El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, descartó una guerra con Venezuela pese a la escalada militar por los ataques de Washington a supuestas narcolanchas en el Caribe y el Pacífico, que han dejado al menos 50 muertos.
La movilización naval de EE.UU. con el portaaviones USS Gerald R. Ford, es leída por expertos como un aviso a los gobiernos de Venezuela y Colombia, en una escalada que plantea el riesgo de una ofensiva para “neutralizar” al régimen de Maduro.
Según el secretario de prensa del Pentágono, Sean Parnell, el grupo de ataque Gerald R. Ford y su ala aérea asociada tienen como misión “desmantelar organizaciones criminales transnacionales y combatir el narcotráfico”.
El presidente de Venezuela calificó a la líder opositora y ganadora del premio Nobel de la Paz, María Corina Machado, como “bruja demoníaca”, en el marco de su discurso de clausura de la marcha por el Día de la Resistencia Indígena.
El diplomático y ex senador chileno ve poco probable la posibilidad de una invasión masiva de Estados Unidos, aunque alerta que la escalada bélica fortalece a Nicolás Maduro y amenaza la estabilidad regional.
Tres buques lanzamisiles estadounidenses tienen previsto posicionarse en aguas internacionales en los próximos días, cercano al límite con Venezuela, para lo que Washington asegura se trata de operaciones contra el narcotráfico internacional.
Miles de personas se enlistaron en las fuerzas militares venezolanas tras el llamado del régimen de Nicolas Maduro, que pidió sumar filas ante una amenaza de EE.UU. luego de que Trump desplegará un contingente naval y militar en el mar caribe.
Estados Unidos desplegó un inédito contingente naval y militar sobre el mar caribe, cercano a las costas venezolanas, bajo el pretexto de combatir el narcotráfico. La medida apunta a luchar contra el narco, pero esconde intenciones geopolíticas.
Para Eric Sigmon, exoficial de seguridad del Departamento de Defensa estadounidense, la medida del régimen venezolano busca “fortalecer la cohesión entre sus seguidores” ante la “amenaza de una posible intervención” de Estados Unidos.
“Si todo sale como tenemos esperado, la semana próxima pudiéramos estar haciendo el primer vuelo a Bolivia”, anunció el ministro del Interior venezolano, Diosdado Cabello.
En la víspera de los comicios, al menos 70 personas fueron detenidas, entre ellas el exvicepresidente de la Asamblea Nacional y dirigente opositor Juan Pablo Guanipa, acusado de formar parte de un supuesto complot para “sabotear y generar violencia”
El país petrolero celebra comicios bajo represión, denuncias de boicot y tensiones con Guyana. La OEA acusa al régimen de Maduro de violar sistemáticamente los derechos humanos de la población y de operar como una red criminal transnacional.
El Gobierno de Chile lamentó la situación e informó que están “evaluando alternativas disponibles con el fin de garantizar el apoyo necesario para los connacionales residentes” en el país petrolero.
Las declaraciones de Yván Gil se dan en respuesta a lo señalado por la ministra Tohá en el marco de la investigación por el asesinato del exmilitar venezolano Ronald Ojeda.
La ministra del Interior, Carolina Tohá, mostró su preocupación por los nuevos antecedentes entorno al crimen del exmilitar venezolano. Según el fiscal nacional, Ángel Valencia, existen tres declaraciones que atribuyen el delito a Diosdado Cabello.
Por su parte, el diputado integrante de la Comisión de Relaciones Exteriores, Félix González, destacó el operativo realizado este miércoles, pero mostró preocupación ante la idea de que efectivamente el asesinato haya sido orquestado desde Venezuela.
El persecutor a cargo del crimen del exmilitar venezolano expuso que lo que ocurrió con el exteniente “fue un sicariato, pero también una contratación del Tren de Aragua para secuestrarlo y asesinarlo”.