Aunque diversas voces están de acuerdo con avanzar al monto propuesto por la CUT al fin del actual gobierno, piden primero poner énfasis en la correcta implementación del nuevo sueldo mínimo que entrará en vigencia en julio próximo.
La reactivación del diálogo con los movimientos sociales, salario mínimo de $630 mil pesos y la implementación de la negociación ramal son las demandas prioritarias que definió el mundo del trabajo este 1 de mayo.
En el marco de la conmemoración del 1 de mayo, la titular del Trabajo acuso recibo de la demanda de la CUT. Así, afirmó que el Gobierno acogerá la propuesta y la abordará “de forma tripartita”.
Diversos gremios y agrupaciones se plegarán a la movilización liderará por la CUT en una nueva conmemoración del Día del Trabajador. Aumento del salario mínimo y asegurar las negociaciones ramales, son parte de las demandas para este 1 de mayo.
La vicepresidenta de la Mujer de la CUT y dirigenta nacional de la Fenats, Karen Palma, también relevó la importancia del salario mínimo de $630 mil pesos. Además, indicó que el Sistema Nacional de Cuidados “sigue siendo una primera necesidad”.
La Federación Nacional de Trabajadores de Farmacias tomaron contacto con la ministra del Trabajo, Jeanette Jara, y el director del Trabajo, Pablo Zenteno Muñoz, para fiscalizar desde el lunes próximo a estos establecimientos.
El secretario de la CUT abogó por una política salarial que supere la línea de la pobreza, alcanzando los $630 mil, con carácter vital para cubrir las necesidades básicas de la población. Además, alertó abusos en la aplicación de la Ley de 40 Horas.
El presidente de la multisindical, David Acuña, además respondió a los dichos de la ministra Jara sobre una falta de presencia del movimiento social. De acuerdo al diritente, las organizaciones sí han estado, “lo que pasa es que se les invisibiliza”.
El presidente del Colegio de Profesores, Mario Aguilar, destacó la amplia presencia de docentes en las calles. Mientras, desde la ANEF, José Pérez, expresó sus deseos de que este hito acelere la instalación de una mesa de diálogo con el Gobierno.
Diversas organizaciones sociales del mundo del trabajo se desplegaron en distintos puntos del país para visibilizar las demandas gremialistas y emplazar al Gobierno, tanto como al Congreso Nacional, por las reformas pendientes del Ejecutivo.
En el marco de la paralización convocada por la CUT, las asociaciones de trabajadores públicos de la Secretaría General de Gobierno y de la Presidencia de la República acusaron a las autoridades de Gobierno de “inexpertos” y “soberbios”.
“Entendemos que hay una derecha que no deja avanzar nada, un empresariado cada vez más empoderado, pero no queremos un Estado débil, sino uno fuerte”, afirmó el presidente de la CUT, quien volvió a reiterar el llamado a manifestarse este jueves.
El dirigente explicó que la paralización convocada para el próximo 11 de abril responde a un descontento tanto con el Ejecutivo, como con el parlamento y el mundo empresarial. “Lamentablemente no nos está dejando avanzar”, acusó.
El presidente de la organización, David Acuña, responsabilizó a Carabineros por las agresiones que sufrió en el contexto del anuncio de paro nacional para este 11 de abril. “El gobierno no dialoga con el mundo social”, precisó.
El secretario general de la Central Unitaria de Trabajadoras y Trabajadores, Eric Campos, valoró la instancia de reflexión junto a sus pares argentinos y reiteró el llamado a paro convocado para el 11 de abril contra “la derecha obstruccionista”.
Desde la colectividad aseguraron que la paralización busca denunciar “que la derecha y los empresarios están jugando a obstruir las reformas que benefician al pueblo”. “Un caso emblemático de eso, es la reforma previsional”, enfatizó Eric Campos.
El secretario general de la multisindical, Eric Campos, cuestionó a La Moneda de no cumplir con sus compromisos con la ciudadanía. Por lo que llamó “a hacer una autocrítica sobre su relación con el movimiento social”.