El desmarque de Jara, las dudas sobre Matthei y el “conflictuado” Kast: las claves del último debate presidencial

Expertos destacaron la estrategia de autonomía de la candidata oficialista, en un cara a cara donde Matthei no logró despegar para capitalizar votos y el guión de Kast permitió que Kaiser apareciera como el más fortalecido del sector.

Expertos destacaron la estrategia de autonomía de la candidata oficialista, en un cara a cara donde Matthei no logró despegar para capitalizar votos y el guión de Kast permitió que Kaiser apareciera como el más fortalecido del sector.

El último debate presidencial, organizado por la Asociación Nacional de Televisión (Anatel), definió un escenario más claro a pocos días de las elecciones del domingo 16 de noviembre.“No cambia radicalmente pero aún puede moverse en los márgenes”, expresó el analista Marco Moreno tras el debate.

En diálogo con Radio y Diario Universidad de Chile, Moreno, director del Centro de Democracia y Opinión Pública de la Universidad Central, expuso que “en una elección tan competitiva como la que tenemos, donde hay una virtual primaria de la derecha, pueden darse variaciones de uno o dos puntos que puede ser decisivas”, pero insiste en que tras el debate “no tenemos un cambio telúrico”.

Para los analistas, la candidata del pacto Unidad por Chile, Jeannette Jara, fue quien tuvo un desempeño más sólido en el cara a cara. Mientras, la abanderada de Chile Vamos, Amarillo y Demócratas, Evelyn Matthei, si bien se mostró más certera, se cuestiona si le alcanzará para disputar votos ante sus rivales de la derecha. Así, la principal intriga recae sobre la estrategia esquiva adoptada por el republicano José Antonio Kast.

En torno a la candidata oficialista, el análisis valoró una puesta en escena más firme. En ese sentido, el analista político destacó que Jara “mostró una narrativa de cierre sólida, apelando a la continuidad con cambio”.

Tras remarcar sus diferencias con el Presidente Gabriel Boric, en casos como el saludo con el presidente argentino Javier Milei o su manejo en el caso Monsalve, Moreno advirtió que Jeannette Jara “ha expresado una estrategia de autonomía controlada, es decir, ella toma distancia del gobierno porque quiere evitar justamente que esto se convierta en un plebiscito sobre el Ejecutivo”.

Fue sobria, aunque estuvo algo rígida. Yo diría que proyectó más técnica que emoción. Muchas veces hemos visto que los atributos de cercanía y proximidad son importantes para ella, pero en esta oportunidad se planteó de una manera más técnica”, analizó el experto.

Jeannette Jara en debate presidencial Anatel. Diego Martin /Aton Chile
Jeannette Jara en debate presidencial Anatel. Diego Martin /Aton Chile.

Para Daniela Campos Letelier, docente de la Universidad Andrés Bello y miembro de la Red de Politólogas, resaltó no solo que fue “uno de los mejores debates” de la exministra del Trabajo y que se le vio “más enfática”, sino además que “su desmarque con el actual gobierno me parece que es una lectura correcta de lo que debería haber hecho, de lo que debería estar haciendo”.

“El apoyo del gobierno, digamos el nicho, que es de un 30%, ella ya lo tiene, porque ella es la candidata del oficialismo, no solo del PC, es la candidata de ocho partidos. Una de sus estrategias de aquí al domingo es justamente desmarcarse de decir ‘yo soy la candidata del gobierno’. Sino ‘yo soy la candidata de ocho partidos políticos’ donde conviven y hay diferencias válidas como lo dijo en la pregunta del aborto sobre la Democracia Cristiana”, explicó a nuestro medio la cientista política.

En ese sentido, el investigador del Centro Faro de la Universidad del Desarrollo (UDD), Rodrigo Pérez de Arce, concuerda en que “este fue el debate más sólido de Jeannette Jara, se le vio con una altura mayor, con un tono más presidencial”.

Sin embargo, a diferencia de Campos y Moreno, apuntó que “el gran problema que tiene (Jara) no pasa solo por ella, sino porque es poco creíble su desmarque del gobierno, ella salió hace apenas meses de ahí”.

El choque en las derechas

Por otro lado, el escenario en las derechas es el que dejó más flancos abiertos para los analistas, sobre todo por la incapacidad de respuestas concretas de José Antonio Kast y su estrategia esquiva de temas lejanos a la seguridad. Esto, advierten, potenció más a Johannes Kaiser (Partido Nacional Libertario), que a Evelyn Matthei, por lo que coinciden en que esta última aún no logra destacar en medio del choque de fuerzas entre los candidatos del sector.

Para Pérez de Arce, Matthei hizo “un debate bastante correcto, mostró manejo de cifras”. No obstante, reconoció que la gran pregunta sobre su figura es si “ese tono alcanza para convencer a mucha gente, sabiendo que ella tiene que remar desde atrás, que tiene un desafío gigante y que le queda muy poco tiempo para poder convencer a una gran masa o al menos las suficientes personas para pasar a segunda vuelta”.

Evelyn Matthei durante el último debate presidencial. Diego Martin /Aton Chile
Evelyn Matthei durante el último debate presidencial. Diego Martin /Aton Chile.

Al respecto, Campos Letelier manifestó que Matthei “se vio más clara” y a pesar de que también se mostró “muy nerviosa”, “lo hizo mejor”. Aún así, la integrante de la Red de Politólogas ve como un problema para la candidata que “ella quiere mostrar que es más de centro, pero a la misma vez mostró más mano dura”. “Está tratando de captar los votos de Kast y Kaiser, y ya no le queda tiempo para mostrarse más dura”, alertó.

No creo que haya logrado una distancia importante. Porque ella justamente jugó a parecerse a los candidatos de extrema derecha y por eso muchas personas no la reconocían, porque ella es más liberal en términos valóricos sobre todo”, reflexionó la cientista política.

Por su parte, Marco Moreno catalogó la presentación de la abanderada de Chile Vamos como “buena en fondo, pero quizás menos efectiva en forma”. Además, vio como un problema que la exalcaldesa de Providencia “no tuvo el protagonismo en un debate que era muy importante para ella, en el sentido de poder afirmarse como la líder del sector”.

Sobre la figura de Kast, Pérez de Arce afirmó que “se ha visto conflictuado” y que “le ha costado encontrar un tono”. “Está en una posición compleja. En general, no me parece que debata particularmente bien. Y su juego tuvo más que ver con no cometer errores, con no dar pie a acusaciones y evitar cualquier roce que pueda desviar su trayectoria como líder de la carrera presidencial dentro de la derecha”, analizó el investigador.

José Antonio Kast en el debate presidencial Anatel. Diego Martin /Aton Chile
José Antonio Kast en el debate presidencial Anatel. Diego Martin /Aton Chile.

Moreno coincide sobre lo último, afirmando que Kast siguió “muy estrictamente el manual del puntero”. “Es decir, no arriesgar, no salirse de su diseño. No entró a discutir temas valóricos, no entró a responder las preguntas en temas de derechos humanos. Se ajustó al manual. No arriesgó, jugó a la defensiva”, planteó, añadiendo a la ecuación que “lo que estaba buscando era no perder apoyo del electorado más conservador que se lo estaba comenzando a disputar Kaiser”.

De esa manera, el analista político también expresó sus aprensiones sobre el desplante del Republicano. “Los debates no son un espacio que le acomode. No se ve suelto, no se ve espontáneo, porque lo que hace es ajustarse demasiado al libreto”, expresó el director del Centro de Democracia y Opinión Pública de la U. Central.

Para Daniela Campos Letelier, esta estrategia “le resta” a Kast. “Generalmente todo lo que le preguntaban, respondía ‘que este gobierno, en este gobierno’. Al final parecía un discurso aprendido, monótono y repetitivo. La gente se aburre de escuchar siempre lo mismo”, planteó.

Según la especialista, esquivar tantas preguntas no le ha hecho bien al republicano, por lo mismo, opinó que “Kaiser le ha robado ese protagonismo en esta elección”.

 





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