Además, según datos de la encuesta Cadem Plaza Pública, el 62 por ciento se inclina por el plebiscito como el mecanismo para definir la futura Carta Fundamental.
Luego que Michelle Bachelet anunciara parte del contenido de su proceso de reforma constitucional, desde distintos sectores plantean críticas y advertencias por lo que consideran una serie de complejidades que obstaculizarían el avance hacia una nueva Carta Magna.
Parlamentarios desconfían del anuncio de la Presidenta Michelle Bachelet, por no generar certezas en su contenido ni tampoco la seguridad de que efectivamente se inicie en septiembre. A esto se suma la disconformidad de la sociedad civil, postergada en su intento por avanzar en el tema.
Se trata de la iniciativa que hace posible la reforma constitucional aprobada el año pasado. Desde organizaciones civiles critican cómo se ha dado el proceso y acusan que muchos de los acuerdos entre Gobierno y oposición perjudican instancias que benefician a la ciudadanía.
El Doctor en Historia y profesor de nuestra casa de estudios Sergio Grez, realizó un balance de los principales acontecimientos de 2014 y su proyección para el 2015, donde analizó el desprestigio de los partidos políticos, el papel de los movimientos sociales, los alcances y profundidad de las reformas planteadas por el gobierno de la Nueva Mayoría y los posibles caminos de una Reforma Constitucional el próximo año.
En conversación exclusiva con Radio Universidad de Chile, el candidato a la presidencia del Partido Socialista compartió una reflexión sobre la gestión de la Nueva Mayoría en su primer año de gobierno: “Nadie habla de volver a los consensos. Lo que pasa es que la mayoría de Gobierno es heterogénea y tiene opiniones distintas. Me llama la atención que una izquierda que se reconstituyó después del golpe y la dictadura, sobre la base de la diversidad tenga dificultades para enfrentar divergencias. Y lo que ocurre hoy es que en el ámbito de la Educación la Nueva Mayoría tiene distintas opiniones. Tiene una dificultad y es que se demora en resolver las diferencias. Por eso había que partir por la Educación Pública, porque es más nítida y genera más acuerdo”.
El Gobierno estaría adelantando la discusión de contenidos de una eventual nueva Constitución, pese a no definir todavía el mecanismo por el cual debiera concebirse la nueva Carta Fundamental. Sin embargo, el grupo parlamentario que apoya la idea de una Asamblea Constituyente haría llegar esta semana una idea de proyecto para incentivar esta herramienta.
Los anuncios del Gobierno sobre la Reforma Constitucional, considerando aquellos emitidos durante el periodo de campaña presidencial, si bien se mantienen en el tiempo, claramente han ido mutando hacia nuevas posibilidades. Las propuestas de plazos y mecanismos para implementar dicho proceso ya no son los mismos. Así de claro lo tienen diversos sectores, tal como ocurre con los integrantes de la Bancada Transversal de Parlamentarios por la Asamblea Constituyente.
Este jueves, diputados presentaron proyecto que amplía período presidencial de cuatro a seis años. Iniciativa que tiene el apoyo transversal de un gran número de parlamentarios, quiénes dieron a conocer sus razones para el cambio y plantearon otras alternativas.
Especialistas, estudiantes y académicos apuntan a la Reforma Constitucional como la oportunidad para que el país se ponga “en línea” y avance en garantizar, por ejemplo, los derechos a vivienda, salud y educación.
La Unión Demócrata Independiente analiza distintas vías para incidir en el debate de la reforma tributaria. El diputado Felipe Ward defendió la entrega de volantes de rechazo al proyecto, mientras que el senador Hernán Larraín presentó una propuesta para discutir puntos centrales. Este jueves, autoridades del partido serán recibidas por Michelle Bachelet en La Moneda.
El secretario general de la OEA afirmó también que el cambio de la Constitución es “casi simbólico, porque la mayor parte de las reformas ya fueron hechas”, y pidió buscar consensos en el Parlamento.
La reforma constitucional para modificar el sistema avanza en el Parlamento, mientras se trabaja en otra iniciativa con los detalles del nuevo régimen electoral. Sin embargo, especialistas consideran que la propuesta “es un maquillaje cosmético” que no se hace cargo de los problemas actuales.
Dos propuestas para modificar la Constitución Política están siendo analizadas y debatidas por diversas agrupaciones sociales, sindicales, ambientales, territoriales y estudiantiles. Ambas fueron elaboradas por destacados académicos: una por el sociólogo y Premio Nacional de Ciencias Sociales y Humanidades, Manuel Antonio Garretón; y otra, por el profesor de la Universidad de Chile y Premio Nacional de Historia, Gabriel Salazar. Una pretende transitar por el camino institucional, mientras que la otra, busca desbordar la vía formal, alejar a los partidos políticos y ser una herramienta “popular”.
El pre candidato de la coalición oficialista se sumó a los vientos de cambio que proponen en distintos grados introducir modificaciones a la Constitución del ´80. Si bien Allamand, planteó la necesidad de hacer cambios a la Carta Magna fue tajante en calificar la convocatoria a una Asamblea Constituyente como “un salto al vacío” y se inclinó por lo que llamó un “tercer acuerdo nacional”.
Sebastián Piñera coincidió con el precandidato de Renovación Nacional, Andrés Allamand, respecto de retirar las exigencias de cualquier tipo de vínculo para que chilenos residentes en el extranjero puedan ejercer su derecho a voto. Pese a que son varias las discusiones pendientes en el Congreso, desde la UDI adelantan que no estarían sus votos para una reforma en este sentido.
Los 23 votos a favor no fueron suficientes para que el Senado iniciara el debate por una reforma constitucional al sistema binominal. El alto quórum de dos tercios de la Cámara Alta para legislar postergó nuevamente una posibilidad de cambiar el sistema eleccionario, que desde oposición lo calificaron como “un traje a la medida” para la derecha.