La rabia contra los gobernantes de las democracias occidentales florece por todos lados y a cada rato. Y da bastante lo mismo si esos líderes son de un partido u otro.
26 años han pasado desde el fin de la dictadura cívico-militar y hasta el día de hoy son cientos de familias las que aún esperan justicia y reparación frente a las violaciones a los Derechos Humanos. Como agravante, y a pesar de los discursos de los gobiernos en pos de lograr hacer justicia, permanecen resabios de la dictadura, como la vigencia del Decreto de Ley de Amnistía o la Justicia Militar, entre otras cosas, que alejan a la sociedad de conocer su verdad y determinar responsabilidades.
El nuevo ministro del Interior tiene una vasta trayectoria al interior de los gobiernos de la Concertación: fue ministro de Ricardo Lagos y subsecretario en el Ministerio de Defensa bajo los gobiernos de Patricio Aylwin y Eduardo Frei Ruiz-Tagle.
El historiador y profesor de nuestra universidad se refirió a la figura de Patricio Aylwin y al legado histórico del exmandatario que falleció el pasado martes a los 97 años de edad. Salazar agregó que “un hombre público debe ser juzgado por el pueblo y por la historia”.
El problema no es la edad del candidato Lagos, sino lo que representa. Y eso es algo que lo diferencia de otros viejos que están en el ruedo político, como el líder del Partido Laborista británico Jeremy Corbyn (65 años) o el pre-candidato estadounidense Bernie Sanders (74 años). Ambos generan un gran entusiasmo entre los jóvenes. Ricardo Lagos, en cambio, sólo parece entusiasmar a una elite poderosa, pero decadente.
Los cuarenta millones aprobados para el documental y la estrategia comunicacional acusada por parte de la oposición, son la nueva disputa política que los enfrenta. Desde La Moneda aseguran que es un “ejercicio de memoria”, mientras que en la ex Alianza cuestionan que se haga en año de elecciones.
Aunque en las filas oficialistas sea un himno casi a la altura de las composiciones clásicas de la Nueva Canción Chilena, lo cierto es que esa música refleja lo alejada que está la clase política de centro-izquierda –y la clase política en general– de lo que está sucediendo en el país… Nuestra centro-izquierda es en realidad una centro-derecha… a la europea, pero igual lo es. Es decir, son viejos-viejos y añejos-añejos.
Las críticas no sólo apuntan a la dictadura cívico-militar y la perpetuación de su modelo ideológico y económico, con la Constitución de 1980 como referente. También al traspaso de empresas públicas a manos de privados durante la llamada transición, calificada como “el verdadero pacto de silencio”.
La escritora ejemplificó su planteamiento en la figura de Agustín Edwards, a propósito de la reedición del libro “Cara y Sello de una dinastía”, sobre la familia del propietario de El Mercurio.
El ex parlamentario y abogado DC, Eduardo Saffirio, se refirió al cambio del panorama político luego del cambio de directiva en su partido y la elección en el Partido Socialista. “Hay una crisis enorme al interior de los partidos políticos que viene de años y los dirigentes no se dan cuenta de eso”, señaló.
En la crisis política previa al 11 de septiembre del 73 muchos descartaban que los militares pudieran proponerse un Golpe de Estado. A pesar de todos los cuartelazos históricos, existía en el propio Allende y la dirigencia política la idea de que nuestro sistema institucional era sólido y que los uniformados no violarían su compromiso […]
“Los aportes son reservados para la ciudadanía, pero no para quienes los reciben”, denunció el parlamentario por Magallanes en Radio Universidad de Chile. Recalcó además que los aportes reservados y sus compromisos envuelven a candidatos de todos sectores: “La relación entre el dinero y la política es transversal a todos los sectores”.
La discusión sobre la eventual fusión del Partido Socialista y el Partido por la Democracia no es oficial, sin embargo está presente al menos desde el PPD, donde creen que electoralmente se obtendrían importantes réditos.
En el PS existen al menos dos motivos para mostrar mayoritariamente una negativa, mientras que analistas creen que se trata de una movida que ordenaría el mapa político.
El acuerdo alcanzado por los senadores de la ex Concertación y la Alianza sigue generando reacciones. Son los propios miembros de la Nueva Mayoría los que se sienten marginados de la negociación por Reforma Tributaria y manifiestan sus suspicacias por la llamada “reactivación de la política de los consensos”.
Progresistas y autonomistas se reunieron por primera vez a debatir sobre cómo dejar atrás la transición de la cual la ex Concertación se intenta desmarcar con proyectos que no cambian el modelo. Las nuevas fuerzas políticas buscan posicionar discursos al interior del Congreso, mirando con entusiasmo el avance del movimiento social que presiona desde la calle.
Luego de cuatro años como opositores, la Concertación vuelve al Gobierno, ahora como Nueva Mayoría. Algunos de sus líderes quedaron en el camino como es el caso de Camilo Escalona, referente del Partido Socialista, lo que ejemplifica un recambio político. Parlamentarios concertacionistas se refieren a su figura y también a lo que consideran una necesaria autocrítica.
A sólo días de finalizar su período presidencial, el actual mandatario realizó una gira nacional para dar cuenta de las cifras, hitos y gestión durante su gobierno. Cuestión loable, pero no muy distinta a lo que hace cualquier administración cuando está en el poder. Lo anterior contrasta con su promesa de campaña donde “la nueva […]