó a las dependencias de la Facultad de Derecho de la Universidad de Chile
El rector de la Universidad de Santiago y vicepresidente del CRUCH, Juan Manuel Zolezzi, calificó esta situación como “delicada” y aseguró que no aceptará “que ningún estudiante que merezca tener el beneficio lo pierda y menos si ya lo tuvo con anterioridad”. En tanto, para el presidente de la FECH, Andrés Fielbaum, esto demuestra la necesidad de comprender la educación como un derecho y avanzar hacia su gratuidad.
El subsecretario de Educación, Fernando Rojas, explicó que el ministerio tiene la obligación de fiscalizar que los beneficiados cumplan con los requisitos socioeconómicos, pero para los estudiantes esto refleja una lógica implícita de que para poder estudiar en la Universidad hay que tener dinero.