En conversación con Radio Universidad de Chile, la nueva rectora de la Casa de Bello, Alejandra Mizala, se refirió a los desafíos de su gestión, el rol de las universidades estatales en la sociedad actual y los desafíos para estas instituciones.
Sobre el debate de la excelencia y la inclusión, la Rectora aseguró que “la Universidad de Chile desde hace ya varios años, más de una década, entiende la excelencia con inclusión”. Indicó que eso “es mucho más exigente..,porque es fácil ser excelente cuando tú seleccionas, entre comillas, a los mejores. Y digo entre comillas porque, cuando hablas del mérito, tienes que asegurar que ese mérito se ha podido manifestar. Y para ello tienes que dar oportunidades. Si no ¿cómo vas a saber si esa persona tiene mérito?”, cuestionó.
Como ejemplo, aseguró que hizo una investigación junto a otros especialistas en educación respecto a “undermatching”, que trata sobre estudiantes que teniendo “mérito” o “las condiciones”, referidas a resultados en test estandarizados, no ingresan a universidades selectivas.

Rectora de la Universidad de Chile, Alejandra Mizala. Foto: Aton.
Sobre el por qué no ingresan, explicó que hay distintas razones, como el no tener “redes”, no tener “modelos de roles”, estar en liceos “donde nadie aspira a ir a la universidad”, tener padres que no asistieron a la universidad, entre otros. “Si tú no le das oportunidad a esos estudiantes de ingresar, nunca se va a mostrar ese mérito que sí tienen, y como digo, no estoy hablando de un mérito abstracto, son resultados en pruebas estandarizadas. Entonces, para que el mérito se muestre, tiene que haber oportunidad”, señaló la académica.
Ejemplificó con que la Universidad de Chile tiene 16 formas alternativas de ingresar a la universidad que no son la estándar “y los resultados de esos estudiantes son buenos”, aseguró.
Como segundo ejemplo, mencionó las cuotas de género, que, contó, partieron el año 2014 en la Facultad de Ciencias Físicas y Matemáticas y “fueron súper discutidas al principio”.
“Lo que se hizo fue que las primeras 40 mujeres que estaban bajo el puntaje de corte en Ingeniería en La Chile, entraban. La idea era que la Escuela quería tener mujeres”, explcitó.
Aseguró que luego de que se tomara esa medida ingresaron más mujeres que las 40 adicionales. “De hecho, pasamos de tener 18% de mujeres en el primer año, a 28% en un año (…) hoy día entran 70 o 75, les va igual que el resto, no les va peor”.
Sobre el contraargumento respecto a que la universidad “sacrificaría excelencia” por la inclusión, la Rectora aseguró que este desafío es exigente, pero significa una mayor labor de acompañamiento a los estudiantes.
“En la medida que tú los acompañas en los primeros años, después ese talento se despliega y les va exactamente igual de bien”. Agregó que “yo estoy convencida de que cuando una habla de mérito, inclusión y equidad, no está sacrificando excelencia. Se gana en traer miradas y experiencias distintas, porque lo que siempre decimos es que queremos ser, como Universidad de Chile, un espejo del país”, señaló la Rectora.

Rectora de la Universidad de Chile, Alejandra Mizala.
Marco regulatorio de las universidades públicas
La Rectora Mizala también se refirió al debate sobre el marco regulatorio de las universidades públicas. Destacó que existe un consenso en el Consorcio de Universidades del Estado de Chile (CUECh) respecto a la necesidad de modificar este marco, un análisis que es compartido por la Subsecretaría de Educación Superior, explicó.
La académica planteó como punto central, que las universidades públicas son tratadas, desde el punto de vista regulatorio, como un ministerio, sin embargo, no reciben el financiamiento completo que reciben estas instituciones. “En el caso particular de la Universidad de Chile, menos del 20% de los ingresos que tiene vienen del Estado, y tenemos que autofinanciar en el otro 80%”, indicó.
Entonces, existe un desafío en materia de financiamiento, pero “la regulación que nosotros tenemos es muy restrictiva”, indicó. Por ejemplo, aseguró que “estar en Chile Compra para las universidades del Estado, en particular para la Universidad de Chile, es de un costo de alrededor de $25.000 millones al año”.
Respecto a los procedimientos de compra en las universidades del Estado, Mizala reconoció que existe burocracia que ralentiza y encarece el funcionamiento de las instituciones. “Cuando una quiere construir un edificio en la universidad, es lentísimo, tiene que hacer una licitación, dependiendo de los montos, esa licitación tiene que ser no solamente revisada por la contraloría interna de la Universidad, sino también por la Contraloría General de la República”, profundizó la Rectora.
De todas formas, aseguró que modificar la regulación “no significa que nosotros no vayamos a dar cuenta del uso de los recursos públicos. Las universidades del Estado tenemos que dar cuenta muy claramente del uso de aquello, pero tenemos que hacerlo de una forma que sea más liviana desde el punto de vista de la gestión, porque si no, es difícil responder rápidamente a determinadas necesidades”.
Para ejemplificar, la Rectora señaló que “la cantidad de recursos que uno tiene que gastar por estar solamente en Chile Compra, equivale al financiamiento de 25 centros de excelencia”.
El rol de las universidades públicas
Consultada sobre el rol de la universidad del Estado en la sociedad actual, en primer lugar, la Rectora mencionó algunos fenómenos relevantes, por ejemplo, la aceleración tecnológica, los cambios demográficos, el cambio climático y afirmó que todo “está ocurriendo a una velocidad cada vez mayor”.
“La universidad pública tiene que dar cuenta de qué pasa con esos fenómenos, estudiarlos y dar solución, no basta con estudiarlos. Tenemos la responsabilidad de ayudar a resolver los grandes temas que aquejan a nuestra sociedad y también formar a las nuevas generaciones para que sean capaces de responder a aquello”, aseguró la Rectora.
Y a nivel externo, afirmó que responde a cómo se investiga y se propone al país “una regulación adecuada, cómo nos aseguramos el uso ético de los datos, cómo protegemos a las personas en el uso de los datos”.
Además, dentro del mismo tema, afirmó que una de las responsabilidades de la universidad pública es que no se amplíe la brecha digital y afirmó que la casa de estudios ha realizado instancias de formación en esa línea.
Como otro elemento fundamental del rol de las universidades públicas, la Rectora Mizala mencionó el “acoger todas las miradas” y “asegurar el pluralismo”, aseguró que es algo que ocurre en la Universidad de Chile en su cuerpo académico y estudiantil.
“Y esa mirada plural significa que tú no tienes que llegar a un consenso. La Universidad no tiene la responsabilidad de llegar a un consenso, sino que permitir que todas esas miradas conversen en un ambiente que asegure que todo el mundo puede presentar sus argumentos”, agregó.
En línea con lo anterior, planteó como importante el “generar confianza” en pos de la colaboración, no solo entre personas, sino también entre instituciones.
“Para colaborar necesitamos tener confianzas, y para tener confianza también tiene que haber ese espacio de deliberación democrática, que te permita poder expresar tus ideas sin ser reprimido, sin tener miedo a expresar tus ideas. Y ese es un gran rol que tiene la Universidad de Chile”, aseguró Mizala.







