Según el analista político, el Mandatario ha postergado la decisión porque aún pondera los costos de apoyar a una figura emblemática de la oposición, en medio de presiones internas de sectores de su propio bloque.
El Jefe de Estado recibió a la exmandataria en el marco de las crecientes tensiones políticas en torno a la candidatura de la socialista a la Secretaría General de las Naciones Unidas, la que cuenta con el respaldo de México y Brasil.
Diputados de la colectividad argumentan que dicha determinación fue tomada de manera unilateral, sin consultar ni coordinar con la administración entrante, lo que —a su juicio— afecta la continuidad y coherencia de la política exterior chilena.
El presidente electo dijo que intentará conversar con los mandatarios en el cambio de mando para conocer los antecedentes del apoyo, y advirtió que múltiples candidaturas latinoamericanas podrían debilitar la opción regional.
Ante el Cuerpo Diplomático en Chile, el Presidente defendió la candidatura a la Secretaría General de la ONU como apuesta por el diálogo y el multilateralismo. Cancillería lanzó la web oficial con los ejes de la campaña.
El ministro del Interior destacó el respaldo de potencias regionales como México y Brasil a la expresidenta, asegurando que su prestigio internacional otorga al país una oportunidad histórica.
La trayectoria en derechos humanos, su experiencia ya en Naciones Unidas y su capacidad de diálogo en un escenario global tenso son parte de los argumentos que académicos en Europa y América Latina valoran de la expresidenta.
En medio de la ofensiva política de las derechas por su candidatura, la expresidenta prepara un viaje a Nueva York para participar en la Comisión de la Condición de la Mujer, reactivando su agenda en plena carrera por la Secretaría General.
Candidaturas de América Latina se suman a la presentada por El Líbano como cartas para liderar el principal organismo multilateral.
Cuestionamientos por “improvisación” y llamados a priorizar la agenda interna marcaron la reacción del sector a la postulación, mientras el Gobierno defiende la postulación y pide mirar la política exterior más allá de la pelea doméstica.
El presidente del Partido de la Gente se refirió a la oficialización de la postulación de la exmandataria al cargo de secretaria general de Naciones Unidas y recalcó que, a juicio de su colectividad, no es un tema prioritario para el país.
Distintas miradas de expertos coinciden en que el anuncio no es un gesto testimonial, sino un respaldo que responde a una trayectoria personal sólida, a una política exterior de Estado y, también, a una señal regional.
El indicador creció 1,7% en diciembre y permitió cerrar 2025 con una expansión de 2,3%, aunque el promedio del período presidencial se ubicó entre los más bajos desde 1990, sólo por arriba del segundo mandato de Michelle Bachelet.
Según el investigador del IES, el presidente electo envía señales de moderación a través de encuentros con líderes como Lula y Bukele, lo que apunta a hegemonizar a la derecha y consolidar una dirección menos activista.
El parlamentario cuestionó al presidente electo por “postergar una decisión” en la materia y lo calificó como una “falta de respeto” con la expresidenta. Sobre un eventual rechazo a la candidatura, aseguró que “sería ir contra Chile”.
La postulación de la exmandataria al cargo de Secretaria General de Naciones Unidas generó reacciones contrapuestas en el mundo político, desde llamados a asumirla como una política de Estado hasta cuestionamientos severos desde la derecha.
Las declaraciones del presidente electo se dieron en el marco de la conmemoración de los dos años del megaincendio que afectó a Viña del Mar. “Chile está viviendo una emergencia, y la emergencia está en Chile”, sentenció.