La salida del Reino Unido de la Unión Europea y la posibilidad de una frontera entre las Irlandas ha provocado que las voces se alcen en Irlanda del Norte, que votó por seguir siendo comunitaria, y se empiece a oír el rumor de una reunificación de la isla irlandesa, lo que atemoriza a la ciudadanía y preocupa al gobierno en Westminster que no ha olvidado aún el sonido de las bombas del IRA durante el periodo de “The Troubles”.
Tras celebrar una cumbre extraordinaria, la Unión Europea acordó darle mucho más tiempo a Reino Unido para que decida qué hacer con respecto al Brexit: quedarse, irse con el acuerdo negociado o retirarse a la manera dura.
Mientras Theresa May se tambalea en su puesto según la prensa británica, una marcha reunió ayer un millón de personas en Londres. Queremos seguir en la Unión Europea, corearon.
El 23 de junio de 2016 el 51,9 % de los británicos que participaron en el referéndum sobre la permanencia del Reino Unido en la Unión Europea decidió por la opción de dejar de ser un socio comunitario. A 33 meses de esa decisión, el Reino Unido sigue entrampado en una eterna negociación que tomó por completo la agenda política y social. La gente está abrumada y considera que los políticos que ellos eligieron viven desconectados de la situación país.
El acuerdo negociado entre la UE y Londres, destinado a poner en práctica el Brexit de una manera consensuada el 29 de marzo, fue rechazado en dos ocasiones por el Parlamento.
Un respiro para la Primera Ministra Theresa May, quien se opone a una salida de la Unión Europea sin negociaciones previas. Apenas cuatro votos de diferencia evidenciaron la división de los legisladores británicos.
Las expertas dialogaron sobre el presente y futuro de ambos continentes en un foro organizado por “Hay Mujeres”, en el contexto de la conmemoración del 8 de marzo.
El 2019 es un año crucial para la UE que, lejos de pasar por un momento de cooperación, está experimentando uno de sus episodios de conflicto más duros.
“Reino Unido podría dejar la UE sin un acuerdo el 29 de marzo solo con el consentimiento explícito del Parlamento”, dijo May, cediendo de esta manera a las presiones opositoras, pues la “premier” ha dejado claro en todo momento que no está de acuerdo con aplazar el Brexit.
La primera ministra británica, Theresa May, avanzó en su intento de modificar los términos del Brexit y espera obtener nuevos logros reuniéndose con dirigentes europeos en Egipto, declaró el ministro de Medio Ambiente británico, Michael Gove.
La Alta Representante de la Unión Europea, Federica Mogherini, instó en un comunicado a evitar el uso de la violencia e instó a Nicolás Maduro a reconocer “la emergencia humanitaria” que hoy se vive en Venezuela.
Un grupo de diputados del Partido Laborista británico anunciaron el lunes que dejan la principal fuerza de oposición en Reino Unido por su desacuerdo con su gestión del dosier del Brexit y las reiteradas acusaciones de comportamientos antisemitas.
En una carta dirigida al presidente del Consejo europeo, un grupo de eurodiputados pidió condenar el apoyo a Juan Guaidó como Presidente encargado de Venezuela, ya que tal autoproclamación no tiene sustento en la Constitución de ese país.
El margen de la victoria fue estrecho: 318 diputados apoyaron la enmienda, mientras que 310 legisladores votaron en contra.
Además, el líder laborista Jeremy Corbyn anunció una moción de censura contra la Primera Ministra Theresa May, que será debatida este miércoles.
Dimitir, convocar a un nuevo referéndum o pedir la extensión del plazo de salida, serían algunas de las opciones forzadas que tendría hoy la primera ministra británica, Theresa May, si el tratado con la Unión Europea no es aceptado en la cámara de los comunes. Para la académica Paulina Astroza, perder por más de 200 votos en esa instancia “sería un varapalo para ella”.
La principal controversia respecto de la salida del Reino Unido de la Unión Europea es la situación de Irlanda del Norte, país que hace 20 años firmó un acuerdo de paz luego de tres décadas de conflicto armado interno.