El representante ucraniano y asesor presidencial de Volodímir Zelenski aseguró que “los resultados que Ucrania necesita aún no se han logrado” y sólo se alcanzó una solución para los corredores humanitarios que permitan evacuar a la población.
Mientras continúan los anuncios de sanciones de Occidente en su contra por la “operación militar especial” que lleva a cabo en Ucrania, Moscú celebraba este jueves en la ciudad bielorrusa de Belovézhskaya Puscha la segunda ronda de negociaciones con Kiev. Por su parte, el presidente francés, Emmanuel Macron, mantenía sendas entrevistas con Vladimir Putin y Volodimir Zelenski, continuando con su personal intento por reconducir el conflicto hacia los cauces diplomáticos.
Las delegaciones de Rusia y Ucrania se reúnen este jueves en Bielorrusia para celebrar una segunda ronda de conversaciones, después de que un asesor presidencial ucraniano confirmara que sus representantes estaban de camino y el ministro de Asuntos Exteriores ruso, Serguéi Lavrov, asegurara que “las conversaciones tendrán lugar”, sólo horas después de la caída de Jersón en manos del ejército de Vladimir Putin.
El presidente de Rusia dijo este jueves a su homólogo francés que su ofensiva sobre Ucrania avanza según el plan ruso y advirtió un aumento de la intervención militar si Ucrania no acepta las condiciones impuestas por el gobierno ruso.
El analista sostuvo que la invasión rusa a Ucrania se debe a una agresión sistemática hacia la población ruso parlante con una guerra que comenzó en 2014 contra la región del Donbás y que tiene hasta ahora un saldo de 15 mil muertos. A eso se agrega la exacerbación de figuras que formaron parte del régimen nazi que en la última década han sido expuestos como héroes en la sociedad ucraniana.
Así de terrible, pero nadie, hasta ahora, se había atrevido a describir con tan cruda franqueza el temor que el planeta lleva en su subconsciente desde que hace 75 años dos ciudades japonesas fueran arrasadas por sendas bombas atómicas estadounidenses. Fue el ministro de Exteriores ruso, Sergei Lavrov, quien sostuvo este miércoles que “Joe Biden sabe que no hay alternativa a las sanciones, sino la guerra mundial. Y la Tercera Guerra Mundial sería una guerra nuclear devastadora”, subrayó con tono sombrío Lavrov al canal de televisión catarí Al Jazeera.
Luego que un satélite-espía estadounidense diera cuenta de que un enorme convoy militar ruso se dirige hacia la capital de Ucrania, los países de Occidente han acelerado la puesta en marcha de su gigantesco arsenal de mecanismos financieros, de influencia política internacional y de manipulación mediático-ideológica -amén de ayuda en pertrechos militares a Kiev- para lograr lo que consideran es la más efectiva forma de castigar a Rusia por su invasión al país vecino. Dicha columna armada estaría compuesta, según Washington, por vehículos blindados, de transporte de tropas y artillería pesada, extendiéndose por más de 60 kilómetros. Se estima que Rusia prepara una fuerte ofensiva cuando se cumple casi una semana del comienzo de la acción bélica y el Estado Mayor del ejército ucraniano señaló en Facebook que su objetivo es rodear y tomar control de Kiev y otras grandes ciudades.
Volodimir Zelenesky indicó que se deben iniciar las conversaciones mientras la parte rusa esté dispuesta a las conversaciones. El jefe de Estado llamó a los países occidentales a dar garantías de seguridad para su país si no quieren el ingreso de Kiev a la OTAN como reclama Rusia.
Asimismo, durante las últimas horas se confirmó que la Corte Internacional de Justicia (CIJ) celebrará audiencias los próximos 7 y 8 de marzo para escuchar la demanda interpuesta por Ucrania contra Rusia por violaciones a los DD.HH.
Rusia dirige un enorme convoy militar hacia Kiev de más de 60 kilómetros de vehículos y artillería. Se teme que Moscú esté preparándose para una ofensiva al sexto día de la invasión. En las últimas 24 horas, las fuerzas rusas han acumulado blindados y artillería para ‘rodear y tomar control de Kiev y otras grandes ciudades’, indicó en Facebook el Estado Mayor del ejército de Ucrania.
Este martes, los 193 miembros de las Naciones Unidas se reúnen en un segundo día de Asamblea General Extraordinaria de emergencia. Una letanía de críticas llovió ayer sobre Moscú durante todo el día. Los países también lamentaron la crisis humanitaria que podría dejar hasta siete millones de personas desplazadas en Ucrania.
Ambas delegaciones se dirigen de regreso a sus capitales para realizar consultas luego del encuentro de este lunes en Bielorrusia.
De esta forma, la Selección Rusa de fútbol masculino quedó excluida de buscar su paso al Mundial de Qatar 2022, mientras que el equipo femenino quedará fuera de la Eurocopa que se jugará este verano boreal. En tanto, el Spartak de Moscú no podrá continuar participando de la Europa Leage.
Los ministros de Defensa de la Unión Europea coordinan este lunes la asistencia militar a Ucrania. Los países del bloque acordaron el domingo financiar conjuntamente 500 millones de euros en equipo y armas letales y no letales. Algo que nunca se ha decidido en la historia de la institución europea.
Delegaciones de los gobiernos rusos y ucranianos se encuentran reunidos en la región bielorrusa de Gómel con la misión de buscar un entendimiento que permita el alto al fuego.
El portavoz presidencial ruso, Dmitri Peskov, señaló que, antes de que se alcanzara el acuerdo, el presidente de Bielorrusia, Alexánder Lukashenko, mantuvo una conversación telefónica con su par de Ucrania.
Si bien la institución judicial suprema de Naciones Unidas no tiene potestad para presentar cargos contra los líderes rusos detrás de la invasión a Ucrania, puede resolver reclamaciones de los Estados ante eventuales violaciones del derecho internacional.