El Ejército israelí atacó posiciones de Hezbolá en territorio libanés, desafiando el cese de hostilidades de tres semanas que Irán exigió para frenar la escalada regional.
El partido-milicia chií Hezbolá aseguró este viernes que sus milicianos “tienen el dedo en el gatillo” ante posibles violaciones por parte de Israel del alto el fuego de diez días pactado el jueves, tras cerca de un mes y medio de combates.
La organización llamó a todas las partes involucradas en el conflicto a respetar el derecho internacional humanitario y proteger a la población civil, en medio de operaciones militares que se extienden por más de diez países de Oriente Medio.
Nuestro corresponsal en Beirut nos cuenta el desplazamiento masivo de civiles en las zonas afectadas por los bombardeos israelíes, mientras la clase política libanesa protesta por la entrada de Hezbolá en la guerra.
El ataque israelí se concretó a pesar del alto el fuego en vigor desde el 27 de noviembre de 2024.
Tras la entrada en vigor del alto el fuego después de dos meses de guerra abierta, el partido chiita se atribuye la victoria, mientras que el Estado hebreo y los rivales de la organización islamista en Líbano señalan su derrota.
El portavoz de Seguridad Nacional de la Casa Blanca, John Kirby, destacó las “constructivas” conversaciones con las distintas partes que ha mantenido el enviado especial Amos Hochstein.
Desarmar a Hezbolá, “empujarlo al norte del río Litani y permitir que los residentes del norte vuelven sanos y salvos a sus hogares”, son parte de las metas del Estado hebreo, según las declaraciones de Israel Katz.
Sin aportar pruebas, el Estado hebreo aseguró que el lugar acogía centros de comando de Hezbolá. Se espera que el ataque genere la llegada de una multitud de personas a Beirut, donde ya hay miles que pernoctan en las calles o playas de la ciudad.
La gira del secretario de Estado de EEUU se da casi un mes después de que el conflicto en la Franja se extendiera al Líbano, con el comienzo de los ataques masivos israelíes contra el movimiento islamista Hezbolá.
Los bombardeos contra la periferia sur de Beirut, bastión del movimiento chiita libanés, se producen al día siguiente de que el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, acusara al grupo proiraní de tratar de asesinarlo.
Entre los fallecidos del ataque aéreo hay doce mujeres y dos niños, según la ONU. Desde el inicio del conflicto de Israel contra Hezbolá, por primera vez Aïtou, localidad de mayoría cristiana, es objetivo de disparos provenientes del Estado hebreo.
El jueves, la fuerza de Paz de la ONU acusó a Israel de disparar “repetida” y “deliberadamente” contra sus posiciones. Desde entonces, cinco cascos azules han resultado heridos, al menos dos por acción de fuerzas israelíes.
12 después de que Hamas asesinase en Israel a 1.200 ciudadanos y secuestrase a otros 240, continúa la destrucción sistemática de Gaza con cerca de 42.000 víctimas mortales, y podría estallar una guerra a tres bandas entre Israel, Líbano e Irán.
La decisión tomada por el Presidente Gabriel Boric se enmarca en la reciente agudización del conflicto en dicho país tras los ataques ejercidos por Israel.
En un discurso poco habitual durante la oración del viernes, Alí Jamenei calificó como “totalmente legítima” la ofensiva de este martes, al igual que el ataque de Hamás contra Israel del 7 de octubre de 2023.
El Ejército de Israel informó este jueves haber matado a 60 supuestos miembros del partido-milicia chiíta Hezbolá en bombardeos ejecutados durante las últimas horas contra el sur de Líbano, incluido uno contra la sede de la Alcaldía de Bint Yabal.