Arturo Duclos y la arremetida de la ultraderecha contra la cultura: "Hoy vemos que muchos rehúyen de la función política del arte"

El destacado artista visual está a pocos días de inaugurar "La belleza y la furia". Una muestra que, a modo de antología, recopila varios de sus trabajos más reconocidos, en un recorrido que estará disponible en Matucana 100 desde el 12 de agosto.

El destacado artista visual está a pocos días de inaugurar "La belleza y la furia". Una muestra que, a modo de antología, recopila varios de sus trabajos más reconocidos, en un recorrido que estará disponible en Matucana 100 desde el 12 de agosto.

Para Arturo Duclos, uno de los artistas visuales más destacados del Chile contemporáneo, la palabra “retrospectiva” no resulta del todo adecuada. “Enfrentar estos procesos siempre tiene algo canónico. Y la verdad es que, de algún modo, me he resistido a sostener ese concepto. Porque, al final, la retrospectiva es como que ya terminaste de hacer obras y no vas a seguir haciendo”, confesó.

Nada más alejado de la realidad de un creador que afronta sus cuatro décadas de carrera con una vigorosa vigencia. “Más bien prefiero llamarlo una antología, porque si bien sumo más de 40 años de trayectoria, estoy también revisitando la obra desde un punto de vista de las grandes inquietudes, los grandes intereses que he tenido a través de todo este tiempo”, explicó Duclos.

Ese es, precisamente, el ejercicio creativo que lo mantiene ocupado por estos días. Una muestra bautizada como “La belleza y la furia“, donde toma varios de sus trabajos más emblemáticos para rearticularlos en una exposición que proyecta nuevas conexiones y significados, y que estará emplazada en Matucana 100 a partir del 12 de agosto.

Como siempre mi trabajo ha estado más bien encajonado, por así decirlo, dentro de los símbolos, de los aspectos simbólicos que buscan descubrir los mitos y todos los grandes temas que son transversales en nuestra sociedad. Me dediqué a trabajar de esa manera”, explicó. “Es decir, buscando, precisamente, estos ejes que se repetían y que estaban dentro de todas las obras. Que podía después separar y, de esa manera, clasificarla en secciones que me permitieran agruparlas”.

Parte de las obras del artista Arturo Duclos que serán parte de la exposición "La belleza y la furia"
Parte de las obras del artista Arturo Duclos que serán parte de la exposición “La belleza y la furia”

En esa línea, explicó que se trata de crear con el mismo sistema de fragmentos: “Pero, ahora, considerando la obra misma como fragmentos. Volver a poner estas imágenes en función, como la idea que creó Aby Warburg con su ‘L’Atlas mnémosyne’. Este atlas que hizo a principios del siglo XX y que terminó el año XXV, si no me equivoco. Esa forma de pensar igualmente establecía esta manera mucho más asincrónica de las imágenes, por un lado. Y por otro, una suerte de interpretación de los grandes mitos culturales de la historia y cómo estos van apareciendo permanentemente. En el caso de mi obra, aparecen también como un recorrido”.

Sin embargo, el autor igualmente reconoce una narrativa que juega con las libertades teóricas del ensayo, en tanto ahonda las estructuras de pensamiento. Otro de los grandes temas recurrentes en el quehacer artístico de Duclos.

“Hay algo que está detrás, un pensamiento, una idea. Pero que, al mismo tiempo, tiene que ver con una experimentación, una investigación, una divagación, que también tiene algo de eso el ensayo. Y esa divagación, de alguna manera, es la forma en la que defino estas grandes historias en cinco ejes que hablan del amor, la política, el deseo, el sexo, la muerte y los sistemas de creencias“, transparentó.

Esto, explicitando que “más que establecer una suerte de trabajo literal en torno a la interpretación de las imágenes, lo que está en juego es, precisamente, esos descansos que se producen en las lecturas. No es que uno va a entrar en una sala y decir ‘oye, aquí está la muerte y nada más’, sino que está igualmente en otras donde predominan ciertos ejes”.

Parte de las obras del artista Arturo Duclos que serán parte de la exposición "La belleza y la furia"
Parte de las obras del artista Arturo Duclos que serán parte de la exposición “La belleza y la furia”

La política del arte

A lo largo de estos años, Duclos se ha dedicado a vincular el arte con la historia social, política y emocional de nuestro país. “Lo emocional también tiene que ver con las formas de ver el mundo. Por ejemplo, a través de los sistemas de creencias“, señaló sobre la importancia de relevar, a través de sus obras, una dimensión como esta última.

Los sistemas de creencias son súper emocionales. Hoy, la gente adhiere a eso y con fanatismo, si pensamos en ciertas facciones del cristianismo que son más a ultranza, o del Islam, donde también se comprometen emocionalmente y pueden poner bombas, como pasó hace poco en el Reino Unido hace unos días atrás, con alguien que se metió en un avión amenazando y gritando ‘¡Allahu akbar!'”, ejemplificó.

“No solamente el amor es emocional. La religión también lo es, incluso la muerte. Si observamos, la emoción es algo transversal, incluso está en el deseo. La política, que parece ser súper racional, es muy emocional. Imagínate, hasta vemos a nuestros congresistas agarrándose a combos”, dijo entre risas.

Todo, en una reflexión que, por supuesto, tiene una bajada que se refleja en las piezas que conforman la muestra. “Me interesa cómo las obras también responden a todos estos sistemas. Porque al final todos venimos, de alguna manera, datados o formateados. Si vas a un colegio católico ya te moldean de una manera”, explicó.

Parte de las obras del artista Arturo Duclos que serán parte de la exposición "La belleza y la furia"
Parte de las obras del artista Arturo Duclos que serán parte de la exposición “La belleza y la furia”

“Leemos desde un sesgo, un formato. Porque finalmente eso es lo que nos condiciona como personas y como sistema, donde adherimos, por ejemplo, a ciertos prejuicios culturales, nacionalistas, raciales, etc. Si nos criamos en una familia xenófoba, vamos a odiar a los extranjeros; si lo hacemos en una hiper religiosa, también vamos a tener prejuicios religiosos. Todos esos sesgos son los que me interesan porque son las formas de ver el mundo“, afirmó.

Y, en esto, “lo que el arte tiene que hacer es precisamente abrir esas formas de ver para crear otras maneras de ser y ver en el mundo que no son literales, sino que imaginarias; en el sentido de cómo va abriendo imaginarios en las personas”.

Una exploración que igualmente le ha significado ser blanco del ataque de ciertos grupos, especialmente de ultraderecha. Por ejemplo, con las críticas sostenidas por el Partido Republicano en contra de su exposición “Una vida”, montada en Lo Matta Cultural a mediados del 2024.

“Es un fenómeno bastante global, porque ya he visto que pasa en España, en Argentina, en Ecuador, donde acaban de cerrar el Ministerio de la Cultura y fusionarlo con el de Educación. En el fondo, son arremetidas neoreaccionarias que están surgiendo por todos lados. Eso se debe también, en parte, a una suerte de abandono que ha habido sistemático del proyecto de la Ilustración, y cómo hoy las grandes tecnologías, sobre todo los sistemas de comunicación en un sector, han cambiado también nuestra forma de percibir el mundo”, sentenció Duclos sobre esta arremetida conservadora en contra del arte visual, y que este año también afectó a la artista Jeanet Toro.

En ese sentido, explicó que define el momento actual como “neorreaccionario” porque “lo habíamos visto en otros ámbitos, pero hoy se han acrecentado muchas de estas formas que tienen que ver con estos ‘libertarios’. Que son los que promueven, finalmente, sistemas políticos basados en creencias. Ahí volvemos al tema de la emocionalidad. Y, sin dudas, lo que prima aquí son los sistemas de poder económico que están disfrazados de un sistema de creencias”.

Segunda exposición del artista Arturo Duclos, bautizada como "Las isla de los muertos", en la galería Ojo de buey, Santiago, 1989
Segunda exposición del artista Arturo Duclos, bautizada como “Las isla de los muertos”, en la galería Ojo de buey, Santiago, 1989 (vía Facebook)

“Lógicamente, el arte es un blanco súper bueno para ellos porque es una forma de denostar todo esto que tenía que ver con ese proyecto de la Ilustración, y ni siquiera saben que lo están haciendo. Hay mucha gente que es tan ignorante que ni siquiera entiende cómo se formó todo esto. Y entonces, toda esa arremetida termina siendo parte, primero, de la ignorancia de estas mismas personas. Y por otro lado, también el dejar pasar de muchos otros, de comprarse esto como una posverdad“, añadió.

En eso, destacó lo sucedido con las primeras declaraciones de Evelyn Matthei respecto a una posible denuncia en contra de la campaña realizada en su contra con herramientas de inteligencia artificial. “Me pareció genial lo que pasó con la Matthei y esta querella contra Kast y sus seguidores. Creo que todavía estamos en vías de corregir esto. Todos los sistemas democráticos se han forjado en base a otros sistemas de creencias que tienen que ver con las confianzas, con cierta ética. Y esos son los límites que hoy sobrepasan estos neorrepublicanos y neolibertarios. Que, finalmente, son xenófobos, supremacistas blancos. Son muchas de las cosas que durante años se buscaron apartar y dejar de lado para poder crecer como sociedad“.

“Hoy volvemos a las mismas polarizaciones que teníamos hace 50 o 60 años atrás. Es un receso conservador a ultranza que no solamente está atentando contra el arte, sino que también contra la opinión pública de la ciudadanía. Porque la condicionan y la redirigen hacia estos formatos beligerantes que ellos quieren que pasen en todos lados, porque es lo que más les conviene. Mientras más caos generan, es mejor para ellos. Porque siempre salen como una especie de salvadores. Es muy interesante lo que dijo Matthei, sobre cómo Kast y sus seguidores en este momento ponían en peligro la democracia. Y es cierto, la ponen en peligro”, analizó Duclos.

Realidad que, para el artista, también se ha manifestado en los gobiernos de otras figuras de la región, como Jair Bolsonaro o Javier Milei: “Y las vemos en Bukele, que tanto lo admiran. Parecen parte de estas películas distópicas donde vemos sistemas carcelarios, de represión y de creencias que son casi como de la Edad Media”.

El Partido Social Cristiano (PSC) realiza encuentro nacional con la proclamación de José Antonio Kast como su candidato presidencial.
El Partido Social Cristiano (PSC) realiza encuentro nacional con la proclamación de José Antonio Kast como su candidato presidencial. Foto: Javier Salvo/Aton Chile

Por eso es que recalcó la relevancia de no desvincular el valor político y reflexivo que subyace al arte. “En todo este proceso, lo que ha ocurrido en los últimos 20 o 30 años es que el arte igualmente se ha ido blanqueando, en el sentido de que hoy vemos que muchos rehúyen de esta función política del arte. Pero, al mismo tiempo, los mismos artistas rehúyen de esta responsabilidad que el arte tiene en su propia política. Porque aquí no se trata de que yo esté promoviendo ideologías. No estoy promoviendo el fascismo, el comunismo ni ningún extremo. Lo que yo promuevo es, precisamente, la libertad que nosotros como artistas tenemos para poder plantearnos preguntas y ser críticos con un sistema”.

Jacques Rancière, un filósofo que me gusta muchísimo y que ha hablado de estos temas, hacía un paralelo entre el arte y decía que su trabajo consiste siempre en ampliar lo que nosotros conocemos como los límites del arte. Y que en el caso de la política ocurre exactamente lo mismo. La política siempre está corriendo sus límites para hacernos ver cómo es dentro y fuera de ellos. Y esto que estamos hablando, a propósito de los neoreaccionarios, tiene que ver exactamente con lo mismo”, explicó.

Así, Duclos clarificó que: “Aquí, la gran discusión es más bien entender cómo se pueden crear sistemas que sean democráticos pero que, al mismo tiempo, también trabajen no desde esta visión binaria, sino desde una complementaria. Ese es el gran desafío para el mundo político. Nosotros como artistas no podemos dar lecciones sobre eso porque yo ni siquiera soy cientista político. Pero uno, desde afuera, puede establecer ciertas lecturas, y es eso lo que ocurre con lo que hago en mi trabajo“.

“Cómo esas lecturas no solamente tocan este corazón de los neoreaccionarios en términos de rechazo, sino también cómo, cuando son hechas desde el arte, tocan también a otro tipo de personas. Esas formas de pensar, de ver y de ser en el mundo que nos plantea el arte, quizás son los únicos elementos que hoy nos pueden movilizar todavía emocionalmente a visibilizar otras posibilidades de ser. Y eso efectivamente no lo está haciendo la política”, concluyó.





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