El analista internacional sostuvo que el pacto prioriza condiciones iraníes y deja a Estados Unidos con escaso margen político y estratégico. Así, destacó que la potencia norteamericana ha sufrido el deterioro de sus aliados tradicionales.
Las autoridades iraníes advirtieron que el paso marítimo ha cambiado su estatus de forma permanente tras la ofensiva de Estados Unidos e Israel, y que ningún país podrá transitarlo sin permiso de Teherán.
El presidente de Estados Unidos amenazó con intensificar la ofensiva tras el ataque al puente B1 de Karaj, mientras Teherán denuncia el «colapso moral» de Washington y confirma que las víctimas fatales ya superan las 2.000 personas en este 2026.
La Guardia Revolucionaria informó el fallecimiento de Alireza Tangsiri tras un ataque, en un escenario marcado por la escalada del conflicto y las negociaciones internacionales en curso.
Las hostilidades entre Irán, Estados Unidos e Israel han redefinido el conflicto moderno: miles de ataques, crisis energética global y un costo humano creciente. Este artículo repasa los principales datos para evaluar los alcances de este conflicto.
El canciller Abbas Araqchi afirmó que no existe diálogo formal con Washington, pese a contactos indirectos, y descartó un alto el fuego inmediato, en medio de la tensión por el estrecho de Ormuz y nuevas advertencias de Donald Trump.
La medida, condicionada al éxito de las negociaciones en curso, reduce la tensión en Medio Oriente y provoca una fuerte caída del precio del petróleo, que retrocede tras semanas de escalada.
«Hace unos momentos parte de nuestra radiotelevisión ha sido atacada por el enemigo estadounidense y los sionistas», explicó una locutora de la propia cadena durante la retransmisión.
La ofensiva constituyó la respuesta de Teherán a la operación militar conjunta que Washington y Tel Aviv iniciaron durante la mañana de este sábado.
El gobierno iraní denunció que la ofensiva viola el derecho internacional y decretó el cierre del espacio aéreo tras las explosiones registradas en varias ciudades. Washington declaró que la operación busca «eliminar amenazas inminentes».
Washington y Teherán hablan de avances en Ginebra, pero el despliegue militar más grande en décadas y evacuaciones masivas anticipan un posible choque. La ventana diplomática de está noche podría ser la última oportunidad para evitar hostilidades.
El presidente de EE.UU. dijo esperar evitar el uso de la fuerza contra Irán y seguir dialogando sobre un acuerdo nuclear. Mientras Washington refuerza su presencia militar, Teherán advirtió que atacará bases y buques estadounidenses si hay agresión.
Mohammad Akbarzadeh, un alto responsable de las fuerzas navales de los Guardianes de la Revolución, amenazó con bloquear el estrecho de Ormuz, un punto clave de paso del transporte de gas licuado y petróleo procedentes del Golfo.
Tras amenazas cruzadas, el mandatario estadounidense asegura que su postura disuasoria evitó ejecuciones masivas de manifestantes, aunque no descarta el diálogo.
Las protestas comenzaron el 27 de diciembre en el Gran Bazar de Teherán en relación con el desplome de la moneda nacional, el rial, pero han derivado en movilizaciones generalizadas contra la clase política en las principales ciudades del país.
Irán enfrenta una crisis en dos frentes: una economía asfixiada por sanciones y una calle que ya no pide reformas, sino cambios de fondo. Con la Guardia Revolucionaria bajo presión y amenazas externas, el régimen entra en una fase decisiva.
Mientras aún no hay confirmaciones oficiales de ningún lado, esto es lo que se sabe sobre la supuesta tregua entre Irán e Israel. En paralelo, siguen los bombardeos en Teherán, Irán.