La tregua en Medio Oriente se desmorona antes de consolidarse. Sin consenso real, con ataques en curso y tensiones energéticas en aumento, el alto al fuego aparece más como una pausa inestable que como un camino hacia la paz.
Entre los principales puntos del decálogo está el compromiso de Irán de no fabricar armas nucleares, el levantamiento de todas las sanciones en su contra y una indeminización por los daños sufridos durante el conflicto con Estados Unidos.
Mientras se reanudan las negociaciones por la reconstrucción del enclave y el desarme del grupo, la violencia se recrudece en Cisjordania. Las posiciones sobre el control de la Franja siguen irreconciliables, ensombreciendo la frágil tregua.
Aunque el alto al fuego técnicamente sigue vigente, los ataques y los cruces entre Israel y Hamás sobre su incumplimiento mantienen la región al borde del colapso y entierran cualquier avance hacia la Fase 2 del plan de paz.
El Gobierno valoró el acuerdo de paz entre Israel y Hamás en Gaza, que incluye tregua y liberación de rehenes. Hizo un llamado a cumplir «de buena fe los compromisos» y reiteró su apoyo a la solución de dos Estados y la diplomacia internacional.
Avanzan las negociaciones del acuerdo entre Israel y Hamás con la mira del presidente estadounidense puesta en el Premio Nobel. Mientras, en Gaza, la devastación y la desconfianza hacen que el fin del conflicto aún parezca un espejismo.
Entre la presión de sus aliados de ultraderecha, Benjamín Netanyahu confirmó su intención de aceptar una tregua en el enclave palestino. En paralelo, la ofensiva militar continúa cobrando vidas y el hambre amenaza a más de 300 mil niños.
La avanzada militar rusa en territorio ucraniano, el giro de Trump respecto al conflicto, acusaciones de espionaje y las críticas de la UE por el apoyo inquebrantable de China a Rusia diluyen las alternativas para dar fin a la guerra.
En medio de intensos ataques a Gaza, los líderes de Estados Unidos e Israel defendieron el desplazamientos de la población palestina durante su encuentro en Washington. Organizaciones humanitarias denuncian hambruna y ataques a civiles en la Franja.
La respuesta del movimiento islamista a la propuesta patrocinada por EE.UU. se produjo pocos días antes de que el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, viaje a reunirse con el presidente estadounidense, Donald Trump.
Washington impulsa una tregua de 60 días en el enclave palestino. La comunidad internacional exige frenar la catástrofe, que ya acumula más de 56 mil muertos, pero las posiciones enfrentadas entre Netanyahu y Trump complican el camino a la paz.
Trump anunció la tregua entre Irán e Israel, pero los bombardeos continúan y ambas partes se acusan de violarla. Mientras se celebran supuestas victorias, persisten dudas sobre el futuro del programa nuclear iraní y la estabilidad regional.
Las potencias alcanzaron un acuerdo para implementar el consenso de Ginebra. Por otro lado, las manifestaciones contra las medidas migratorias de Trump crecen a lo largo del país y las autoridades buscan aumentar las cifras de arrestos.
Ambos países acordaron un alto al fuego tras una violenta escalada en Cachemira, con drones, bombardeos y más de 80 muertos. EE.UU., Arabia Saudita e Irán mediaron para evitar un conflicto mayor entre potencias nucleares.
Ambas potencias pactaron una tregua comercial de 90 días tras meses de aranceles extremos. Aunque es solo una pausa, el acuerdo busca descomprimir tensiones globales y avanzar en temas claves.
Pese al anuncio de alto el fuego, Ucrania reportó más de 900 bombardeos y 46 asaltos rusos. Kiev exige mayor presión internacional, mientras Moscú niega los hechos y acusa a las fuerzas ucranianas de romper la tregua en Donetsk.
El mandatario anunció «el cese de todas las actividades militares» por la parte rusa desde las 18.00 de hoy (11 horas de Chile) hasta la medianoche, hora local, del lunes 21 de abril (las 17 del domingo en Chile).