Pekín es uno de los actores más relevantes y menos visibles de la crisis en Medio Oriente. Pero si la guerra escala y se cierran rutas como Ormuz y Bab el-Mandeb, al gigante asiático podría no quedarle palancas para evitar una crisis global.
La guerra entre Estados Unidos e Irán escala en el estrecho y amenaza con extenderse a Bab el-Mandeb, abriendo un escenario de mayor presión sobre el petróleo, el comercio marítimo, la inflación y la estabilidad económica global.
La ruptura del alto el fuego entre Estados Unidos e Irán abre una etapa más peligrosa de la guerra. Ormuz, Yemen y Líbano amenazan con expandir el conflicto y trasladarlo a los mercados, la energía y la estabilidad global.
EE.UU. busca imponer condiciones por la fuerza, pero enfrenta un dilema: evitar el control iraní sobre el estrecho de Ormuz sin que eso derive en una escalada difícil de contener, sin abrir otra guerra larga y sin desestabilizar el petróleo mundial.
El barril de petróleo West Texas Intermediate (WTI), de referencia para EEUU, subía un 6,5%, hasta 75,05 dólares, también en máximos desde el pasado 22 de junio, tras haber llegado a estar a punto de bajar de 67 dólares hace menos de una semana.
El titular de Hacienda defendió las medidas adoptadas por el Ejecutivo y aseguró que el Gobierno ha realizado “todo el esfuerzo posible” en materia fiscal para contener el alza.
Rusia intensifica ataques masivos mientras Ucrania golpea su economía energética. El conflicto se redefine más allá del frente, con desgaste asimétrico, presión interna en ambos países y un equilibrio cada vez más frágil que amenaza con romperse.
La reapertura del estrecho de Ormuz redujo la presión sobre el precio del petróleo y mejoró las expectativas económicas. No obstante, especialistas advierten que el escenario sigue sujeto a riesgos geopolíticos.
El oriente de Cuba se vio afectado este jueves por un apagón masivo, en un contexto de profunda crisis energética en la isla, sometida a un bloqueo de combustible por parte de Estados Unidos.
Las partes de este conflicto están a horas de un posible consenso que podría poner fin a dos meses de hostilidades. Mientras avanzan las negociaciones, el precio del petróleo cae, pese a que la tensión militar en el Golfo Pérsico sigue activa.
La medida contempla una reducción en las tarifas, la cual regirá a partir del jueves 7 de mayo. La Empresa Nacional del Petróleo comunicará este miércoles el detalle exacto de las variaciones en los valores de las gasolinas para el público.
El precio del petróleo ha subido considerablemente desde el bloqueo del estrecho de Ormuz. Y, según algunos analistas, la subida podría continuar hasta alcanzar los 250 dólares por barril.
El conflicto entre Irán, Israel y EE.UU. acelera el quiebre del orden en Medio Oriente, expone la fragilidad del comercio energético global y redefine alianzas, dando paso a un escenario multipolar marcado por la inestabilidad.
Mientras se esperan negociaciones para mañana en Pakistán, el analista internacional aseguró que Washington tuvo “un error de cálculo” al iniciar el conflicto y que está perdiendo más en términos de capital político.
La Confederación de Dueños de Camiones advirtió que el alza del diésel ha dejado a miles de transportistas sin poder operar y exigió ajustar las tarifas al aumento de costos, como consecuencia de la falta de acuerdos con empresas y gremios.
Los mercados globales suben apostando por una tregua en Medio Oriente, pero ignoran un riesgo crítico: el bloqueo del helio podría frenar la producción de chips y desestabilizar la economía impulsada por la inteligencia artificial.
El especialista sostuvo que el actual modelo de desarrollo omite los impactos ambientales en sus cálculos económicos, lo que distorsiona la evaluación del crecimiento y dificulta una planificación sostenible.