Ante los comicios parlamentarios del 27 de octubre en Israel, el rechazo de Netanyahu al nuevo plan para la Franja vuelve a trabar negociaciones para desarmar a Hamás, mientras millones de palestinos siguen atrapados entre el hambre y las bombas.
Washington negocia la reapertura del corredor marítimo tras fracasar en sus objetivos iniciales, mientras Teherán busca convertir su resistencia militar en poder político y control regional.
El alto el fuego no detuvo la devastación en Gaza, sino que consolidó el control israelí del territorio, mientras la ocupación avanza en Cisjordania y los comicios en Israel cierran cualquier perspectiva para los palestinos.
Las hostilidades entre ambos entran en una fase directa, con misiles, tensiones con EE.UU. y la amenaza hutí sobre rutas clave como el estrecho de Bab el-Mandeb. El conflicto ya impacta lo militar, lo político y el equilibrio económico global.
Israel intensificó ataques en Líbano e Irán congeló negociaciones a modo de respuesta. Mientras Trump intenta contener el conflicto, una llamada con Netanyahu reveló una fractura clave entre los aliados en una fase crítica de las negociaciones.
A casi tres meses de conflicto, EE.UU. e Irán se acercan a un acuerdo, pero persisten tensiones por el programa nuclear y el control del Estrecho de Ormuz. La paz parece posible, aunque una nueva escalada sigue latente.
Videos de Ben Gvir humillando a activistas de la flotilla, con 3 chilenos incluidos entre ellos, desatan críticas internas y externas, mientras Israel avanza hacia elecciones generales anticipadas en medio de una crisis política y militar.
En medio del alto al fuego entre Irán, Israel y EE.UU, una académica desde Teherán relata el trauma, la huida y la resiliencia cotidiana bajo las bombas, revelando el impacto humano de una guerra que el mundo suele mirar solo desde la geopolítica.
La tregua en Medio Oriente se desmorona antes de consolidarse. Sin consenso real, con ataques en curso y tensiones energéticas en aumento, el alto al fuego aparece más como una pausa inestable que como un camino hacia la paz.
Donald Trump anuncia avances con Irán y una posible salida negociada, pero Teherán lo niega y advierte que seguirá combatiendo. Mientras la diplomacia habla de tregua, en el terreno crecen las señales de una intensificación del conflicto.
El mandatario dio un nuevo giro de 180° con respecto a Irán. Pasó de dar un ultimátum de 48 horas a dar un plazo de cinco días para negociar, tras supuestas conversaciones que niega Teherán. Mientras los mercados se calman, los bombardeos siguen.
A 13 días del inicio de las hostilidades entre Estados Unidos, Israel e Irán, los enfrentamientos bélicos se han transformado en un conflicto regional: miles de ataques, millones de desplazados y un fuerte impacto en el petróleo y la economía global.
La ofensiva de EE.UU. e Israel ya no busca solo debilitar a Irán, sino forzar un cambio de régimen. Pero la respuesta iraní, basada en desgaste y expansión regional, amenaza con transformar una guerra “rápida” en un conflicto largo y desestabilizador
Bombardeos masivos en siete países, más de 500 víctimas fatales en Irán y el Estrecho de Ormuz al borde del colapso. La muerte del ayatolá Alí Jamenei reconfiguró las reglas del juego y abre una nueva etapa para Medio Oriente.
Washington y Teherán hablan de avances en Ginebra, pero el despliegue militar más grande en décadas y evacuaciones masivas anticipan un posible choque. La ventana diplomática de está noche podría ser la última oportunidad para evitar hostilidades.
La visita de Narendra Modi a Israel marca un giro histórico que reconfigura el equilibrio regional. Entre comercio, defensa y corredores logísticos, ambos países consolidan un eje que desafía a Irán, Pakistán y China, pero no está exento de riesgos.
Irán, Israel y EE.UU. viven horas críticas: negociaciones nucleares en curso, ultimátum de 10 días y un despliegue militar sin precedentes en Medio Oriente. El riesgo de una guerra que impacte la economía global crece día a día.