Atacar Irán requeriría combinar los medios de la Fuerza Aérea y los de la Armada, como en el ataque de junio de 2025 contra las infraestructuras nucleares. El inicio de la ofensiva podría ser competencia de la USAF con sus bombarderos furtivos B2.
El exembajador de Chile en Medio Oriente cuestionó la Junta de Paz impulsada por Donald Trump y advirtió que la iniciativa margina a la ONU, profundiza la crisis humanitaria en Gaza y busca normalizar la ocupación sin resolver el conflicto palestino.
La República Islámica enfrenta protestas masivas y represión brutal, mientras la tensión con Israel y Estados Unidos escala. Movimientos militares, amenazas cruzadas y una región sin amortiguadores acercan el escenario a un conflicto bélico.
Irán enfrenta una crisis en dos frentes: una economía asfixiada por sanciones y una calle que ya no pide reformas, sino cambios de fondo. Con la Guardia Revolucionaria bajo presión y amenazas externas, el régimen entra en una fase decisiva.
El ataque saudí a cargamentos emiratíes en Yemen confirma la ruptura de alianzas clave y revela una Guerra Fría en Medio Oriente. Tres ejes regionales compiten por rutas en el Mar Rojo, con riesgo real de una guerra regional que derive en uno global.
La sexta reunión en menos de un año entre ambos líderes busca destrabar el frágil alto el fuego en la Franja, pero la agenda está marcada por dos amenazas mayores para Israel: las crecientes tensiones con Turquía y la capacidad nuclear de Irán.
Dos meses después del acuerdo inicial, la Franja sigue sumida en la devastación y la crisis humanitaria extrema. Al mismo tiempo, la política israelí apunta a la anexión de Cisjordania y a una posible confrontación regional.
La población civil palestina enfrenta un invierno devastador con hambre, hipotermia y un sistema sanitario destruido, en medio de lo que organizaciones internacionales califican de acciones genocidas.
Mientras se reanudan las negociaciones por la reconstrucción del enclave y el desarme del grupo, la violencia se recrudece en Cisjordania. Las posiciones sobre el control de la Franja siguen irreconciliables, ensombreciendo la frágil tregua.
Tras más de dos años de hostilidades, los 20 rehenes cautivos por Hamás retornaron a sus hogares, al tiempo que Israel liberó a cerca de 2 mil prisioneros. Un hito del plan de pacificación de Trump, pero que no borra las heridas de Medio Oriente.
Tras dos años de ofensiva y de varios intentos de negociaciones sin éxito, ambas partes aprobaron un plan que incluye cese al fuego, liberación de rehenes y la entrada de ayuda humanitaria al enclave palestino bajo supervisión extranjera.
Los países firmaron un pacto de defensa mutua que incluye el paraguas nuclear de Islamabad para proteger el reino saudí, reconfigurando la paz y la seguridad de Medio Oriente y reavivando la idea de una “OTAN árabe o islámica”.
El primer ministro israelí negó que existiera una crisis alimenticia en la Franja, aun cuando hasta Trump reconoció que “hay muchos niños con hambre”. Mientras, por primera vez ONGs de Israel calificaron la ofensiva en el enclave como un “genocidio”.
Las cifras, reflejadas en las madres que ven morir a sus hijos por desnutrición, superan cualquier umbral de humanidad. Al mismo tiempo, las Fuerzas de Defensa de Israel amplían sus operaciones militares en el centro del enclave palestino.
La ofensiva israelí responde a la escalada de violencia entre comunidades en Sweida, donde milicias enfrentadas han dejado cientos de muertos. Tel Aviv actúa en defensa de una minoría aliada, mientras Damasco denuncia una violación a su soberanía.
En medio de intensos ataques a Gaza, los líderes de Estados Unidos e Israel defendieron el desplazamientos de la población palestina durante su encuentro en Washington. Organizaciones humanitarias denuncian hambruna y ataques a civiles en la Franja.
La respuesta del movimiento islamista a la propuesta patrocinada por EE.UU. se produjo pocos días antes de que el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, viaje a reunirse con el presidente estadounidense, Donald Trump.