Este martes, la comisión mixta encargada de resolver las diferencias del proyecto que regula el fraccionamiento pesquero sesionó nuevamente, con el foco puesto en la cuota de la merluza común. La situación significó la reducción de la participación del sector industria al 48%, asignando el 52% al sector artesanal.
De esta manera, la instancia legislativa no logró la unanimidad para reabrir la votación por fraccionamiento. Sin embargo, por 6 votos a favor y 4 en contra, se acordó dividir la votación, específicamente, de la merluza común.
Cabe destacar Antes del inicio de la sesión, los diputados Jorge Brito (FA) y Matías Ramírez (PC) junto al senador Daniel Núñez (PC) habían anunciado que, para ellos, abrir la discusión pone en peligro la cuota conseguida para la pesca artesanal, de un 52%.
Durante la sesión, el subsecretario de Pesca, Julio Salas, rompió el silencio que mantuvo desde el pasado jueves, cuando el ministro de Economía, Nicolás Grau, reconoció que se habían entregado datos erróneos en el marco de la discusión de la iniciativa. Salas expuso ante los legisladores las cifras actualizadas y destacó la importancia de la transparencia en la tramitación del proyecto.

En tanto, el ministro Grau insistió en la necesidad de “buscar acuerdos” ante la controversia por el fraccionamiento y la solicitud del sector industrial para repetir la votación del proyecto.
“Lo que queda pendiente es el tema de la merluza común. Existe una definición, hasta ahora, de un 52% para la pesca artesanal y un 48% para la industrial. Algunos parlamentarios hicieron una propuesta para buscar un acuerdo que incorpore gradualidad. Nosotros pensamos que esa propuesta todavía se puede trabajar”, explicó.
En ese sentido, el secretario de Estado expresó que le gustaría enfatizar que “como Ejecutivo, creemos que todavía es posible llegar a un acuerdo, para que podamos replicar lo mismo en las otras 21 pesquerías“. Además retiró que “el trabajo que vamos a realizar durante estas dos semanas, hasta que la comisión mixta pueda reunirse nuevamente”.
Previo a estas declaraciones, el diputado de la UDI, Sergio Bobadilla, emplazó al ministro de Economía y al subsecretario de Pesca, Julio Salas, responsabilizándolos por el error en la entrega de datos que, según indicó, “ha puesto en riesgo la estabilidad del sector pesquero industrial”.
“Se pretenda bajarle el perfil a la grave situación que han ocasionado el subsecretario y el ministro es de lo último. Ninguno de los dos ha reconocido y ninguno de los dos ha pedido disculpa por haberle mentido y haber falseado datos a esta comisión“.
Asimismo, las posturas se mantuvieron divididas. El senador del Partido Comunista, Daniel Núñez, respaldó la votación original del 52% para los artesanales. “Yo voté en conciencia el 52% y debidamente informado. Yo tengo asesores, los asesores sacaron los datos de Sernapesca, esos datos son públicos, y en esos datos sabíamos perfectamente cuánto capturaba la industria. No puedo decir acá que yo voté engañado”, explayó

En la misma línea, la diputada del Partido Socialista, Daniella Cicardini, llamó a no “hacer un escándalo” por la situación y enfocarse en lo que considera verdaderamente relevante: asegurar el empleo de los trabajadores del sector pesquero. “Ya paren con el escándalo. Rasgan vestiduras como los paladines de la transparencia cuando el escándalo más brutal que hemos tenido en nuestro país, ha sido precisamente la ley Longueira, que nace de una vertiente de la derecha. Terminaron con dos parlamentarios en la cárcel por haber cometido delitos de cohecho y de soborno porque recibieron plata de la industria”, afirmó.
“Al parecer hay que recordarles que en la Sala votamos 70% para la pesca artesanal con respecto al recurso de meluza común”, enfatizó. Además Cicardini hizo hincapié que realmente “le preocupa y ocupa” es que toda esta Ley de Fraccionamiento “no vaya a ser dañada en su totalidad“.






