A 13 días del inicio de las hostilidades entre Estados Unidos, Israel e Irán, los enfrentamientos bélicos se han transformado en un conflicto regional: miles de ataques, millones de desplazados y un fuerte impacto en el petróleo y la economía global.
El presidente de EE.UU. afirma que la guerra con Irán está cerca de terminar, pero los ataques continúan y el estrecho de Ormuz sigue paralizado. Entre amenazas, ataques y presión sobre el petróleo, el futuro del conflicto sigue siendo incierto.
La escalada del conflicto comercial y bélico en Medio Oriente presiona el valor del billete verde, en medio de una creciente aversión al riesgo global. En Chile, la divisa estadounidense anotó su valor más alto en tres meses.
Especialistas advierten que la muerte del líder supremo iraní, el ayatolá Alí Jameneí, no garantiza el colapso de la República Islámica. Además, alertan sobre una crisis económica global por el control del petróleo y el Estrecho de Ormuz.
Estados Unidos endureció su presión sobre Cuba con un cerco energético que profundiza la crisis. Washington lo justifica como vía para un cambio político, pero aumentan las críticas por su impacto humanitario.
La suspensión del combustible para aerolíneas en Cuba se suma a una severa crisis energética, en medio del endurecimiento del bloqueo de Estados Unidos. En tanto, Rusia y México exploran mecanismos de ayuda para la isla.
La ex gobernadora y constituyente de 1999 analizó la salida de Nicolás Maduro, la crisis del chavismo y la intervención de EE.UU. “No me gusta que ningún país venga a subyugarnos, ni Cuba, ni Estados Unidos, ni China, ni Rusia”, afirmó Muñoz.
La estatal alcanzó los US$848 millones, un 108% más en comparación con los US$408 millones obtenidos en 2024. De esta manera, en el período comprendido entre 2021 y 2025, la empresa generó utilidades por US$2.537 millones.
La mandataria designada mostró la intención de Caracas de incrementar la producción y exportación de gas y agregó que, como en el caso del petróleo, “Venezuela también puede ser una potencia gasífera”,
El doctor en Estudios Americanos sostuvo que muchas decisiones de la administración de Donald Trump —entre ellas la intervención en Venezuela— buscan resultados políticos internos más que la estabilidad de América Latina.
Más allá de la retórica sobre seguridad nacional, la presión de la Casa Blanca por controlar la isla danesa responde a una estrategia para asegurar minerales críticos, rutas comerciales del Ártico y contrarrestar la influencia china y europea.
Detrás del discurso de seguridad y liderazgo global, el presidente de EEUU apuesta por una guerra silenciosa: controlar el mercado energético para condicionar a Rusia, China y la OPEP, y fortalecer su posición política interna, pero a un alto riesgo.
El mandatario norteamericano además aseguró que le “suena bien” una operación en Colombia, afirmó que Cuba “está a punto de caer” e instó a México a “ponerse las pilas”.
Detrás de la presión de Washington contra Caracas no solo está la lucha contra el narcotráfico, sino también una contienda entre la Casa Blanca y las grandes empresas energéticas que ven como riesgosa una intervención en Venezuela.
La fiscal general estadounidense, Pam Bondi, aseguró el jueves que el buque cisterna incautado fue utilizado durante años por Venezuela e Irán para transportar crudo a pesar de las sanciones internacionales en su contra.
Fernando Estenssoro y Gilberto Aranda analizaron la crisis. Señalan que EE.UU. busca recursos y hegemonía, y lamentaron la debilidad y el silencio de la comunidad internacional.
La cancelación de la cumbre con el presidente de Rusia, Vladimir Putin, y las duras medidas contra el sector energético ruso marcan un giro en la estrategia del republicano, en un escenario donde los combates continúan y la diplomacia parece agotada.