Los parlamentarios descartaron la propuesta del Gobierno que creaba un nuevo estado de excepción y apostaron por reforzar uno ya existente. El biministro Claudio Alvarado negó que el retiro del proyecto original sea un traspié para el Ejecutivo.
El Ejecutivo dio el visto bueno a la iniciativa parlamentaria que elaboraron integrantes de la Comisión de Constitución. La propuesta descarta un nuevo estado de excepción constitucional, pero mantiene dos aspectos de la reforma original.
El parlamentario valoró el proyecto presentado por el Gobierno y destacó el foco en obras públicas, vivienda, salud, educación y seguridad. Además, resaltó su carácter “reactivador” y el nuevo fondo de reconstrucción.
El Ejecutivo retirará su proyecto una vez que se presente la iniciativa elaborada por los integrantes de la Comisión de Constitución. La bancada del PS, PPD y el Partido Liberal remarcó que las negociaciones solo fueron con el senador Araya.
El ministro Martín Arrau descartó que un eventual retiro de la iniciativa sea un “fracaso” para el Ejecutivo. “Esas cosas políticas creo que hay que superarlas en pos de tener mejores herramientas para darle más seguridad a los chilenos”, aseveró.
Ante la posibilidad de que el Gobierno retire el proyecto, el diputado gremialista señaló que hay dos elementos que se deberían rescatar: los regímenes penitenciarios diferenciados y la creación de una lista de organizaciones criminales.
El primer semestre del Mandatario muestra un escenario problemático por las dificultades de gestión, la agenda de seguridad y una economía compleja, mientras el Ejecutivo busca aprovechar oportunidades para transformaciones de largo alcance.
El jefe comunal de Zapallar, Gustavo Alessandri, denunció que el atentado contra su par de San Bernardo no es un hecho aislado y llamó a instalar un trabajo coordinado entre todas las instituciones con competencia en seguridad.
En medio de los esfuerzos por ordenar a sus filas, el Ejecutivo descartó eliminar el controvertido nuevo estado de excepción constitucional. Senadores del oficialismo valoraron la disposición al diálogo, aunque persisten sus dudas.
El parlamentario, quien fue una de las primeras voces en cuestionar la participación del Mandatario en el encuentro, relevó la importancia de que las autoridades de La Moneda no caigan “en declaraciones que generen una posición compleja” para Chile.
El Mandatario reconoció que el texto puede sufrir ajustes en el Congreso, pero aseguró que la iniciativa busca enfrentar al crimen organizado como un “estado paralelo” y remarcó que la figura de emergencia es un pilar central de su propuesta.
El titular de Interior y Segegob abordó los cuestionamientos del exministro Gonzalo Blumel, quien calificó de “soberbios” a los dirigentes del Partido Republicano tras descalificar las advertencias de académicos sobre la reforma constitucional.
La senadora cuestionó la reforma constitucional en seguridad, pidió retirar el proyecto y planteó que el combate al crimen organizado requiere nuevas medidas de gestión. Además, abordó la propuesta de una nueva Ley Naín-Retamal y el Foro Madrid.
El académico de la U de Talca, Mario Herrera, señaló que sí hay “ciertos tintes que son autoritarios”. Mientras, el investigador de Faro UDD, Jorge Cordero, sostuvo que no se puede tildar al gobierno de esa manera, por lo que propuso en la reforma.
El académico de la Universidad de Chile cuestionó el alcance de la iniciativa del Gobierno y sostuvo que varias de las medidas propuestas pueden abordarse con herramientas que ya contempla tanto la Constitución como la legislación vigente.
La diputada RN cuestionó la falta de trabajo prelegislativo del Ejecutivo y advirtió sobre los riesgos de ampliar facultades presidenciales. Sin embargo, respaldó avanzar en la reforma siempre que se introduzcan cambios.
Ante el intenso debate que suscitó la iniciativa del Gobierno, el analista político Tomás Duval apuntó que la intención del Ejecutivo es recuperar la agenda de seguridad y “correr el cerco” respecto a los debates en la materia.