La guerra en el sur del Líbano escala con miles de muertos y más de un millón de desplazados. Bombardeos, ocupación y una tregua frágil configuran una crisis que revive el fantasma de Gaza y evidencia la parálisis internacional.
Donald Trump, aseguró que Irán se sentará en la mesa de negociaciones prevista para este martes en la capital de Pakistán, Islamabad, o según advirtió, “se enfrentará a problemas nunca antes vistos”.
En medio del alto al fuego entre Irán, Israel y EE.UU, una académica desde Teherán relata el trauma, la huida y la resiliencia cotidiana bajo las bombas, revelando el impacto humano de una guerra que el mundo suele mirar solo desde la geopolítica.
El partido-milicia chií Hezbolá aseguró este viernes que sus milicianos “tienen el dedo en el gatillo” ante posibles violaciones por parte de Israel del alto el fuego de diez días pactado el jueves, tras cerca de un mes y medio de combates.
La jefa del gobierno italiano anunció este martes que su país suspende el pacto, que implica el intercambio de equipos militares e investigación tecnológica. El tratado fue ratificado en 2006 y renovado tácitamente cada cinco años.
El cierre del estrecho de Ormuz por parte de EE.UU. marca una nueva fase en la guerra con Irán, elevando el riesgo global: sube el petróleo, se tensionan los mercados y crece la amenaza de una escalada que arrastre a la región a un punto sin retorno.
Miles de personas protestan en las principales ciudades de Israel contra la “guerra eterna” de Netanyahu, denunciando un uso político del conflicto para seguir en el poder.
Sus declaraciones se producen horas después de que las fuerzas israelíes anunciaran la muerte del “secretario personal” del líder del grupo paramilitar, Naim Qasem, en medio de una ofensiva que deja más de mil 500 muertos
La tregua en Medio Oriente se desmorona antes de consolidarse. Sin consenso real, con ataques en curso y tensiones energéticas en aumento, el alto al fuego aparece más como una pausa inestable que como un camino hacia la paz.
El analista internacional sostuvo que el pacto prioriza condiciones iraníes y deja a Estados Unidos con escaso margen político y estratégico. Así, destacó que la potencia norteamericana ha sufrido el deterioro de sus aliados tradicionales.
Washington y Teherán pactaron un alto el fuego de dos semanas antes de que expirara el plazo fijado por Trump para destruir al país, con la República Islámica dispuesta a reabrir temporalmente el vital estrecho de Ormuz y a negociar.
El Ejército de Israel emitió este martes una “advertencia urgente” a la población de Irán para que no use los trenes ni se acerque a la infraestructura ferroviaria del país durante la totalidad del día.
“El estrecho de Ormuz jamás volverá a ser como era, especialmente para Estados Unidos e Israel”, advirtió el comando naval de la Fuerza Revolucionaria en un mensaje publicado en sus redes sociales.
Las autoridades iraníes advirtieron que el paso marítimo ha cambiado su estatus de forma permanente tras la ofensiva de Estados Unidos e Israel, y que ningún país podrá transitarlo sin permiso de Teherán.
El primer ministro de Israel afirmó este martes que la ofensiva lanzada a finales de febrero junto a Estados Unidos contra Irán se encuentra ya a “medio camino”, pero descartó matizar una fecha concreta para su fin.
La Guardia Revolucionaria informó el fallecimiento de Alireza Tangsiri tras un ataque, en un escenario marcado por la escalada del conflicto y las negociaciones internacionales en curso.
Las hostilidades entre Irán, Estados Unidos e Israel han redefinido el conflicto moderno: miles de ataques, crisis energética global y un costo humano creciente. Este artículo repasa los principales datos para evaluar los alcances de este conflicto.