Tomás Alzamora, director de "Denominación de origen": "Las buenas historias están más cerca de lo que uno cree"

La película de Alzamora, que llegará a los cines chilenos este 24 de abril, pone el foco en el histórico conflicto que ha enfrentado a San Carlos y Chillán: cuál de estos territorios es, realmente, el lugar que dio origen a la longaniza chilena.

La película de Alzamora, que llegará a los cines chilenos este 24 de abril, pone el foco en el histórico conflicto que ha enfrentado a San Carlos y Chillán: cuál de estos territorios es, realmente, el lugar que dio origen a la longaniza chilena.

El 3 de abril del 2023, la comuna de San Carlos sufrió un golpe bajo. Ese día, el Instituto Nacional de Propiedad Industrial (Inapi) otorgó a Chillán, capital regional del Ñuble, la denominación de origen de la longaniza, uno de los embutidos más icónicos de nuestra gastronomía y que, sin embargo, profundizó el conflicto que ya existía entre ambos territorios.

Y es que la procedencia de la longaniza representa una de las discusiones históricas dentro de la XVI Región. Tanto así, que la noticia sobre la distinción otorgada por la Inapi no tardó en generar una ola de molestias en las y los sancarlinos, involucrando incluso a sus autoridades.

Pero ese no es el único desaire percibido por los habitantes de la comuna. El 2018, tras recibir la máxima distinción entregada durante la segunda edición de la Fiesta de la Longaniza, la organización del evento -realizado por la Municipalidad de Chillándecidió descalificar al Centro de Educación y Trabajo de San Carlos en un acto inédito.

"Denominación de origen", película
“Denominación de origen”, película

Fue en ese momento que el cineasta Tomás Alzamora, se percató de que estaba frente a una historia de dimensiones excepcionales. “La película nace en mi infancia, desde muy pequeño. El tema de la longaniza es algo que los sancarlinos traemos con nosotros”, recapituló en conversación con Radio y Diario Universidad de Chile.

“Un pueblo pequeño donde hay tres, cuatro fábricas de longanizas por cuadra, mucha producción. Vas caminando por el centro y hay longanizas, muros de longanizas, estos fierros colgando con longanizas, longaniza, longaniza”, evocó Alzamora. “Siempre estaba presente en lo nuestro. En los bautizos, la primera comunión, el asado en el campo, cuando hay un partido de fútbol. Siempre está el choripán. Un producto típico de muy buena calidad y de acceso democrático porque es muy económico“.

“Después pasan los años, viajo a Santiago para estudiar cine y empiezo a observar mi pueblo, sus lugares, sus personajes, con otra mirada. Hasta que me digo ‘aquí tengo que hacer una película, hay demasiada historia, demasiada riqueza'”, sumó el director.

Así se gestó “Denominación de origen“, su más reciente largometraje que, entre la realidad y pequeños destellos de ficción, narra la batalla desatada en el Ñuble en torno a este noble embutido.

De hecho, los hitos sucedidos entre San Carlos y Chillán fueron cruciales en el desarrollo de la película. Tanto así, que el cineasta definió lo sucedido en la Fiesta de la Longaniza como “la gota que rebalsó el vaso” y que, en definitiva, dio el impulso final a la creación de esta película.

“Les entregan el premio a las 2 de la tarde y a las 7 les dicen ‘tienen que devolverlo’. La noticia es real, está ahí, en los medios, pero nunca fue tan visibilizada. Cuando la escuché dije ‘aquí hay una película’. Ahí empiezo a crear este guión, que al inicio, para serte sincero, era una película de un candidato a concejal que quería patentar la longaniza a nombre de San Carlos en base a todo esto”, confesó sobre la primera trama del filme.

Sin embargo, la misma convulsión social que abrazó al país durante el proceso del estallido social lo llevó a cambiar el alma de la historia: “Mi corazón, algo ahí, me hizo definir que esta película no podía ser de un personaje, sino colectiva, de una célula, un grupo. Porque esa es mi teoría de por qué fallamos en este proceso. Por eso, finalmente se transforma en una película más colectiva y de unos ‘Avengers chilenos‘”.

Mirar hacia adentro

Para Alzamora, lo logrado con “Denominación de origen” refleja el potencial narrativo que existe en nuestro entorno, y cuyas dimensiones todavía no han sido lo suficientemente exploradas. “Ahora que tengo la posibilidad hacer clases, recomiendo a mis alumnos que no miren tan lejos, buscando historias muy complejas. Es válido si quieren hacerlo, pero me parece que las buenas historias están más cerca de lo que uno cree. Casi en sus propios bolsillos. En la historia del tío, del primo, de la amiga, de la abuela, del caballero que atiende el kiosco aquí, afuera en mi casa”, expresó el cineasta.

“Por eso no se había hecho esta película antes, porque estamos más afuera, o a veces el sistema va tan rápido que no somos capaces de preocuparnos de las cosas sencillas. Esta es una película muy simple, muy cotidiana, y estaba ahí desde hace 20, 30 años. Esa es también la invitación y reflexión que hace: mirar un poquito más cerca, a lo que tenemos a nuestro alrededor. Y también metafóricamente con la vida. Preocuparnos del que está al lado, preguntarle cómo está. Siempre le pregunto a mis alumnos cómo están, qué les pasó, qué vieron, porque ahí están las películas“, reflexionó.

"Denominación de origen", película
“Denominación de origen”, película

Una cotidianidad que igualmente se expresa en el proceso de selección que atravesó al filme, y que terminó con una película conformada casi en su totalidad por actrices y actores sancarlinos. “Hicimos un casting en San Carlos durante tres días donde llegaron más de 200 personas. Ahí fuimos agarrando lo mejor de lo mejor, poniéndolo en posiciones, en lugares. Y efectivamente, esta célula de los Avengers se fue construyendo en el tiempo. Luisa es la única personaje importada a San Carlos porque ella es de Valparaíso. La conocí haciendo un reportaje para televisión. Ella es dirigente social de una de las poblaciones con más estigma en Valparaíso, la Montedónico“.

DJ Fuego era el candidato a concejal, inicialmente. Y Tío Lelo, que también es uno de los grandes personajes, llegó al casting el último día. Es una película muy de proceso, donde había cosas claras y otras con las que nos fuimos sorprendiendo con el tiempo, que dijimos ‘ya, tiene que ir’. Así fuimos armando este grupito, muy distintos, pero tienen algo entre ellos, y es que son personajes muy buenos, muy nobles, llenos de amor. Eso que es lo que finalmente los une dentro de su diferencia. Tienen un carisma único. Son adorables, ingenuos. Son maravillosos“, valoró el director.

Entre esos procesos que afectaron el proceso de la película estuvo, por ejemplo, la noticia sobre la denominación de origen entregada a Chillán. “La película fue filmada en noviembre del 2022. Ya teníamos una primera versión. Era una película en marzo, con la que estábamos relativamente contentos. Un día, en mayo del 2023 y con el filme ya casi entrando a postproducción, me llama mi socio, mi productor, y me dice ‘mira la tele, mira esto’. Chillán había obtenido la denominación de origen”, recordó Alzamora.

"Denominación de origen", película
“Denominación de origen”, película.

“Fue cuando definimos que teníamos que meterlo en la película de alguna manera. Y tuvimos que rehacerla. Lo que va a ver la gente ahora es una película de montaje, que se tuvo que rehacer porque finalmente empezamos a ser parte de nuestra misma película”, explicó.

A modo de conclusión, y al abordar el lugar que ocupa una película como esta en el ecosistema del cine criollo, el cineasta recalcó la centralidad que tiene la honestidad como el punto desde el cual se posiciona al momento de crear. Algo que, igualmente, dota a “Denominación de origen” de un sentido del humor descollante.

“Está ahí, está en lo cotidiano, en lo cercano. No hay que sofisticar tanto las cosas. Sobre el humor como lenguaje en la película, más que buscar algo que conecte con el público, es cómo yo, como autor, me expreso hacia el mundo. Es mi forma de hablar, no tengo otro tono. Soy honesto con eso. No pretendo ser alguien, ni más intelectual, ni el súper cinéfilo, porque no vengo de ahí. Yo no veo películas porque en San Carlos nunca tuvimos un cine. Nuestro tiempo libre era estar en el río, en el campo, en un fardo, comiendo choripanes, pescando en el canal. Entonces, mi ADN viene de otro lado y es eso puesto en la pantalla, nomás. Quizás faltan más cineastas que vengan de esos lugares“, afirmó.

“Está todo muy centralizado, de repente son todas historias en Santiago o con una visión un poco más, no sé, poética, artística, sofisticada, intelectual, que está bien que exista. Pero yo no soy así. Tengo que ser honesto con eso y creo que ese es mi desafío como persona, más que como director o artista. Tratar de conectar con mi esencia”, concluyó.





Presione Escape para Salir o haga clic en la X