Con discursos cruzados y recriminaciones entre oficialismo y oposición, el despacho de la megarreforma al Senado abrió una nueva disputa política tras una de las votaciones más tensas de las últimas semanas en la Cámara de Diputadas y Diputados.
El presidente de la Cámara, Jorge Alessandri (UDI), destacó el avance del proyecto y defendió el desarrollo de la sesión. “La Cámara de Diputados ha despachado hoy de forma impecable el Proyecto de Ley de Reconstrucción”, señaló.
Alessandri sostuvo además que “lo sustancial del proyecto que va a reactivar, esperamos, la economía de Chile ha pasado al Senado”. En el oficialismo, uno de los más satisfechos fue el presidente de la Comisión de Hacienda, Agustín Romero (Rep). El diputado habló de un cambio de rumbo para el país y defendió el resultado de la votación.

“Hoy, Chile comienza a pavimentar un nuevo futuro para su pueblo”, afirmó. En esa línea, Romero agregó que el proyecto vuelve a poner “por delante el crecimiento económico” y criticó a sectores de oposición por intentar “dilatar” la discusión durante la tramitación.
Desde el Gobierno, el biministro del Interior y la Segegob, Claudio Alvarado, puso el foco en los recursos para reconstrucción y en el empleo. Alvarado afirmó que el avance del proyecto permitirá entregar “tranquilidad” a familias afectadas por los incendios y aseguró que la iniciativa abrirá nuevas oportunidades laborales.
El ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, también salió a celebrar el resultado y agradeció el respaldo de sectores fuera del oficialismo. “El gobierno se acercó a esta casa con una propuesta histórica para cambiar la historia de ahora en adelante”, sostuvo.
Quiroz destacó especialmente los votos del Partido Nacional Libertario y parte del PDG. “Es un respaldo que nos permite avanzar con confianza hacia el siguiente trámite en el Senado”, dijo. Pero en la oposición el tono fue completamente distinto.

La jefa de bancada del Partido Comunista e Independientes, Daniela Serrano, acusó que el proyecto favorece directamente a los sectores más ricos del país. “Este no es un proyecto de reconstrucción nacional. Es un proyecto que consagra los privilegios de los más ricos de este país”, afirmó.
De hecho, la diputada fue más allá y aseguró que “hoy empezó el plan de desmantelamiento del Estado”. Serrano también llamó al Senado a frenar varias de las normas aprobadas por la Cámara y cuestionó especialmente la invariabilidad tributaria incluida en el proyecto.
Desde el Frente Amplio, la diputada Constanza Schönhaut apuntó a los efectos que, según dijo, tendrá la reforma sobre los recursos públicos y los servicios básicos. “Hoy quienes no son dueños de una gran empresa, quienes necesitan que los municipios les retiren la basura a diario, han perdido”, señaló.
Schönhaut defendió además la aprobación de la indicación sobre sala cuna universal y afirmó que “es una medida probada” que permitirá aumentar el empleo femenino. Tras el despacho del proyecto, parlamentarios de oposición reiteraron que presentarán reservas de constitucionalidad por algunas de las normas aprobadas y adelantaron que la discusión en el Senado será más estrecha.







