El ministro de Relaciones Exteriores, Alberto van Klaveren, recibió anoche en el Aeropuerto Internacional Arturo Merino Benítez, al Presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, quien arribó a Chile para realizar una visita de Estado.
El Mandatario reiteró su postura de no reconocer a Maduro hasta conocer las cifras oficiales del proceso electoral venezolano. Mientras, organizaciones de DDHH denuncian 988 detenidos y 11 muertos desde el inicio de las protestas.
“Todos están identificados, capturados, están en juicio y todos han confesado cómo les pagaron y por qué hicieron lo que hicieron”, dijo este sábado el líder del régimen venezolano en una manifestación en Miraflores.
El Mandatario recibió en La Moneda al embajador de Chile en Venezuela, Jaime Gazmuri, luego de ser expulsado del país caribeño por el régimen venezolano, al igual que otros representantes y diplomáticos de la región.
Tras una semana de una escalada preocupante por los resultados electorales, el régimen de Maduro se medirá en las calles con las filas opositoras. Según HRW, desde el inicio de las protestas se han registrado al menos 20 muertos y 711 arrestos.
Según el Consejo Nacional Electoral de Venezuela, el candidato del PSUV obtuvo un 51,95% de los votos, frente a su principal rival, el opositor Edmundo Urrutia, quien recogió el 43,18% de los apoyos.
La ministra Vallejo reiteró la información entregada por el canciller Van Klaveren, quien afirmó que los periodistas de Televisión Nacional están siendo deportados a Cúcuta y ya existe una coordinación con Colombia para su regreso seguro a Chile.
Las tres cancillerías llamaron a su vez a una “máxima cautela y contención” en manifestaciones. Gustavo Petro señaló que “una vez se expidió el comunicado hablé con el presidente Boric de Chile para fortalecer este grupo latinoamericano”.
“Todos los que fueron capturados en los destrozos, vienen entrenados de Chile y Perú”, fueron las declaraciones del mandatario venezolano que fueron desestimadas por la ministra del Interior, quien rechazó tales formas de enfrentar “los conflictos”.
“Maduro prometió un baño de sangre, y nos indignó oírlo y más nos indigna ahora que lo está haciendo. Es hora de la justicia”, enfatizó Luis Almagro en su cuenta de X.
El exministro, quien estuvo exiliado en Venezuela, instó a los países latinoamericanos a presionar por la protección de los derechos humanos en dicho territorio. Además, relevó la importancia de generar una política migratoria regional.
La ministra Tohá expresó su preocupación por el flujo de migración hacia el territorio: “Nos tenemos que preparar”. El director de Migraciones, Luis Thayer, aseguró que “no se van a hacer nuevos llamados ni se van a crear visas especiales”.
El mandatario de Colombia llamó a su par venezolano a aclarar las “graves dudas” en torno al último proceso electoral y propiciar el “respeto máximo” a quien pierda. “El pueblo colombiano sabe de la gravedad de la polarización violenta”, dijo.
La expresidenta manifestó su preocupación respecto a la situación del país caribeño. Así, demandó la “publicación y divulgación de las actas electorales de todas las mesas de votación, como un acto de transparencia y compromiso con la verdad”.
La entidad que en el pasado respaldó los procesos electorales desarrollados en dicho país, en esta ocasión constató que “no podemos verificar o corroborar la autenticidad de los resultados de la elección presidencial”.
Presidentes latinoamericanos se dividen entre solicitar evidencia para que se demuestre -o desmienta- el triunfo del actual mandatario y mantener el silencio. La OEA sesionará extraordinariamente este miércoles.
El integrante de la Comisión de Relaciones Exteriores se cuadró con las palabras del canciller van Klaveren y apuntó a la entrega de las actas con los resultados. Junto con ello, tachó como “una tragedia” el retiro de los embajadores venezolanos.