Diputado Mulet y eventual desafuero de senador Calisto: "Después de la guerra todos somos generales"

El parlamentario se refirió a la decisión que tomó su partido de llevar como candidato a Miguel Ángel Calisto, actualmente investigado por la justicia. "Siempre las cosas se pueden hacer mejor, en eso uno tendrá que asumir responsabilidad", agregó.

El parlamentario se refirió a la decisión que tomó su partido de llevar como candidato a Miguel Ángel Calisto, actualmente investigado por la justicia. "Siempre las cosas se pueden hacer mejor, en eso uno tendrá que asumir responsabilidad", agregó.

El diputado de la Federación Regionalista Verde Social (FRVS) y presidente de la Comisión de Constitución de la Cámara, Jaime Mulet, abordó en conversación con la primera edición de  Radioanálisis la situación del senador Miguel Ángel Calisto, en medio de la investigación penal que pesa en su contra y a la espera de una eventual solicitud de desafuero por parte de la Fiscalía.

Mulet explicó que, de concretarse su desafuero, el escenario político en la Cámara Alta se vería directamente afectado por la estrecha correlación de fuerzas entre oficialismo y oposición. “Creo que eso genera una especie de empate. O sea, mover un senador por un lado a otro genera obviamente un impacto tremendo. El Senado quedaría empatado. Digamos, si es que no es reemplazado, bueno, quedaría igual con un voto menos”, señaló.

En ese sentido, advirtió que esta situación podría aumentar la tensión en la tramitación legislativa, considerando el estrecho margen con que hoy operan las votaciones en la Cámara Alta. El diputado agregó que el efecto político se amplifica debido a la forma en que Calisto se ha integrado a la dinámica legislativa, pues ha votado en línea con la oposición tras haber llegado al Senado como independiente en una lista vinculada a la Federación Regionalista Verde Social.

Consultado por la decisión de haber llevado a Miguel Ángel Calisto en la lista de la Federación Regionalista Verde Social pese a su situación judicial previa, Mulet reconoció que el análisis pudo haber sido distinto con mayor información o perspectiva.

“Después de la guerra todos somos generales. Si usted me pregunta retrospectivamente, claro, uno dice: ‘la relación de los hechos que supusimos era distinta de la que escuchamos’. De manera que eso siempre se puede mejorar”, afirmó. En esa línea, asumió la responsabilidad política por la decisión: “Uno en eso tendrá que asumir nuestra propia responsabilidad y los actos que hacemos”.

Mulet defendió también el proyecto transversal que busca reformar el mecanismo de las acusaciones constitucionales, señalando que el objetivo es elevar los estándares para su presentación y evitar su uso político reiterado.

A su juicio, el sistema ha funcionado, pero con tensiones en su aplicación reciente. “No obstante eso, yo soy partidario de establecer mayores niveles en los requisitos para presentar las acusaciones”, señaló.

Uno de los cambios centrales es el aumento de firmas requeridas para presentar un libelo de 10 a 20 diputados. Sobre ello, explicó el sentido político de la medida. “Eso es necesario porque obliga a tener cierto nivel de consenso previo, no solo de un partido”, afirmó. Además, alertó que hoy pueden surgir acusaciones impulsadas por grupos pequeños que “alimentan la opinión pública… más bien por una lógica populista”.

Diputados sosteniendo el documento con la acusación constitucional contra el exministro Nicolás Grau.
Diputados sosteniendo el documento con la acusación constitucional contra el exministro Nicolás Grau. Foto: ATON.

También defendió la exigencia de una interpelación previa obligatoria para ministros antes de una acusación constitucional: “Si no le fue bien en la interpelación, bueno, seguir con la acusación como última ratio”.

Asimismo, planteó elevar el estándar de aprobación. “Que el quórum sea la mayoría de los diputados en ejercicio… no la mayoría de los presentes”, recalcó.

En esa línea, el diputado Jaime Mulet entregó una reflexión más amplia sobre el funcionamiento del sistema político chileno, apuntando a una creciente mediatización del debate. “La política es hoy día un juego en parte muy mediático, incluso performático”, señaló, y advirtió que muchas decisiones responden más a la exposición pública que a su impacto legislativo.

A su juicio, este fenómeno se explica por el debilitamiento de los partidos políticos y por una tendencia global de polarización. “Es un fenómeno que no obedece necesariamente a un problema en Chile, es bastante complejo y global”, afirmó.

En tanto, llamó a repensar la organización del mundo progresista y disputar el electorado de centro para evitar el avance de fuerzas populistas. “Creo que si seguimos con una sola coalición dentro del mundo progresista… le permitimos espacio a nuevos populismos”, advirtió, y planteó la necesidad de competir en ese espacio político como parte de una estrategia de mayor equilibrio electoral.





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