El expresidente de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, James Cavallaro, sostiene que el ataque de Estados Unidos en Caracas constituye “una amenaza directa al derecho internacional y a la paz en el mundo”.
Las palabras de las autoridades responden a las recientes declaraciones del presidente norteamericano Donald Trump, quien insiste en la necesidad de tomar control de dicho territorio para asegurar la seguridad de su país.
La hasta ahora “número dos” del Gobierno venezolano juró no descansar hasta “garantizar la paz de la República”, así como la “tranquilidad económica y social” de su pueblo.
Según el analista internacional, la comparecencia de Nicolás Maduro ante la justicia de EE.UU. marca una nueva etapa de presión unilateral de Washington sobre Venezuela, así como la redefinición de las reglas del juego político en América Latina.
La captura de Maduro marca un quiebre histórico: Trump consolida una nueva doctrina de poder basada en la fuerza, el control del hemisferio y la soberanía condicional, enterrando el orden liberal y reabriendo la lógica de las esferas de influencia.
El exmandatario compareció por primera vez tras ser capturado en una operación militar estadounidense. La acusación ampliada incluye también a su esposa, su hijo y altos funcionarios de su gobierno por la presunta importación de cocaína a EE.UU.
Luego de la incursión militar y el secuestro de Nicolás Maduro, la nueva jefa de Estado venezolana llamó a Washington a reemplazar la guerra por cooperación, legalidad internacional y el desarrollo compartido.
“Está poniendo en riesgo a las tropas, gastando miles de millones, desestabilizando una región y sin ofrecer ninguna autoridad legal, ningún plan de salida ni ningún beneficio interno” escribe en X la exvicepresidenta de EEUU.
El secretario de Defensa de Estados Unidos, Pete Hegseth, asegura que Donald Trump “decidirá los términos” para gobernar Venezuela.
A través de la red social X, el mandatario chileno agrega: “reafirma su adhesión a principios básicos del Derecho Internacional, como la proscripción del uso de la fuerza, la no intervención”.
El analista internacional destacó que este año “será bastante crítico” para la pugna entre EE.UU. y China, una confrontación que obligará a los países de América Latina a tomar decisiones complejas frente a presiones y mecanismos como los aranceles.
Con todo, el dirigente venezolano manifestó su disposición a negociar con la Casa Blanca en ámbitos como el tráfico de drogas y las explotaciones petrolíferas, señalando que “hay que empezar a conversar en serio”.
El repliegue estratégico de EE.UU., la fragmentación en Europa y la creciente tensión tanto en Asia como en Medio Oriente vaticinan un año marcado por la desconfianza, el uso del poder sin límites y el aumento de conflictos en todas las regiones.
La sexta reunión en menos de un año entre ambos líderes busca destrabar el frágil alto el fuego en la Franja, pero la agenda está marcada por dos amenazas mayores para Israel: las crecientes tensiones con Turquía y la capacidad nuclear de Irán.
El presidente de Ucrania, Volodimir Zelenski, confirmó que su encuentro en Florida con su homólogo estadounidense, Donald Trump, tuvo “resultados significativos” y anunció que sus respectivos equipos mantendrán una reunión la próxima semana.
El ataque contra integrantes del Estado Islámico, presentado por EE.UU. como una defensa de los cristianos, revela una disputa por la influencia en África Occidental donde chocan narrativas religiosas, antiterrorismo y rivalidades entre potencias
Trump hizo estas declaraciones un día después de que el Departamento de Justicia revelara tener “más de un millón de archivos adicionales” que podrían estar relacionados con el caso Epstein.