La tradicional conmemoración del Día de las Glorias Navales en Valparaíso no solo estuvo marcada por los homenajes, el sentido discurso de las autoridades navales y el despliegue ciudadano en las calles. El escenario porteño también sirvió como telón de fondo para que las principales figuras del oficialismo delinearan su estrategia legislativa de cara a la inminente tramitación de la megarreforma económica en la Cámara Alta.
El Plan de Reconstrucción Nacional y Desarrollo Económico y Social —también conocido como ley miscelánea— aterrizará en el Senado envuelto en una alta tensión política, luego de su controvertido y veloz despacho desde la Cámara de Diputados. Ante el anuncio de la oposición de votar en contra y presentar un “tsunami” de indicaciones, el oficialismo busca calmar las aguas y proyectar una imagen de gobernabilidad.
En este contexto, los discursos se dividen en dos frentes claros: por un lado, los senadores oficialistas que prometen un trámite pausado y abierto a escuchar a todos los sectores; y por otro, los diputados que defienden la celeridad de su trabajo, argumentando que el país no puede seguir esperando para reactivar la inversión y el empleo.
La presidenta del Senado, Paulina Núñez (RN), valoró el despliegue ciudadano durante el 21 de mayo y reflexionó sobre los valores patrios, para luego aterrizar directamente en la urgencia legislativa que marcará las próximas semanas. Al ser consultada sobre la tramitación de la megarreforma, la parlamentaria fue clara en marcar un contraste con el crispado ambiente que se vivió en la instancia anterior.

“En el Senado se va a dar una discusión distinta que la que se vio en la Cámara, con mucho diálogo, escuchando a todos los actores relevantes y tratando de lograr el mayor acuerdo posible”, aseguró Núñez. En esa línea, la líder de la corporación se impuso un desafío político contundente: “Ojalá que en el Senado el proyecto no se apruebe con uno o dos votos más de los necesarios. Ojalá que tengamos un acuerdo mayoritario, porque es una señal importante al país sobre todo en este tema”.
Además, Núñez aprovechó la instancia para presionar al Ejecutivo respecto a la indicación de Sala Cuna Universal. “Este proyecto, que ha esperado literalmente años, tiene que llegar de buena manera (…) no solamente espero que sea parte de la Cuenta Pública del Presidente de la República, sino que también podamos ingresarlo en esta ley, pero de buena manera, y esa buena manera tiene que ser con el patrocinio del Ejecutivo”, puntualizó.
Por su parte, la senadora María José Gatica (RN), integrante de la Comisión de Hacienda, confirmó que el proyecto de ley de reconstrucción ingresará a la Cámara Alta durante la primera semana de junio. “El Senado siempre se ha caracterizado, sea un gobierno de izquierda o de derecha, por el diálogo y por lograr buenos acuerdos. Yo espero que también exista una apertura desde el Gobierno para poder acoger las buenas ideas y dejar de lado las que no le hacen muy bien a nuestro país”, advirtió la legisladora.
La defensa desde la Cámara Baja: “Esta ley está atrasada 10 años”
Desde la testera de la Cámara Baja, la perspectiva es de urgencia total. El presidente de la Cámara de Diputados, Jorge Alessandri (UDI), defendió con fuerza el trabajo realizado en su corporación durante las jornadas de votación. “Despachamos esta ley que es tan importante para Chile y que llega tan atrasada. Esta ley de reconstrucción no está atrasada tres meses, está atrasada 10 años. Chile tiene que volver a crecer y esperamos que el Senado la vea en junio rápidamente”, enfatizó.

Ante el anuncio de la oposición de votar en contra en el próximo trámite, Alessandri se mostró optimista sobre el rol de la Cámara Alta: “Por algo se llama cámara revisora, van a poder tomar este proyecto, mejorarlo, y espero que lo voten por una amplia mayoría. Si sale con una votación más holgada es una señal de que va a durar más y que el país se reactiva”. Respecto a la polémica por la Sala Cuna Universal, el diputado tomó distancia de la presidenta del Senado, señalando que “no es esta ley donde ponerlo ni sacar ese tema”, confiando en que el Gobierno presentará una iniciativa paralela.
En la misma línea, la diputada Chiara Barchiesi (Partido Republicano) desestimó las críticas del bloque progresista, recordando que el proyecto logró un respaldo contundente en el primer trámite. “Logramos una mayoría muy transversal en la Cámara de Diputados, donde incluso diputados de izquierda se sumaron porque entienden la importancia de reactivar económicamente a Chile”, señaló.
Barchiesi concluyó vaticinando un escenario favorable para La Moneda en las próximas semanas: “Si en la Cámara, donde generalmente es un espacio un poco más polarizado que en el Senado, pudimos llegar a buenos acuerdos transversales, estoy segura que en el Senado va a ser aún más fácil (…) la gran mayoría de los senadores entienden que Chile no puede seguir estando estancado”.






